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Cómo mantener tu relación de pareja en buen estado después de convertiros en padres

¿Tú también eres de las que has sentido como tu relación se tambaleaba cuando os convertisteis en padres? Si es así, sigue leyendo porque hoy te traigo 3 herramientas que yo utilizo con mi pareja para no volvernos locos y seguir manteniendo nuestra relación fuerte y viva.

Llevo en pareja 13 años y puedo decirte que para mí la pareja es el aprendizaje más grande que he venido a hacer a este mundo, más aún que el ser madre.

Él es el espejo de mi sombra y de todo lo que no me gusta de mí o de lo que me falta. Nuestros conflictos son muy potentes pues los dos tenemos personalidades muy fuertes y lo que nos ha salvado es que los dos nos comprometimos hace años a vivir la relación como un espacio de aprendizaje para seguir creciendo emocional y espiritualmente en este mundo.

Una de las pruebas más fuertes a la que nos enfrentamos, por supuesto, fue ser padres. Nunca antes nuestra relación había pasado una turbulencia tan grande como en los dos primeros años de nuestro hijo.

Mi pareja y yo tuvimos problemas de comunicación, de estrés, de intimidad… Era difícil para nosotros saber lo que nos estaba pasando. Él no acababa de entender la crisis tan fuerte que yo atravesé en el puerperio, me sentía invisible, agotada y para nada atractiva y yo no podía entender el estrés al que él estaba sometido al tener que proveer económicamente a su nueva familia, pues yo dejé de trabajar en el mundo de la empresa para dedicarme a la crianza de mi hijo.

Durante todos estos años acompañando a mujeres he comprobado que estos problemas de relación son muy comunes durante nuestra transición a la maternidad y paternidad. He descubierto que muchas de nuestras inseguridades son las mismas. Muchas de nosotras nos sentimos poco atractivas, muchas parejas discuten por cuestiones de dinero o por cómo criar a sus hijos y muchos de nosotros tenemos problemas para conectarnos y sobre todo comunicarnos con nuestras parejas durante todo este cambio tan rápido.

Llegado un punto crítico, mi pareja y yo tuvimos claro que algo teníamos que cambiar para mejorar nuestra relación así que empezamos a buscar formas de apoyarnos en lugar de confrontarnos y aquí te cuento las 3 herramientas que utilizamos para mantener nuestra relación en modo ‘ fuerte y sano ‘:

#1 Tomaros un tiempo juntos desde el momento 0

Aunque parece obvio, en la mayoría de los casos no lo hacemos y es imprescindible, es más es innegociable. Aunque el bebé tenga meses, hay que buscar un espacio aunque sea de una hora juntos y solos para comunicarse, sentirse, mirarse, salir a dar un paseo, a tomar algo, una cena, una comida, da igual, la cuestión es estar juntos y solos.

Dos reglas de oro para estos espacios: Os comprometéis a NO DISCUTIR y a no hablar de vuestros retoños.

Conforme los hijos van creciendo se amplía ese tiempo de estar juntos, y nunca, nunca se abandona.

#2 Mejorar la comunicación en pareja

Y digo mejorar porque la comunicación entre las parejas suele ser terrible. He trabajado con muchas parejas acompañándolas en procesos terapéuticos y te puedo asegurar que NO sabemos comunicarnos de una manera eficiente. No tenemos ni idea. Pero también es cierto que nadie nos ha enseñado…

Entonces ¿Cómo es una buena comunicación?

Primero y lo más importante: hablar de lo que te pasa a ti, de tus necesidades y de lo que sientes SIN estar apuntando con el dedo o criticando  lo que hace o dice el otro sólo vale decirle lo que te pasa a ti cuando tu pareja hace lo que hace o dice lo que dice.

Te pongo un ejemplo:

Un día tu pareja llega dos horas más tarde de lo habitual y no te ha avisado y no contesta al móvil.
Tú te subes por las paredes y te enfadas y cuando entra por la puerta le tiras la caballería por encima, le acusas, le gritas, le dices lo mal que lo has pasado, que no lo vuelva a hacer etc.

Ejemplo de buena comunicación:

Cuando vuelve respiras 10 veces y no dices nada. Buscas un espacio para los dos al día siguiente (o al otro) y le expresas tus sentimientos:

“Cuando llegaste tarde me sentí…asustada y necesitaba… llamarte para saber que estabas bien y al no saber nada de ti me conectó con … cuando mi padre de pequeña no aparecía hasta muy entrada la noche y yo sufría. Quería que lo supieras porque me pone muy en tensión y me enfada. Por favor mantenme informada la próxima vez.”

Esto requiere práctica y una buena gestión de las emociones pero te aseguro que merece la pena.

También requiere crear espacios de comunicación de una media hora a la semana, donde cada uno habla durante cinco minutos (y el otro sólo escucha sin interrumpir) y os vais alternando para expresaros todo lo que necesitéis decir desde lo que sentís sin acusar al otro.

Otro ejercicio que va muy bien para la relación de pareja y que a nosotros nos funciona mucho es decirnos algo positivo del otro al final del día. Puede ser algo que haya hecho, dicho, o simplemente que le has encontrado guapo o guapa. Esto hace que tu foco se centre en lo positivo y sales de mirar siempre la ‘paja en el ojo ajeno’ que sólo te lleva a enfadarte y sufrir.

# 3 No estáis solos. Podéis pedir ayuda

Preguntar a amigos cercanos que ya hayan pasado por lo mismo para recibir orientación, puede daros confianza y apoyo en un momento determinado, a la vez que consuelo al comprobar que no sois solo vosotros, que son emociones y situaciones muy comunes. Esto en mi caso fue de mucho alivio.

Y también acudir a un buen terapeuta de pareja puede salvar la relación de la hecatombe. Lo digo por experiencia, porque trabajo con muchas parejas y porque yo he acudido a terapia con la mía y supuso un punto de inflexión a la vez que nos dio muchos recursos para continuar.

Y para acabar, te diré un secreto: si tu pareja es del género masculino, has de saber que ellos también están sometidos a muchos cambios emocionales, aunque la mayoría no son del todo conscientes porque no están habituados a observar sus emociones. Siempre que trabajo con padres les animo a acudir a grupos de padres o montar el suyo propio, para tener un espacio donde expresarse y reconocerse. Ellos también necesitan ser vistos y reconocidos por nosotras. No lo olvides.

Espero te haya gustado y sobre todo te haya sido útil el post de hoy. Te animo a dejar tu comentario ya que tu testimonio puede ayudar a muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

También puedes compartirlo en redes o con otras madres y padres a los que creas que les puede hacer bien leer este artículo.

Muchas gracias por estar ahí, y dedicar tu tiempo a leerme.

Hasta pronto,

 

 

Mónica Manso es life coach experta en gestación parto y primera crianza y también doula. Su misión es acompañar e inspirar a las mujeres para que disfruten de un embarazo consciente, un parto positivo y una crianza feliz.

P.S.: La imagen es de Spiritysol

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10 comentarios
  1. Laura
    Laura Dice:

    Siempre me gusta lo que escribes pero últimamente estas q te sales. Qué buena manera de sintetizar un tema tan importante y, a veces, invisible.

    Responder
    • Mónica Manso
      Mónica Manso Dice:

      Muchas gracias Laura! Será que ultimamente me atrevo a comopartir más experiencias personales… y esto es lo que más llega, creo yo!

      Responder
  2. Nicole
    Nicole Dice:

    Exelente, es exactamente lo que le pasa a las parejas…. Asi que todo lo que dice servira de mucho a todas las parejas con bebes muchisimas gracias couch monica saludos?

    Responder

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