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Cuando me amé lo suficiente…

Hace poco cayó en mis manos un librito de esos que son ‘joyas’ casi anónimas cuyas páginas están llenas de sencillez y sabiduría, de esas que te tocan el alma.  Está escrito por una mujer: Kim McMillen y se titula “When I loved myself enough”, “Cuando me amé lo suficiente”. (Aunque por la red hay un escrito similar cuya autoría se atribuye a Charles Chaplin, no es real.)

Es un formato de libro pequeñito, de esos que puedes tener en tu mesita de noche y abrir por una página al azar para recibir un mensaje, Kim escribió este libro, a mano, después de un largo proceso de de búsqueda interior y empezó a regalárselo a sus amigos y en él nos enseña como llenar nuestra vida de paz y alegría tranquila.

Yo lo siento especialmente dedicado a las mujeres, en esta etapa tan fuerte que estamos viviendo del despertar de lo femenino, de ocupar nuestro lugar en el mundo, de autoafirmarnos con valentía y empoderarnos de nuestro cuerpo, nuestras necesidades y nuestra sabiduría ancestral, sus palabras se convierten en puras inspiraciones para la vida diaria.

Os dejo con algunas de ellas…

“Cuando me amé lo suficiente… dejé de conformarme con muy poco.”

“Cuando me amé lo suficiente… comencé a tomar el don de la vida con seriedad y gratitud”

“Cuando me amé lo suficiente…. Empecé a saber que estaba en el lugar correcto, en el momento correcto, y me pude relajar.”

“Cuando me amé lo suficiente….Llegué a amar a estar sola, rodeada por el silencio
impresionada por su hechizo, escuchando el espacio interior”.

“Cuando me amé lo suficiente…. Me di cuenta de que no era especial, pero si única”.

“Cuando me amé lo suficiente…. Redefiní el éxito y la vida se volvió simple.  Oh! Que gran placer!

“Cuando me amé lo suficiente….abandoné la creencia de que la vida es dura”.

“Cuando me amé lo suficiente….me di cuenta de que el dolor emocional es una señal de que estoy operando fuera de la verdad.”

“Cuando me amé lo suficiente…. Aprendí a encontrarme con mis propias necesidades sin llamarme egoísta.”

“Cuando me amé lo suficiente….las partes de mi largamente ignoradas, las huérfanas de mi alma, dejaron de competir por mi atención.  Esto fue el principio de la paz interior.  Entonces empecé a ver con claridad.
Arte: Inés Honfi

“Cuando me amé lo suficiente…. Empecé a ver que los deseos del corazón
llegan, y me volví más paciente y calmada, excepto cuando lo olvidaba.”

“Cuando me amé lo suficiente…. Deje de ignorar o tolerar mi dolor”

“Cuando me amé lo suficiente….Mi corazón se volvió tan tierno que pudo
dar la bienvenida a la alegría y al dolor de la misma manera.”

“Cuando me amé lo suficiente….Dejé de desear que mi vida fuera de otra
manera y empecé a verla tal y como es, mi vida sirve a mi evolución”.

“Cuando me amé lo suficiente….empecé a comprender la complejidad, el
misterio y la grandeza de mi alma.  Que loco pensar que puedo conocer el
significado de la vida de otras personas.”
Arte: Roselyne Sophia Breillat

“Cuando me amé lo suficiente…. Mi parte impulsiva aprendió a esperar el momento correcto.  Entonces me sentí clara y sin miedo.”

“Cuando me amé lo suficiente…. Empecé a ver que mi ego es parte de mi
alma. Con este cambio de percepción, perdió su estridencia y paranoia y
pudo hacer su trabajo.”

“Cuando me amé lo suficiente…. Pude ver a dios en mi y verlo también en
ti.  Esto nos hace a todos divinos.  Estás preparada para esto?”
Y hay muchas más que darían para otra entrada… Puedes coger la que más que te llegue y meditar sobre ella, o convertirla en tu mantra de la semana, hacer un punto de libro casero y escribirla en él, colgarla en una tarjetita en la nevera…a mi me llega que son pequeñas perlas que nos ayudan a despertar a nuestra verdadera naturaleza divina.Kim McMillen murió a los pocos meses de acabar su libro.  No estaba enferma, ni sabía que iba a morir mientras lo escribía.  Su muerte fue repentina y dejó conmocionado a todo aquel que la conoció. Su hija, Alison McMillen se encargó de publicar el libro.
Como su hija dice:
“Aunque mi madre no sabía que iba a morir, en algún nivel sabía que tenía que expresar las cosas que aprendió, para que otros las leyeran y se inspiraran.  Su vida estaba completa y tristemente llegó a su final”.

Una historia conmovedora, ¿verdad?

Os dejó con el link a la editorial por si alguna desea comprarlo: www.panmacmillan.com

Con cariño,
Mònica Manso

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