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Mamás que inspiran: Eva Tallada, mamá adoptante, bailarina y mujer emprendedora

Hoy inauguro una nueva sección en el blog a la que he llamado ‘Mamás que inspiran’.
En ella entrevistaré a mamás anónimas, como tú y como yo, cuya historia puede ser inspiradora para todas. Espero que te quedes enganchada a esta sección y la esperes con ilusión cada mes. Creo que merecerá la pena.

Hoy te presento a Eva Tallada, mamá de Djeneba de 5 años. Eva es bailarina y profesora de burlesque, danza del vientre, tribal, fusión, danza hawaiana y muchas más y también es organizadora de eventos relacionados con la danza y el baile.

Eva y yo somos amigas desde hace casi 20 años. La conocí cuando trabajábamos en la promotora de conciertos Iguapop, en nuestra otra vida, cuando organizábamos conciertos de pop-rock, y compartíamos backstages: Oasis, Blur, Suede, Nirvana, Sonic Youth, Marilyn Manson, Coldplay… y muchos, muchos más. ¡Qué tiempos aquellos! ¡Los ’90 dieron para mucho!

Eva dejó la promotora antes que yo para dedicarse a su pasión: la danza. Yo la dejé 5 años después, en el 2006. Hemos mantenido la amistad desde entonces y hemos compartido muchas vivencias juntas. Entre esas vivencias se encuentra nuestra maternidad. Fui testigo de su proceso de adopción y hoy quiero compartir su historia porque sé que te llegará al corazón.

Con ella quiero hablar de dos temas esenciales: cómo vivió el posparto en la adopción y cómo compagina su empresa y su carrera artística con la crianza. ¡Que la disfrutes!

 

Pregunta: Eres mamá de Djeneba, una niña de 5 años, que nació en Mali y a quien adoptásteis cuando tenía 14 meses. Me gustaría que nos expliques cómo fue el primer año después de su llegada, o sea cómo fue tu vivencia del posparto de Djeneba.
Respuesta: Bufffff, fue intenso, muy, muy intenso. Cuando eres madre adoptante pasas, lo que algunas llamamos, un embarazo de elefanta, que normalmente dura 24 meses. Durante este periodo de tiempo los padres adoptantes estamos entretenidos en procesos burocráticos, combinados con periodos de angustia, situaciones que pueden darse en el país de tu futuro hijo o hija, que pueden hacer que todo se vaya al garete.
Así hasta que un día suena el teléfono y te dicen que te han asignado un niño o niña. A partir de aquí es como si estuvieras de parto, hasta que finalmente abrazas a tu hijo o hija, pueden pasar semanas, meses…. así que después de todo el proceso, después de toda la espera, el viaje, llegas a casa con tu ansiada hija.

El primer año decidimos no llevar a Djeneba a la guardería, nos combinamos su padre, nuestras familias y yo para atenderla y propiciar el vínculo. Los primeros 4 meses fueron duros, pero como estaba de baja pude pasar tiempo con ella. Aun así, llegué a sentirme muy, muy perdida.

Todas mis ideas preconcebidas sobre la maternidad se derrumbaron, todo el subidón contenido durante más de dos años, también cayó, y descubrí el “reverso tenebroso de la maternidad”: el cansancio, la sensación de “no voy a poder con esto”, los “no sé”.

Todo esto acompañado de la sensación de que no tenía derecho a estar cansada o quejarme, ¿pero cómo iba a estarlo? Por fin tenía a mi hija conmigo!! Así que yo misma me fustigaba y me sentía culpable cuando pensaba “sí, la quiero muchísimo y hoy no puedo más”.

 

Pregunta: Sé que Djneba enseguida quiso engancharse a tu pecho, y que hoy en día aún toma ‘tetita’, aunque nunca hubo relactación, ni lo pretendiste, me gustaría que me explicaras cómo fue tu vivencia de ésto.
Respuesta: Sí, ocurrió de una forma natural y preciosa. Fue a los dos meses de llegar Djeneba, estaba acunándola entre mis brazos, yo llevaba una camiseta holgada, ella tiró del escote y se enganchó a mi pecho. En ese momento supe que ella me había adoptado a mí como su madre. Fue un regalo precioso que me hizo mi hija. Cuando estaba intentando quedarme embarazada tenia clarísimo que quería dar pecho a demanda, y cuando supe que no tendría un hijo biológico fue una de las cosas que más me costó asumir.

Durante la formación que nos dieron en el proceso de adopción, una pediatra nos comentó cómo provocarnos la subida de la Leche, yo pensé en hacerlo si mi futuro hijo o hija era lactante, cuando supe la edad de Djeneba decidí no provocármela, y mira!

Ahora que tiene casi 6 años, sigue pidiéndome la tetita cuando la acuesto en la cama, es un momento muy nuestro, las dos recostadas y ella tomando de mi pecho.

En ese momento supe que ella me había adoptado a mí como su madre.

Pregunta: ¿Cuáles han sido los retos más grandes que has tenido que afrontar en tu camino de madre?
Respuesta: Sin duda desterrar ideas preconcebidas y aceptarme tal y como soy como madre. Entender que no existe la “mamá perfecta”, que todas hacemos lo que podemos, sabemos y sentimos, que esto es un proceso continuo de aprendizaje, y que sí, me equivocaré muchas veces, pero que si encaro esta etapa desde el amor y con el corazón abierto a aceptar, es maravilloso.

 

Pregunta: ¿Cómo te ha transformado como mujer y como persona la maternidad?
Respuesta: Ha sido una revolución a todos los niveles. La maternidad me ha hecho descubrir el amor más puro, y mi lado más oscuro al mismo tiempo. Me ha ido muy bien para salir del yo ego, y abrir la mirada. Como mujer me siento más serena y sabia. Y sin duda mi hija ha sido mi maestra.

Al poco de llegar Djeneba escribí:
“No tengo ninguna duda que nuestros hijos e hijas vienen al mundo con la misión de enseñarnos a ser mejores personas. Una responsabilidad demasiado grande para cargar en sus pequeñas espaldas, gracias Djeneba por ser mi maestra”.

Pregunta: ¿En qué etapa te encuentras ahora de tu maternidad? ¿por qué se caracteriza?
Respuesta: Estoy en una etapa muy bonita, serena y presente. He limitado mis clases para poder estar con mi hija, he dado prioridad a lo que me hace feliz que es disfrutar de la vida con ella y mi pareja.

La maternidad me ha hecho descubrir el amor más puro, y mi lado más oscuro al mismo tiempo.

Pregunta: Sé que te encanta bailar tanto como dar clases, ¿cómo has podido compaginar tu carrera artística y profesional con la maternidad?
Respuesta: Al principio fue muy, muy difícil. Me encanta mi profesión, soy autónoma y en el momento de tener a mi hija era co-directora de mi propio estudio de danza, que para mí era como otro hijo. Así que fue un periodo de renuncias, viví un duelo de separarme del mundo artístico, los Viajes, aunque los dos primeros años viajé por Trabajo, durante el postparto necesitaba espacio, aire, para mí.

Creo que ahora he conseguido el equilibrio, después de casi 5 años!!! Ya no tengo el estudio, he agrupado mis clases en dos días y trabajo en mi nuevo proyecto, Top Dance Events, gestionando talleres y eventos de danza que imparte el equipo de profesoras del proyecto, así me queda más tiempo para pasar con mi familia.

 

Pregunta: Empezaste por la danza del vientre y has pasado por el tribal, el burlesque, la danza hawaiana y mucho más, ¿te ha ayudado la danza a conectar más con tu feminidad? ¿de qué manera?
Respuesta: Me ha ayudado a conectar muchísimo. De jovencita era tímida, y no me gustaba mostrarme, soy muy alta y no pasaba desapercibida, cosa que odiaba. A través de la danza conseguí Seguridad y Autoestima. Llevo más de 17 años impartiendo clases a mujeres, y es maravilloso ver la energía que se genera, el empoderamiento brutal que tiene una mujer cuando se acepta y disfruta con su cuerpo y la conexión con la música y el movimiento. Me considero una privilegiada por ser testigo de este proceso en cientos de mujeres. Ellas me empoderan a mí, les estaré eternamente agradecida.

Las mamás adoptantes parimos desde el corazón.

Pregunta: ¿Qué consejo darías a las madres que se están planteando una adopción para el posparto y para todo el proceso?
Respuesta: No soy muy de dar consejos, creo que cada persona y cada proceso son muy diferentes. Pero si tuviera que dar uno sería que confíen en ellas mismas, las mamás adoptantes parimos desde el corazón, y no hay nada más poderoso que el amor y la confianza en una misma, y que sí, que pasarán por momentos difíciles, como todas las mamás, que busquen apoyo en la pareja, familia, amigas y grupos de mujeres. No estáis solas, y podéis.

Muchas gracias Eva por participar en esta entrevista.

Gracias a ti Mónica por darme la oportunidad de compartir mi experiencia.

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10 consejos para preparar tu posparto

Prepararse para el posparto es tan importante, sino más, como prepararse para dar a luz.

Tras el nacimiento comenzarás a recuperarte de todas las alteraciones que la gestación y el parto han producido en tu cuerpo, harás frente a los cambios hormonales y, además, estarás totalmente inmersa en el proceso de cuidar y conocer a tu bebé. ¡Son muchas cosas al mismo tiempo!

Por esa razón te ofrezco estos 10 consejos con el propósito de que puedas abordar tu recuperación y el cuidado de tu bebé de la forma más cómoda posible.

Y si no puedes ver el video aquí van los consejos:

#1- Sumérgete en el piel con piel
Los beneficios de tener a tu hijo desnudo junto a tu pecho  —piel con piel contigo—, desde los primeros instantes de su vida hasta al menos los primeros quince días, han sido avalados por innumerables investigaciones científicas. Esta forma de contacto, no sólo favorece la lactancia materna y la hace más efectiva, sino que también regula y mantiene su temperatura, reduce la duración del llanto, mejora su estabilidad cardiorrespiratoria, estimula el vínculo y el apego con la madre y, lo más poderoso, le ayuda a desarrollar confianza en los que le rodean, en sí mismo y en el mundo.  Así que mantén a tu hijo piel con piel los primeros quince días. Será un regalo mutuo que os acompañará durante toda la vida.

# 2- Organiza las visitas
Las visitas pueden ser muy divertidas; sin embargo, durante los primeros días, también pueden llegar a resultar agotadoras.  Dependiendo de cómo haya sido tu parto, tal vez estés deseosa de mostrar a tu bebé y te veas con fuerzas para atender a tus visitas, o puede que te encuentres exhausta y con pocas ganas de ver a nadie. Recuerda que, ahora, tú y tu bebé sois lo primero, así que trata de organizar las visitas en función de tus ganas y fuerzas. Esto te ahorrará mucha energía que después vas a necesitar. Habla con tu pareja, decidid juntos cuáles son los mejores momentos para recibir visitas en casa, y permite que sea él quien haga de anfitrión. Intenta espaciar las visitas para que tengas tiempo de estar con tu bebé y tu pareja. Es vuestro momento. ¡Disfrutadlo juntos!

# 3- Deja comidas en el congelador
Intenta organizarte con antelación y preparar varias comidas para tener a mano,  como algunas sopas o platos fuertes que sólo necesiten ir acompañados de una ensalada fresca. Si cuentas con alguien que te ayude, como tu madre, hermana, suegra o amiga, ¡genial! Si no es así, prepáralas poco a poco tu misma, o tu pareja, y congela todo lo que puedas en función de la capacidad de tu congelador. Esta medida te simplificará mucho la vida durante los primeros días.

Si no tienes espacio para almacenar, haz una lista de establecimientos de tu barrio que ofrezcan buena comida para llevar, de manera que puedas recurrir a ellos en caso de emergencia.

#4- Planifica la logística del hogar para los tres primeros meses
A pesar de que, en estos primeros meses, todo el mundo nos aconseja relajarnos con las tareas de la casa, la realidad es que muchas de nosotras tenemos problemas para hacerlo. Sentarte a hablar con tu pareja sobre los posibles cambios y alternativas antes de que nazca vuestro hijo es una buena idea. También puedes optar por contratar ayuda extra, como los servicios de alguna empresa de limpiezas, o incluso llegar a un acuerdo con algún amigo para que te ayude con las tareas ligeras. Planificar los tres primeros meses te resultará de gran ayuda.

#5- Ten a mano el teléfono de una doula
Hazte con el teléfono de una doula que sea de tu agrado, y tenlo siempre a mano. Si, además, contaste con su apoyo durante tu embarazo, ya sabes que puedes contar con ella para el período postparto. En caso contrario, busca alguna que te guste, y recurre a ella cuando lo necesites.

 #6- Asiste a reuniones de grupos de apoyo a la lactancia y crianza
Localiza grupos de lactancia y crianza en tu ciudad para contar con un lugar donde encontrarte con otras mamás, compartir experiencias y resolver tus dudas. Son grupos donde podrás compartir miedos, expectativas, avances y logros en todo lo referente a la lactancia y crianza. Sin duda, conocer a otras mujeres que están en tu misma situación, te hará las cosas más fáciles. Como dice el proverbio africano: “Para criar un hijo hace falta una tribu entera”.

 #7- Pide ayuda a tus amigos
En los momentos en que todo se te hace cuesta arriba, apóyate en tus amigos y pídeles ayuda. Tu grupo de amistades más cercano siempre podrá echarte un mano, ya sea para poder darte un baño con más tiempo, ayudarte con la preparación de la cena o simplemente para charlar. Si necesitas ayuda, pídela!

 #8- Alimenta la comunicación con tu pareja
En esta fase es esencial que sigas comunicándote con tu pareja y tratéis de encontrar momentos para hablar de cómo os sentís. El nacimiento del bebé, a pesar de la alegría y todo lo positivo que conlleva, implica un cambio en la relación de pareja y menos tiempo de dedicación mutua. Practica cada semana el ejercicio de la semana __X__, y notarás una gran diferencia.

#9- Busca información sobre diferentes pediatra.
Plantéate cuáles son tus prioridades a la hora de elegir pediatra para tu hijo, y búscalo en función de éstas. Por ejemplo, disponibilidad, tipo de medicina que ejerce (holística, alopática, homeopática, etc.), trato, enfoque sobre la crianza, distancia a tu domicilio, etc. Una vez te hayas informado, puedes elaborar una pequeña lista de tres médicos para tener a mano en el futuro.

Pregunta a tus amigos con hijos: siempre podrán darte información de primera mano. Una vez que nazca el bebé y acudas a la consulta de un pediatra, siempre podrás probar con el número dos de tu lista si ves que el primero no te convence. Es importante que te sientas cómoda con el pediatra que elijas, y que esté en sintonía con tus ideas sobre la crianza. Piensa que necesitarás alguien que te inspire mucha confianza, pues deberá acompañarte en momentos cruciales.

#10 – La ambivalencia emocional y el cambio de identidad.
La maternidad puede generar cambios muy profundos en la vida de una mujer, aunque estos dependerán de las circunstancias personales de cada una. Puede reconectarte con tu infancia, con la relación con tus padres, con nuevos planteamientos acerca de las prioridades de tu vida, con tu profesión, etc. Permítete todo el espacio y tiempo que necesites para asimilar lo que está cambiando en tu vida y tu alma.

La ambivalencia emocional que acompaña al posparto va unida al duelo por la identidad que dejas atrás, así como por todos los cambios. Tal vez experimentes ganas de llorar o te notes irritada sin saber por qué. Ahora más que nunca, permítete llorar. Estas emociones son parte del proceso; deja que fluyan y no permitas que se queden estancadas en tu interior.  Busca entre tus familiares o amigos, aquellos que puedan y sepan escucharte. Si acudes a un grupo de lactancia y crianza, comprobarás que a muchas madres les pasa lo mismo y verás que no eres la única que pasa por esa montaña rusa emocional.

Y recuerda…

  • Descansa tanto como puedas. Has hecho un gran esfuerzo, y te lo mereces. Sigue los ritmos de tu bebé, e intenta dormir cuando él duerme.
  • La única responsabilidad que tienes ahora es la de estar disponible para tu bebé y disfrutar de él. Intenta mantenerte alejada de toda preocupación o exigencia externa, sobre todo del trabajo. De lo contrario, puedes llegar a gastar innecesariamente mucha energía y quedarte agotada.
  • Ten en cuenta que ni tu hijo es el bebé perfecto de tus sueños, ni tú eres la madre perfecta.
  • Tómate de vez en cuando un tiempo sólo para ti.
  • Ante cualquier duda o ansiedad que te surja, y por muy banal que te parezca, pide ayuda a otras mujeres, grupos de apoyo o profesionales especializados.

Me encantará saber qué te ha parecido en los comentarios del blog. Te animo a compartir con el máximo detalle tu respuesta. Muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

Muchas gracias por ver el video y compartir. Es un privilegio para mí tener un ratito de tu tiempo y tu atención. También te agradezco de corazón que contribuyas tan abierta y amablemente a los comentarios del blog.

Con todo mi cariño,
Mónica Manso

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La cerrada, para el posparto y concluir procesos

Hoy quiero presentarte LA CERRADA

La cerrada es una práctica que proviene de las partera mexicanas. Ellas lo utilizan sobre todo en el posparto para ‘cerrar’ la apertura –física, emocional, mental y espiritual- que ha experimentado
la mujer después de dar a luz. También se utiliza tras un aborto, una separación, una enfermedad o un proceso o etapa de la vida que quiera ser concluido o cerrado.

Se facilita en un entorno íntimo y sagrado por dos mujeres experimentadas, quienes tendrán muy presente el momento vital de la mujer y sus límites así como la intención y el propósito a cerrar.

La cerrada es como un abrazo contenedor alrededor de todo el cuerpo que nos ayuda a liberar el dolor y recuperar nuestro centro, facilitando la integración de la experiencia.

Te ofrecemos esta práctica ancestral y ritual (que tiene una duración entre una y dos horas) en tu casa o en nuestro centro de terapias. Si deseas más información Ponte en contacto con nosotras.

Mònica Manso Benedicto: Doula y Mentora de Birthing from Within. Terapeuta Gestalt y PNL Coach especializada en gestación, parto y posparto. Con más de 8 años de experiencia acompañando a mujeres en procesos vitales. monica@maternidadconsciente.com.

 

Carolina Izquierdo Amaruch:
Diafroterapeuta, Antropóloga y Maestra. Moon Mother. Especializada en el acompañamiento a la mujer y sus procesos vitales. Facilitadora de talleres de conciencia del Útero para mujeres. carolizquierdo3@gmail.com.

Te dejo con el testimonio de una mujer que la recibió:

La propuesta de la cerrada me vino en un momento no clave pero especial  de mi vida.
 
Había hecho un coaching con Monica, con dedicación a mi futuro laboral. Un gesto mío para crear algo nuevo después de haber estado inmersa en un duelo por haber pedido dos embarazos. Soy madre de un hijo de 7 años e hice la cerrada después del cumpleaños de mi hijo. Un momento que noté adecuado para cerrar el duelo por mis estrellitas.
 
 
El ritual en si tranquilo, dedicado a mi, acompañada por dos mujeres sabias y respetuosas. Lo más destacado fueron las imágenes de mis tres pospartos y me di cuenta de que tenía más duelos por añadir: el haber dejado atrás para siempre mi persona antes de ser madre.
 
Estas semanas después del ritual me noto más ligera y con más capacidad de tomar decisiones respecto a nuevos proyectos. Es como haber cerrado un capítulo aunque aún tengo en manos el libro. Está todo ahí pero con otra intensidad. He creado espacio nuevo. He adquirido más tranquilidad, me estoy dando tiempo. La cerrada me ha hecho sentir otra vez que la vida son etapas, que no está en mis manos de cerrar cuando yo quiera pero que es un proceso natural. Y a veces se da esta magia que un proceso está por cerrar y te viene una propuesta para celebrar este fin de etapa. Entonces si está en mis manos de coger esta oportunidad para poder cerrar… Tina
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Si honras tu placenta, honras tu vida

Hace unos días me llegó vía Facebook una información sobre la placenta que me pareció tan interesante e inspiradora  que le pedí a los autores Sol del Sur  autorización para publicarla en el blog.  Aquí os dejo con ella:
Si honras la placenta, honras tu vida
Los
Navajo de la zona suroeste de Estados Unidos entierran la placenta de
sus hijos dentro de lo que denominan las Cuatro Esquinas sagradas para
ligar a su nuev@ hij@ con su tierra y sus ancestros.
Los
Maoríes de Nueva Zelanda entierran la placenta en tierra nativa por la
misma razón. De hecho tierra y placenta comparten la misma palabra:
whenua.

En ciertas zonas de Siberia se piensa que se ha enterrado
mal o en un mal sitio la placenta si el bebé enferma. Entonces se
desentierra y se le busca un lugar mejor para que el niño o la niña
sanen.

Los Ibo de Nigeria y Ghana consideran la placenta como
la gemela del bebé. Los Aymara y Quechua de Bolivia dicen que la
placenta tiene su propio espíritu.

La gente de Malasia
consideran la placenta como hermana mayor de sus hij@s. Los Parigi en
Celebes Islands la reservan en algodón blanco hasta que la madre la
entierra con un ritual. Parecidos rituales se encuentran en Java y Bali.

Los Toba-Bataks de Sumatra creen que la placenta contiene una de las 7
almas que cada persona posee. En Islandia se piensa que el espíritu
guardián del bebé reside en la placenta, de hecho la llaman “fylgia” que
significa “angel de la guarda”.

En el oeste de Australia la placenta es la compañera del bebé y se guarda durante 3 días antes de ser enterrada en silencio.

Los Baganda de Uganda consideran la placenta como un segund@ hij@, que
posee su propio espíritu. Si el niñ@ tiene sangre real la placenta puede
ser incluso llevada en procesión.

Los indios araucanos de
Chile y Argentina atribuyen a la placenta poderes mágicos. Dicen que si
se arroja a un campo de cultivo lo tornará estéril. Es por eso que hay
que enterrarla profundamente.

Los antiguos egipcios creían en
la dualidad de almas: un alma habitaba el cuerpo, la otra la placenta.
Templos han sido construidos para enterrar las reales placentas de los
faraones.

El mundo “civilizado”

En nuestras sociedades
la práctica habitual es que los padres apenas vean la placenta cuando
nace, cuanto menos honrarla. De hecho cuando nace el bebé parece que lo
que queda de nacimiento son ya “los desechos” que cuanto antes se
limpien y eliminen mejor.

Tras la expulsión de la placenta
(muchas veces forzada, a fuerza de inyección) el hospital la vende a una
farmacéutica y/o cosmética. O incinera todas juntas junto al resto de
residuos orgánicos.

Tratamos nuestras placentas como si no tuvieran alma y el nacimiento como si no fuera sagrado.

Como debería ser

Deberíamos honrar este órgano que da vida y respetarlo como tal, ser
capaces de admirar nuestros cuerpos en su perfección y magia, agradecer a
la Naturaleza el milagro de la gestación y el nacimiento.

Deberíamos ser capaces de mirar más allá de una masa sanguinolenta: la
placenta es fuente de vida, un órgano mágico que aparece sólo para
albergar y proteger a tu bebé y a ti. Cada nacimiento tendrá su placenta
y cada vida estará ligada a la misma.

Tras el nacimiento del
bebé deberíamos esperar a que el útero expulsara este órgano mágico, con
el mismo cariño y paciencia con el que hemos dado a luz a nuestro bebé.
Y agradecer a la vida el regalo de haber tenido semejante placenta.

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10 derechos que tiene tu hijo al nacer

Más allá de como queramos quesea nuestro parto, nuestro hijo tiene también unos derechos al nacer.

La Plataforma pro derechos del nacimiento los ha resumido en 10 puntos claves:

1º La decisión de concebir un hijo/a debería ser tomada libre y responsáblemente por la madre y el padre.
Los padres tendrían que ser conscientes de la importancia que para su hijo/a tiene el que ellos le comuniquen su aceptación y su afecto desde el inicio de la gestación.

2º El útero materno ha de ser para el bebé lugar de bienestar.
Él necesita sentirse protegido, seguro y querido, para ello es importante la preparación de la futura madre. La gestación tendría que ser una experiencia consciente, responsable, vivida por los padres con gozo; un periodo de enriquecimiento que inicie una relación plena y gratificante.

3º Los padres deberían recibir toda la información y todo el apoyo.
Para que el embarazo se desarrolle con satisfacción y en armonía sería recomendable el trabajo conjunto y la preparación previa entre los padres y la persona o personas que vayan a asistir al parto.

4º El lugar, el ambiente y la compañía en el momento de la llegada de un bebe deberían cuidarse con esmero.
La manera en que un bebé llega a este mundo es de vital importancia para él, para sus padres y para la sociedad en la que nace, por ello, la decisión de dónde, con quién y cómo queremos que nazca nuestro hijo/a debería tomarse responsablemente, teniendo la seguridad de que es lo mejor que le podemos ofrecer.

5º En su nacimiento, el bebé debería ser el principal protagonista. Uno de los acontecimientos más trascendentales en la vida de un ser humano
es el de su nacimiento, debería ser el bebé, junto con sus padres, el verdadero protagonista de este hecho. La madre tendría que colaborar
activamente con su hijo o hija en esta aventura de nacer. El padre debería ofrecer todo su apoyo, sus cuidados y contribuir así al
bienestar del bebé y de su pareja. Se trata de favorecer, y no perturbar, el proceso del nacimiento, de facilitar el encuentro entre la madre, el bebé y el padre.

6º Respeto al proceso fisiológico del parto.
El parto se debería desarrollar en las mejores condiciones de intimidad, de respeto, de delicadeza, de calma, de libertad para dar a luz en cualquier posición. Las luces intensas, el exceso de ruido, las órdenes, las prisas, la rigidez de los protocolos, la falta de privacidad y las intervenciones sistemáticas inhiben el proceso natural del nacimiento.

7º A ningún bebé se le debería privar de la creación del vínculo extrauterino con su madre.
Es absolutamente necesario para el recién nacido permanecer junto a su madre, su vida biológica continua en íntima unión con ella, que es lo conocido, su cuna, su alimento y su seguridad. Esta relación tendría que ser respetada porque el bienestar del recién nacido debe prevalecer sobre cualquier otra consideración.

8º El apoyo a la lactancia materna tendría que ser firme, constante, cálido y basado en la información adecuada.
A través de la leche materna el bebé recibe, además del mejor alimento, afecto y ternura; recibe inmunidad ante posibles infecciones y se establece una estrecha relación entre él y su madre; recibe estímulos madurativos y una fuente íntegra de salud para comenzar su andadura en la vida. El tacto es el sentido más desarrolladoque tiene el bebé, él necesita ser tocado, acariciado. La madre que escoge dar el pecho, se pronuncia por dar prioridad a los contactos prolongados con su hijo antes que a otras exigencias de nuestra agitada vida.

9º El bebé debería ser atendido personalmente por su madre y/o padre, por lo menos, durante el primer año de vida.
Con el fin de afianzar el vínculo afectivo entre madre e hijo, tan necesario para éste en su futura vida, y de cubrir las necesidades psicológicas y físicas del bebé, se hace necesario articular fórmulas que permitan mayor presencia de los padres, al menos durante el primer año de vida del bebé, tales como la ampliación del período de descanso maternal y/o paternal.

10º El bebé debería contar con nuestro respeto y apoyo incondicional por el sólo hecho de haber sido invitado a venir.
El principal derecho del niño/a al nacer es el de recibir nuestro amor, nuestra consideración y nuestro respeto, puesto que es un ser consciente, inteligente y sensible. No hay nada que dé a la vida de un
niño o una niña cimientos tan sólidos como la experiencia de sentirse, ya desde el útero, amado y deseado.

Más información: http://pdn.pangea.org/plataforma.html
Foto: www.kellykuntz.com/

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El postparto de Patricia

Conocí a Patricia el pasado Septiembre del 2011.  Llegué a su casa y me encontré una mujer joven, con una gran sonrisa y una niña de dos meses en brazos.  Su piel todavía conservaba la blancura de estar recién parida.
En nuestra primera conversación Patricia me dijo que después de dos meses de criar a su hija se había dado cuenta de que necesitaba el apoyo y el acompañamiento de una doula, me lo dijo con la emoción a flor de piel y esa gran sonrisa temblándole en los labios.  Me había escogido porque a parte de doula, también era terapeuta y sentía que tenía mucha necesidad de recolocar cosas con su madre, con su parto, con su hermana, con la madre de su compañero… cosas que ya estaban ahí antes, pero que ahora se estaban removiendo con mucha fuerza en su interior.
La verdad es que nunca antes había tenido una demanda para hacer de doula y terapeuta a la vez. Le expliqué a Patricia que la terapia la llevo a acabo en mi consulta, y el acompañamiento como doula posparto en casa, es diferente y  que muchas mamás quieren ser acompañadas solamente, no que les hagan terapia… pero viendo en su cara el deseo y la necesidad, decidí dejarme llevar por lo que la vida me traía y acepté.  Quedamos en que lo que tendríamos serían conversaciones transformadoras más que terapia propiamente dicha y que lo probaríamos a ver que sucedía…
Patricia tenía las cosas muy claras: la lactancia perfectamente establecida, sus brazos continuamente sosteniendo a su hija, fulares y mochila para llevarla de un lado a otro, colecho, la idea de educarla en casa… el vínculo con su hija estaba bien establecido, claro y transparente.  Sólo había que mirar a Iris para darse cuenta: una niña con una mirada penetrante, clara, con ganas de absorber el mundo, vivaz, despierta, casi diría lúcida, que se comunicaba con unos sonidos guturales que parecía un pájaro cantando.  Los niños del tercer milenio, acompañados de padres del tercer milenio, que son así…
En un primer momento acordamos un acompañamiento de 2 semanas (dos horas por la mañana en días alternos), que se fue alargando hasta un mes y medio. Cada día, cuando llegaba, le preguntaba ¿Qué necesitas hoy? Y ella expresaba su necesidad: charlar, cocinar, pasear, poner una lavadora, llevarme a Iris de paseo para que ella tuviera un ratito para ducharse, barrer el suelo… y lo hacíamos las dos juntas pues a ella le encanta cocinar y cuidar de su hogar, con Iris en brazos, ella o yo, y mientras íbamos y veníamos, cambiábamos pañales te tela, preparábamos un lasaña, o sentadas en el sofá con tu té (yo, ella agua, mucha agua), conversábamos  sobre su parto, sobre la relación con su madre, con su hermana, sobre todas las cosas que necesitaba recolocar en su interior.
Una conversación transformadora para mí es aquella en la que conseguimos ampliar nuestra perspectiva de la situación que estamos viviendo,  aquella que nos permite verla desde otro lugar, desde otro prisma. De manera que la situación inicial se va transformando en algo diferente, toma otro cariz y deja de hacernos sufrir para llevarnos al aprendizaje.  Y así fueron las conversaciones con Patricia.  De pensar que su parto había sido horrible a darse cuenta de que la próxima vez debía afilar más su intuición para escoger a las comadronas que la acompañen. De pensar que ‘no lo había hecho bien’ a darse cuenta de  que lo que necesitaba era pedir más feedback a sus acompañantes para sentir que lo estaba haciendo lo mejor que podía, con lo que sabía. De pensar que había tenido un ‘mal parto’ con un ‘mal final’ a darse cuenta de que fue poderoso y una gran experiencia de aprendizaje con un final más que respetado.
De sentir la distancia con su madre y su hermana a ver que había momentos y situaciones donde sí fluían, y el camino de reencuentro estaba por ahí… De sentirse inexperta con Iris y hacer muchas preguntas a darse cuenta de que la paciencia es la mejor compañera para establecer el vínculo con nuestro bebé y conocer sus ritmos…Y así fueron surgiendo temas y más temas, y versiones diferentes del tema inicial… y su corazón se fue calmando…entre sopas de verduras, sábanas tendidas, lactancia en el sofá y paseos por el parque…
Mi Patricia… Una mujer muy sabia, llena de amor, de fuerza, de tesón, generosa, resolutiva, luchadora, muy consciente de su pasado, con las ideas claras, con planes de futuro… comprometida con su crecimiento como persona y como ser espiritual, un punto jodorowskiana… una mujer con una sonrisa y un corazón que te llegan al alma…

Va por ti.  Gracias por aparecer en mi camino y por todo lo que tú me has enseñado a mí.

Y  EL TESTIMONIO DE PATRICIA…
Me daba pereza escribir este párrafo, porque ahora que Iris se ha dormido es mi momento. Y ya no está Mónica que me da momentos para mí : que se va a pasear a Iris, o me ayuda a colgar la ropa, hacer la compra, o me acompaña con los sentimientos locos que estoy viviendo, que si alegría que si tristeza, que si bronca con mi madre, que si me siento sola, que si quiero estar sola….

Y digo que me daba pereza escribir, porque puedo, porque con Mónica puedes expresar cualquier cosa que sientas por muy loca, inapropiada o incoherente que te parezca y ella está allí para comprenderte, animarte a expresarla, sin juzgarte y acompañándote con ternura en las luces y sombras de la maternidad

Me daba pereza no porque no sepa qué decir sino porque no sé si seré capaz de expresar lo que mejoró mi vida desde que Mónica empezó a acompañarme. Yo no sabía que existían las doulas, pero ahora tengo claro que el mejor regalo que se le puede hacer a una recién mamá es la compañía de una doula con la madurez emocional que tiene Mónica.

Mónica ha sido mi doula, mi niñera, mi madre, mi hermana, mi tribu, mi psicóloga… y ahora mi amiga.

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Cada hijo nos enseña algo sobre nosotros mismos

Como madre, terapeuta Gestalt perinatal y doula, Mónica Manso conoce muy bien las necesidades emocionales de los nuevos padres y madres, a quienes acompaña y ayuda a adaptarse a su nueva vida. En esta entrevista nos habla de su trabajo y nos da algunos consejos para afrontar los cambios que supone la llegada de un bebé a la familia, también nos da algunas ideas y consejos sobre los cuidados del postparto y cómo evitar la depresión. Nos habla de qué significa vivir una maternidad consciente y cómo podemos prepararnos para ello. Los retos a los que se enfrenta la pareja con la llegada de un bebé, y cómo afrontarlos. Las necesidades emocionales de las nuevas madres y padres y algunas ideas sobre la crianza…

Por Vivian Watson © para el blog Nace una mamá

 

Cuando me encontré con la página web de Mónica, www.maternidadconsciente.com de inmediato me
sentí atraída hacia su visión de la maternidad. «Llevar a un ser en nuestro interior,» dice en su página, «traerlo a este mundo y acompañarlo en su crecimiento pueden considerarse momentos únicos en la vida. La primera vez no sólo nace un hijo sino que también nace una madre, un padre y una familia. Convertirse en madre, convertirse en padre es redescubrirse cada día, cada minuto es una oportunidad de crecimiento personal.»
Mónica nació en Barcelona, España, y es madre de un hijo. Formada en Gestalt y PNL y Psicoterapia Integrativa, amante del yoga y la meditación, durante su embarazo se dio cuenta de la falta de «un apoyo consciente» a todo lo que tiene que ver con la maternidad y el parto, y decidió dejar su trabajo como ejecutiva en una promotora de conciertos para dedicarse de lleno a su nueva vocación.

Como terapeuta perinatal, Mónica ayuda a los nuevos padres y madres a afrontar al inmenso cambio que supone la llegada de un bebé a la familia. Como doula, acompaña a las nuevas madres antes, durante y después de dar a luz.

 

¿De qué forma puede una doula ayudar a las parejas en el parto y el postparto?

Es algo muy sutil… acompañados de una doula las parejas dejan de sentirse solas ante lo desconocido… al menos es mi experiencia. En las ciudades vivimos solos, desconectados los unos de lo otros, sin redes que nos apoyen, en un mundo que ha cambiado 100% con respecto al de nuestros padres, y eso nos hace sentir que ellos, en la mayoría de los casos, no pueden acompañarnos como nosotros desearíamos, hemos de buscar otros apoyos más acordes con nuestra forma de pensar y sentir y una doula en muchas ocasiones puede cubrir esa función. Nosotras devolvemos a la futura mamá y su pareja la confianza en que se puede parir de una forma más natural, íntima, conectada, consciente y lo que es aún más que incluso se pude disfrutar de la experiencia.

¿Qué significa para ti vivir la maternidad de forma consciente?

Vivir una maternidad y paternidad consciente es responsabilizarme de cómo quiero vivirla, informarme, y decidir como quiero llevar mi embarazo, como quiero que sea el parto y como quiero acompañar a mi hijo en su crianza. Hay muchos estilos y formas de llevarlo a cabo, sea cual sea, que sea el tuyo, el que tu hayas elegido, el que sea congruente con tu vida, no el que te indique papa o mama o la sociedad. Para ello necesitamos un tiempo de introspección y mucho diálogo con nuestra pareja.

¿Es posible prepararse para la maternidad?

Mas que prepararse, reconcectarse con nuestra capacidad innata de dar a luz. Sabemos ser madres, sabemos parir y criar como lo han hecho todas las mujeres que nos han precedido lo único que pasa es que en la sociedad de la información estamos más desinformadas que nunca… Y esa vuelve a ser la clave informarse para decidir como quiero vivir la maternidad y paternidad informarse para ver y comprobar que toda la preparación está dentro nuestro, es cuestión dere- encontrarla y seguirla, hacerla nuestra guía.

 

A pesar de haberlo deseado muchísimo, las primeras semanas con mi bebé fueron muy duras. ¿Qué le dirías a una mamá reciente a quien le está siendo difícil adaptarse a su nueva vida?
Ay! Que pregunta… Cuantas madres he visto en el postparto pasar por situaciones difíciles… y según mi experiencia lo único que podemos hacer es acompañar, sin interferir en el proceso. Cada madre y cada padre, recorre su propio camino hacia su nueva identidad, a veces es muy dulce, otras no tanto, tiene curvas y rectas, áreas de descanso y montañas y valles… y lo mejor es que nadie nos enseñe cual es la línea recta pues nos perderíamos la enseñanza del camino. Cada hijo nos enseña algo sobre nosotros mismos, si somos madres y padres conscientes lo veremos algún día, no hay que correr en buscar la respuesta, aparecerá sola, tan sólo hay que estar abierto a ella. Yo acompaño ese proceso, desde el amor, sin interferir, conteniendo… ¿Qué le diría? ¿Qué les digo? Poco, menos es más, y según la madre, sobre todo normalizar la situación, que todas pasamos por ese lugar y que todas salimos con grandes aprendizajes. Y acompañarla a ver lo que si hay de positivo en su Vida.

¿Qué tan común es la depresión postparto? ¿Se puede evitar de alguna forma?

La depresión postparto afecta aproximadamente a un 15% de las mujeres aunque muchas de estas madres no son ni diagnosticadas ni tratadas. No se sabe bien cual es la causa exacta aunque existen algunos factores que pueden contribuir a ella: la idealización de la maternidad que no coincide en absoluto con la realidad, la falta de hierro acusada (anemia), el haber tenido un parto traumático, las hormonas (un parto natural y lactancia a demanda ponen en marcha una serie de hormonas que favorecen el vínculo madre-hijo), la falta de sueño acusada, la falta de apoyo de la pareja o el entorno… Es muy importante que si una mujer se siente muy triste, con sensación de no vincularse a su hijo, con la necesidad de quedarse en la cama, aislada, acuda a un profesional. Con un buen acompañamiento se puede salir de una depresión postparto. ¿Cómo puede evitarse? Algunos consejos para el postparto: Planifica tu postparto igual que lo haces con el parto. Descansa mucho, dormir siempre que el bebé duerma. Normalizar los sentimientos, la ambivalencia emocional es el pan nuestro de cada día en el postparto. Rodéate de un buen apoyo que te cuide y para ello has de dejarte cuidar. Comunícate con tu pareja, exprésale lo que sientes. Busca grupos de crianza y lactancia en tu barrio o alrededores, comparte con otras madres que están igual que tú lo que te ocurre. Simplifica tu vida y la logística de tu hogar al máximo. Y si esto no es suficiente busca la ayuda de un buen profesional.
¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta una pareja cuando llega un bebé? ¿Qué consejo darías para superarlos?
Tan sólo hay un reto, el gran reto, estar frente a lo desconocido. Cada pareja lo vive de una manera diferente y mi consejo sería Paciencia infinita y comunicación con la pareja. Como ya he dicho antes pasar de mujer a madre, de hombre a padre, La construcción de una nueva identidad toma su tiempo, que más o menos son dos años, lo que suele durar el postparto extenso. Y durante esos dos años, la paciencia será nuestra mejor compañera Y el diálogo y la comunicación íntima con nuestra pareja también, esto último que nunca falte.
Hablemos de los papás. ¿Cómo viven ellos la llegada de un bebé, y cuáles suelen ser sus preocupaciones?
Por mi experiencia, no hay que generalizar, para cada papa es diferente. Lo que si es seguro es que les pasan cosas y les pasan por dentro, aunque algunos no las sepan definir, Aunque algunos crean que a ellos no les afecta y que la cosa va sólo con su mujer. Por ello y para poner palabras a lo que les ocurre yo les animo a que se reúnan con otros papas en su misma situación, que hablen entre ellos, que compartan. Nombrar lo que me ocurre es hacerme cargo de ello, es hacerlo mío, es ubicarlo en mi vida y eso sea hombre o mujer siempre va bien.
¿Son distintas las necesidades emocionales del padre y la madre durante el puerperio? Claro, por género y porqué ante todo somos personas con necesidades diferentes las unas de las otras. ¿De qué forma pueden apoyarse y acompañarse mutuamente?
Con una comunicación sincera, al día, actual, expresando lo que yo necesito, pediendo, explicitando nuestras necesidades y ver la forma de satisfacerlas con el otro o con el exterior, ser un equipo, comprensivo el uno con el camino del otro.

¿Qué puede hacer una pareja cuando tiene distintos estilos de crianza?

Lo mismo que en la pregunta anterior, comunicarse, informarse, y pactar… Y disfrutar de las diferencias! Darle la vuelta, ver que a lo mejor pueden ser complementarias y si cada uno muestra su estilo de crianza, con respeto a la del otro, al final será nuestro hijo quien elija con que se queda, que rico no? Un poco de cada…

¿Cuál es el papel de la intuición en la crianza?

La intuición entendida como lo que nos dicta el corazón, como la congruencia con nuestro pensamiento-emoción-tripas, por ejemplo seguir mi intuición es estar ante una situación, decido algo (según mi intuición) y me siento tranquila, serena, eso es congruencia, aunque haya duda, se que voy a probar y algo aprenderé, desde ahí la intuición tiene un papel fundamental no solo en la crianza sino también en la Vida. Es seguir mi latido interior, lo que emerge de mí y solo de mi, independientemente de mi entorno. Viva la intuición!

Preparando el Posparto

Durante el embarazo la mayoría de mujeres y sus parejas preparan todo lo referente al parto: se ocupan de buscar información, de elegir la forma de dar a luz y de buscar los profesionales adecuados para la opción escogida y en la mayoría de los casos el postparto no entra dentro de esa preparación. Llegado el momento se encuentran con una realidad totalmente diferente a como la habían imaginado, el cansancio y la ambivalencia emocional irrumpen son fuerza y como dice Laura Gutman nos podemos sentir ‘solas y desamparadas’ ante el cambio que supone pasar de ser mujer a madre, de hombre a padre y pareja a familia. Es como si entráramos en una frecuencia emocional diferente y desconocida que no nos permite actuar de la misma manera que antes.

Por ello es bueno preparar hacia final del embarazo ciertos aspectos del postparto ( no todos, porque sería imposible e impredecible) que podrían resumirse en:

Información: Muchos son los temas que forman parte del postparto, la lactancia, los cambios a nivel emocional, en la en la pareja, en la sexualidad, las diferentes formas de criar y acompañar a tu a tu hijo, las redes de apoyo… Al igual que habéis hecho con el parto, es interesante investigar y estar bien informados sobre temas relacionados con el puerperio para así tener una mayor capacidad de decisión cuando llegue el momento.

Visitas: La parte que viene inmediatamente después de dar a luz. Ese ‘inmediatamente’ o no, depende enteramente de vosotros. Es importante regular las visitas en función de vuestras necesidades, de vuestro estado emocional, de cómo haya sido el parto… mucho más que en función de las ‘normas’ que marca la sociedad o la familia. Es bueno hablar entre vosotros y consensuar cómo os gustaría que fuera y a la vez ser flexibles para autorregularos en función del día a día.

Logística del hogar: ¿Cuan importante es para vosotros la limpieza y el orden? En función de la respuesta es interesante que busquéis opciones que satisfagan vuestra necesidad de orden en vuestro hogar.

Alimentación: Una buena alimentación es la base para un buen postparto, te va a beneficiar a ti, a la lactancia y a tu hijo. Por ello es bueno planificar con antelación cómo haréis las compras, quien cocinará, cuando, posibilidad de congelar…

Redes de Apoyo: Pueden convertirse en un gran recurso durante este periodo de tu vida. Infórmate de los grupos de apoyo a la lactancia que tienes cerca de tu casa. Si puedes frecuentarlos durante el embarazo, conocer a las facilitadoras y hacer preguntas, mucho mejor! Busca también información sobre las doulas, pregunta a amigas que hayan tenido el acompañamiento de alguna, y ten a mano sus contactos, pueden ser una mano amiga en el momento más inesperado.

Pediatra: También es un buen momento preguntaros a vosotros mismos qué tipo de pediatra os gustaría tener, que estuviera de acuerdo con la manera en como queréis criar a vuestro hijo. Y si os surge la oportunidad buscad información al respecto preguntando a amigos y conocidos que coincidan con vuestra idea de crianza.

El cuidado de estos aspectos y del postparto en general, va a requerir algo muy importante que es la comunicación en la pareja. Comunicarse, comunicarse, comunicarse, y hacerse continuamente la pregunta esencial: ¿Qué necesito? ¿Qué necesitamos? Y arriesgaros a dejar que la respuesta emerja del cuerpo y del corazón, no de vuestra cabeza. Vuestro hijo os lo agradecerá.

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EL VINCULO PRIMARIO

¿Qué es lo que más pueden desear la madre y el recién nacido después de nueve meses de espera? Después de imaginar una y mil veces sus manos, sus pies, su cara, su cuerpo… Seguir juntos, unidos, fundidos, latiendo al unísono. El bebé ha habitado un cuerpo durante mucho tiempo y desea y necesita seguir haciéndolo, tanto biológica como emocionalmente.
Las parejas que han experimentado este momento único no pueden describir con palabras la emoción de felicidad y plenitud que les embarga. Por el contrario muchas parejas que han sido separadas de sus hijos al nacer y han estado un tiempo, ya sean minutos, horas o días en el caso de los prematuros, sin tocarse, olerse, verse, fundirse, tienen muchas palabras para describir su situación: angustia, dolor, miedo, culpabilidad..Nuestra labor desde Maternidad Consciente es ofrecer acompañamiento y soporte terapéutico a la maternidad y paternidad y es aquí donde nos hemos encontrado con madres y padres que por diversos motivos han sufrido la separación del vínculo primario y han acudido a nosotros para hablar, exteriorizar y sanar el dolor y la culpa que la experiencia les ha producido.

Las consecuencias físicas y emocionales de la separación no sólo afectan al bebé, como ampliamente se ha documentado e investigado sino también a los padres. Está tan socialmente aceptado, es tan ‘normal’, que cuando un niño nace ha de ser pesado, medido, testado, lavado y vestido antes de estar con su familia, que ya casi nadie lo cuestiona… aunque ello no quiera decir que la madre no sienta o sufra la separación, simplemente no lo expresa. Desde MC animamos a las madres y padres a poner conciencia en esta experiencia de separación, a sentirla y a contarla… Quizás si todas las madres hablan de ello pueda ocurrir el cambio: que la madre y el bebé permanezcan juntos al nacer, y que nada ni nadie los separe, que puedan disfrutar de ese momento único e irrepetible que la naturaleza nos ha otorgado.

Mónica Manso