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Mantra de la cesárea

Ya hace un mes que me ronda por la cabeza, por el cuerpo, que se me enreda en los pensamientos y en el corazón y ayer lo escribí. Nunca he explicado cómo fue la historia de mi cesárea, hace nueve años ya, la conocen mis familiares y amigas íntimas y por supuesto todas las mujeres a las que he acompañado.
Hace muchos años que estoy en paz con esta experiencia de vida pero no sé porque estos últimos días me ha venido muy fuerte crear este poema que comparto ahora contigo. Si te gusta y te conmueve como a mí, compártelo con otras mujeres que conozcas que también hayan parido por cesárea. Estoy convencida de que les hará bien leerlo.

Gracias por estar ahí formando parte de mi tribu de mamas y mujeres conscientes.
Con amor,
Mónica Manso

MANTRA DE LA CESÁREA
Yo parí por cesárea,
y por cesárea yo parí.
Y se abrió la puerta sagrada,
Para ti y para mí.
Y pongo las manos en mi vientre,
y susurro para mí:
Gracias cicatriz querida,
por lo mucho que aprendí.
Yo parí por cesárea,
y por cesárea yo parí.
Y honro ese portal de vida,
por donde yo renací.
 Como madre, como hija,
como mujer sin fin.
Gracias cicatriz querida,
 por formar parte de mí.
Porque tu custodias bien,
el dolor que padecí.
Un dolor que hoy yo transformo
En sabiduría para mí.
Yo parí por cesárea,
y por cesárea yo parí.
Gracias cicatriz querida,
tú y yo unidas al fin.
Y mi parto fue digno y bueno,
y mi parto me enseñó,
a inclinarme ante la vida
más allá de mi corazón.
Mónica Manso ©

Porque todos los partos son ritos de paso,  tanto un parto en casa como una cesárea, tanto uno natural, como uno con epidural. Cada mujer pasa por él con sus herramientas biológicas, emocionales y espirituales y ninguna es mejor que otra por haber parido con o sin intervención del exterior. Cada una tiene la experiencia que necesita para seguir avanzando, aprendiendo y creciendo en la vida. El portal sagrado se abre para todas, sin excepción.

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Despierta tu instinto de mujer para dar a luz

¡Por fin es viernes!

Y yo sigo por aquí haciendo mis pinitos con el videoblogging. Esta semana lo dedico a las mamás embarazadas, porque todas las que estáis por aquí habéis pasado por ello y sabéis lo importante que es prepararse para dar a luz de una manera integral, una manera que englobe el cuerpo, la mente, las emociones y el espíritu. Y sabéis la necesidad que tenemos cuando crece un ser en nuestro interior de estar bien informadas, de conectar con él, de profundizar en nuestra sabiduría femenina… por eso el video de hoy va por ellas, por las futuras madres.
Cuando nos preparamos para el parto, es muy importante estar bien informada pero la información por si sola no es suficiente. Con la información alimentamos la mente y bajamos los niveles de dudas y miedos pero para parir necesitamos más, necesitas conectarte con tu instinto de mujer, de mamífera. ¿Y como lo hago te preguntarás? Cómo hacen las mujeres de nuestra época, de nuestra cultura, tan orientadas a la acción, tan enfocadas en la vida profesional, tan viviendo en la mente desconectadas del cuerpo? Nos alejamos del instinto por exceso de intelectualización pero toda mujer tiene su instinto por eso la idea del video de hoy es darte ideas para que puedas (re) conectar con él, o lo que es lo mismo reconectar con lo sencillo, con lo esencial, con tu cuerpo, que es el lugar donde el instinto reside.

 Como siempre te digo, aunque no estés embarazada, estoy segura de que alguna de las ideas también puede inspirarte y la puedes aplicar.

Descubre aquí cómo despertar tu parte instintiva para dar a luz.

 

Me despido, deseando que el video te inspire y si te gusta, déjame aquí  tu comentario, compártelo con tu tribu, y suscríbete a mi canal. Feliz fin de semana.

Mónica Manso

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5 claves para gestionar tus emociones durante tu embarazo

¿Quieres saber cómo gestionar tus emociones durante tu embarazo?

¿Te pasa a ti también que te sientes con las sensaciones a flor de piel y que pasas de la alegría a la tristeza o al enfado casi sin darte cuenta? Seguro que en más de una ocasión te has preguntado cómo puede afectar tu estado emocional al bebe que se gesta en tu interior.

El embarazo es una especie de revolución. Cambia absolutamente todo: nuestro interior, nuestro cuerpo, nuestras emociones y también nuestra forma de pensar. De repente todo es nuevo y desconocido y nos vemos inundadas de nuevas emociones que hasta ahora no habíamos sentido.

Muchas veces, especialmente para las mamás primerizas, esta “revolución” emocional puede resultar desconcertante.

Y te preguntas ¿Qué me está pasando? ¿Esto es normal? ¿No debería estar feliz, en lugar de estar triste, asustada y hasta molesta? ¿Cómo puede afectar esto a mi bebé?

En este video te doy respuesta a estas preguntas además de 5 sencillas claves para gestionar tus emociones durante tu embarazo que podrás poner en práctica desde ya mismo.

 

Por si no puedes ve el video te dejo aquí también las 5 claves por escrito:

CLAVE # 1: No hay emociones positivas o negativas

Tienes que saber que no hay emociones positivas o negativas, todas cumplen una función reguladora en nuestro organismo. Las convertimos en negativas cuando las reprimimos.

Hay 4 emociones básicas:
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas. La alegría nos abre, nos conecta con el mundo, con nuestros seres queridos, nos da una sensación de unión con el todo.

La tristeza aparece cuando no se han cumplido nuestros deseos o expectativas. Entonces hay una sensación de pérdida, de duelo. Significa que queremos que las cosas permanezcan como están, pero la vida es cambio y nos duele adaptarnos.
La tristeza Te lleva hacia dentro, a contactar contigo misma, a retirarte del mundo, a cuidarte. Las lágrimas nos ayudan a liberar ese ‘algo’ a lo que estamos apegados, así pues la tristeza nos libera.
La rabia que te ayuda a proteger tu intimidad cuando se ven invadidas tus fronteras personales. La rabia ayuda a poner límites, te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio. Muchas veces no sabemos cómo poner esos límites y por eso nos enfadamos, es la única manera de ponerlos. Cuando te venga la rabia pregúntate, cual es el límite que quiero poner y no estoy poniendo? ¿Cómo lo podría manifestar de una manera más calmada?
El miedo es una emoción que te ayuda a protegerte. Nos pone en estado de alerta, nos agudiza los sentidos. En el fondo El miedo es nuestro amigo, es como un radar para nuestro viaje por la vida que nos enseña a prestar atención a lo que ocurre a nuestro alrededor. El miedo tiene también mucho que ver con el apego, como la tristeza, con perder lo que tenemos.
Durante el embarazo los miedos se disparan: miedo al parto, al dolor, a que mi bebé nazca sano, a cómo cambiará mi vida y un largo etc. La cuestión es que los miedos no te desborden o se conviertan en una obsesión.
El miedo se pasa pasando a la acción. Haz un listado de tus miedos y mira a ver que puedes hacer para ir solucionándolos, no dejes nunca de preguntar a tu equipo médico. Y busca información de calidad en internet.

CLAVE #2: Acepta todas las emociones que te sientas.

Ahora que ya conoces las 4 emociones básicas y que sabes que todas cumplen una función positiva en nuestro organismo, vamos a por la segunda clave que se deriva de la primera LA ACEPTACIÓN. No pasa nada si te sientes triste, o enfadada o si tienes miedo, deja que tus emociones fluyan, no las reprimas, exteriorízalas con tus personas de confianza y que te escuchen y date el permiso para sentir venga lo que venga.

Es muy importante tener en cuenta que estas emociones no sean nunca desbordantes, si te sientes desbordada durante en tu día a día y no cesa acude a un profesional.

CLAVE #3: Comparte estas emociones con tu hijo.

Muchas mamás vienen a mi consulta preocupadas por cómo se transmiten las emociones a sus bebé en gestación. Y yo siempre digo lo mismo, lo que está sintiendo tu hijo a través tuyo es un gran aprendizaje para su futura vida en el mundo. Las investigaciones nos dicen que ellos no sienten las emociones como nosotros sino que todo es mucho más sensorial, a través del cuerpo, la piel, la energía, lo sutil… así que lo mejor es hacer partícipe a tu hijo de tus emociones: háblale de ellas, cuéntale porque estás como estás, comparte con él o ella, nómbrale la emoción que estas sintiendo, y verás cómo te sentirás mucho más aliviada.

CLAVE #4: Comparte tus emociones con tus personas de confianza.

Tus amigas, tu madre, tu pareja, tu terapeuta, quien quieras. Sólo te pido una cosa: busca bien a alguien que te escuche profundamente, que te permita vaciarte y que simplemente después pueda abrazarte. Pero sobre todo que no te de consejos. Pídele simplemente que te escuche.
Otra manera de compartir tus emociones es a través de la escritura, puedes llevar un diario emocional de tu embarazo. La escritura emocional es sanadora.
Escribir un diario es una manera excelente de explorar tu viaje personal de embarazo y una manera fantástica de liberar tus emociones en él. Si coges el hábito de escribir tu diario desde el principio puedes encontrar que es una buena herramienta que te ayudará través de todas las subidas y bajadas que probablemente vas a experimentar.

CLAVE #5: Baja el ritmo

El vaivén emocional también tiene mucho que ver con el ritmo de vida, a más prisas, más estrés, y a más estrés, más emociones desbocadas. Identifica las fuentes de estrés en tu vida y suprime o cambia las que puedas. Haz menos cosas, ve más despacio, una cosa a la vez, tomarte descansos durante el día que te ayudará a fluir mejor con tus emociones. Practica la respiración consciente.
A más relajación, mejor manejo de las emociones.

Cuídate durante tu embarazo, desacelera, tomate espacios para ti. Mientras tú te cuidas también estás cuidando de tu bebé.

Estar embarazada sucede muy pocas veces en la vida. Merece la pena vivir tu embarazo con consciencia. Escribí la Agenda libro del embarazo consciente justamente para ayudarte a parar y a tomarte estos tiempos de conexión contigo y con el hijo o hija que crece en tu interior. Si quieres más información sobre este libro haz click aquí.

¿Te ha resultado inspirador?  Me encantará leer tus comentarios por aquí abajo.  Tu testimonio es importante. Muchas madres vienen aquí cada día en busca de ayuda y tu historia puede significar un cambio importante en sus vidas.
Recibe un cariñoso saludo,
Mónica Manso

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10 formas holísticas de prepararte para el parto según el método Birthing From Within

Ya hace tiempo que tenía ganas de traducir este texto de Virginia Bobro, directora de Birthing from Within, sobre su inspiradora visión para prepararte para el parto y hoy por fin lo he conseguido. Merece la pena leerlo porque va mucho más allá de las típicas 10 claves, ya que te hace replantearte y reflexionar profundamente muchas cosas…Te dejo con ella:

 

“Hay muchas maneras de prepararse para el parto. Llenamos nuestro cerebro con información, hechos e investigaciones científicas al respecto. Escuchamos experiencias y opiniones de otras personas, que a menudo pueden ser abrumadoras para una mujer embarazada! Preparamos nuestro cuerpo para el parto recibiendo cuidados prenatales regulares, comiendo bien y haciendo ejercicio. A veces se tiende a descuidar en nuestra cultura la preparación psicológica, emocional y espiritual de las mujeres (y los hombres) cuando se acercan a este evento que cambia la vida. Hay cientos de libros y sitios web acerca de cómo prepararse para el parto, y muchos datos y opiniones acerca de cómo lidiar con el dolor. Ten en cuenta que “dolor ” es en realidad una palabra pequeña. En el fondo no transmite la intensidad que puede desarrollarse durante el parto y el nacimiento. Además de las sensaciones físicas del bebé en movimiento a través de la pelvis y el cuello del útero, de los ligamentos y tejidos que se extienden, por lo general hay fatiga, dolor de espalda, sed y hambre. Respuestas emocionales normales, como el miedo, la excitación, la incertidumbre, el desánimo y el amor, pueden ser intensas y abrumadoras tanto para la parturienta como para sus acompañantes.

 

Así pues, aquí está mi lista de diez aspectos importantes para prepararte, de manera integral y con plena consciencia, para la amplia gama de posibilidades y exigencias del nacimiento y la crianza de los hijos.

 

1. Profundiza en tu interior
Examina tus creencias, juicios, e hipótesis sobre el dolor y cómo sobrellevarlo. ¿Qué es lo que ya sabes sobre el dolor del parto? ¿Qué crees que está bien y no está bien hacer en el parto? ¿Cuántas maneras hay de manejar la intensidad del parto? ¿Qué es lo que juzgas de ti misma o de los demás? ¿Qué estás dispuesta a hacer para que nazca tu bebé?

 

2. Se realista! 
Obtén una visión realista de lo que ocurre en el nacimiento. Evita los programas dramáticos y basados en el miedo y los nacimientos gloriosos e idealizados filmados con luz suave y música relajante. En su lugar, ves a una clase o mira un vídeo que honesta y objetivamente analice y muestre los movimientos naturales, sonidos y actividades que son comunes en la mayoría de los nacimientos. Incluso tu preparadora al parto podría dramatizar una contracción realista, completa, gimiendo, maldiciendo o llorando!

 

3. Ten en cuenta tu cuerpo 
Una buena nutrición prenatal y hacer ejercicio regular es crucial para prepararte para las exigencias físicas de nacimiento. Un buen cuidado de tu cuerpo significa un buen cuidado de tu bebé y disminuye el riesgo de complicaciones durante y después del nacimiento. Yoga, estiramientos, natación, y un poco de trabajo de cardio (como una caminata diaria a paso ligero) te prepara para el duro trabajo del parto. La recuperación y la pérdida de peso después del parto suele ser más fácil cuando una madre está en buena forma física antes del nacimiento.

 

4. Alinéate con tu equipo de Parto 
Dondequiera que hayas planeado el parto (casa de partos, hospital o en casa), asegúrate de que tu partera o tu médico están alineados con tu intención y creencias sobre el dolor y el manejo del dolor. Mantener un diálogo abierto y honesto durante las visitas prenatales es muy importante. Cuando comunicas lo que eres y explicas tus valores y prioridades, se configura una relación basada en el respeto mutuo y la confianza. Esto ayudará a fomentar las interacciones positivas durante el parto también.

 

5. Invita al papá a la escena 
Tanto si tu compañero de parto es tu marido, tu amante, tu amiga o tu madre, es importante para los dos explorar las expectativas sobre el nacimiento y EL posparto. Lleva a tu pareja a las clases que exploran la experiencia de la pareja. Él (o ella) puede tener creencias, esperanzas y preocupaciones sobre el nacimiento y la crianza de los hijos que no se parezcan a las tuyas. Él necesita saber cómo cumplir dos funciones: ayudarte y manejarse con sus propias emociones y necesidades de información y apoyo.

 

6. Crea un círculo de apoyo 
Reúne tus recursos prácticos y emocionales tan pronto como te sea posible. Mira a ver quién en tu comunidad y familia puede darte lo que necesitas, ya sea un hombro para llorar o una comida hecha en casa. Una doula ( una acompañante al nacimiento capacitada y especializada en el apoyo emocional y práctico, antes, durante y/o después del nacimiento ) es considerada por muchas familias la herramienta más importante a tener durante el parto. Tener tus aliados cerca te permite centrarte en tu importante labor de gestar, parir y maternar a tu bebé.

 

7. Prepárate para el Dolor 
En primer lugar , vamos a entender la diferencia entre dolor y sufrimiento. El dolor y las sensaciones físicas del nacimiento son simplemente lo que son. El sufrimiento se produce cuando nos creemos la historia interna negativa que nos contamos sobre el dolor. Aumentar tu conciencia sobre el funcionamiento interno de tu mente bajo condiciones de estrés puede crear rápidamente una mentalidad para afrontar el dolor. Aprender el arte de la atención plena (mindfulnes) es el primer paso; si vas más lejos – y te comprometes con la práctica diaria – fortalecerás tu determinación mental. Reconocer que casi todas las mujeres durante el parto van a experimentar sentimientos de desánimo y un diálogo interno negativo puede ayudarte a construir tu determinación, así como la compasión por ti misma cuando las cosas no salen según lo planeado. Muchas mujeres se dan cuenta de que teniendo tan sólo diez minutos al día de conexión con su bebé y visualizando a ambos abriéndose en el parto les ayuda a relajar su sistema nervioso del ajetreo y estrés de la vida diaria.

 

8. Mira a tus miedos cara a cara 

” La preocupación es el trabajo del embarazo “, escribe Pam Inglaterra en su libro , Birthing From Within . ¿Qué es lo que realmente estas esperando evitar en tu parto y posparto? disponte a explorar la posibilidad de sucesos no deseados. Si tus expectativas y planes para el parto son flexibles y surgen de la auto-conciencia , entonces, cuando el nacimiento toma otro camino , puedes actuar desde el amor y no desde el miedo . Entonces puedes permanecer en el presente, contigo y hacer lo que hay que hacer, incluso cuando no es realmente lo que visualizabas o lo que esperabas.Si estás funcionando desde un estado de miedo, pánico, obsesión, o evitando algunos aspectos particulares del embarazo, el parto y la crianza de los hijos, entonces tienes un poco de exploración interna que hacer! Encuentra una amiga, educadora de parto, o doula que no tenga miedo del miedo y que te permita un espacio para compartir y poder atravesar tus temores. Hay muchas más maneras de abordarlos, incluyendo la hipnosis , la meditación , el arte , el ritual , la visualización y el asesoramiento.

 

9. Sigue a tu Corazón y tu Espíritu 
Escribir un diario , la danza , el arte , la música , la práctica espiritual , y estar en la naturaleza son todas formas de conectarse con nuestro corazón y nuestra intuición. Equilibra las actividades estructuradas (como las clases) con la libertad de expresión espontánea . Cuando te sientes viva y consciente en el presente, después, en el momento del nacimiento, tu conocimiento interno te servirá de guía en los momentos intensos.

 

10. ¡Sumérgete en El parto ! 
En el parto , hay un montón de cosas que tú y tu equipo de apoyo podéis hacer para ayudarte a hacer frente a la intensidad de nacimiento: el tacto y el masaje amoroso, mover y cambiar de posición, mantenerte hidratada y nutrida, mantener tu enfoque y determinación, palabras de apoyo, meditación guiada y visualización, amor y aliento, escuchar y moverse con la música, y mucho más. Surgirán momentos de duda y miedo, disponte entonces a rendirte al poder del nacimiento – que no puede ser controlado o completamente planeado- disponte a ‘mojarte’ y a dar lo mejor de ti, incluso cuando las cosas se ponen difíciles.
Una última cosa a tener en cuenta: Tu parto importa. Cuando tú y la gente a tu alrededor creen en la importancia de la preparación de tu mente, cuerpo y alma para el nacimiento, entonces tu podrás de verdad sumergirte profundamente y de todo corazón en la experiencia. No importa qué giros y vueltas inesperadas pueden desarrollarse durante tu viaje, es tu viaje. Entonces podrás atravesar una de las experiencias más intensas de tu vida llena de amor por ti misma y de nuevos aprendizajes.”

 

Virginia Bobro es madre de tres hijos y vive en Santa Barbara , California. Además de ser IBCLC (consultora de lactancia ) ,es Doula certificada y Mentora de Birthing from within. Es también directora de Birthing From Within ® y facilita talleres para profesionales y padres de todo el mundo. Puedes contactar con ella en: virginia@birthingfromwithin.com 
Importante: 
Si quieres compartir este artículo hazlo siempre íntegramente y nombrando a la autora Virginia Bobro. Gracias por honrar las fuentes y mantener la ética en internet.

El parto de una española en Tailandia

Conocí a Claudia a principios del 2014 cuando me contactó por email para pedirme acompañamiento por skype. Era su primer embarazo, sin haberlo planeado, se encontraba viviendo en Tailandia y sin red. Más allá del sostén de su pareja, se sentía sola y con la necesidad de ser acompañada y buscando buscando llego a mí. La verdad es que su petición me encantó, estoy acostumbrada a trabajar por skype y en cuanto la conocí sentí que nuestros caminos iban a estar unidos por un tiempo. Nos fuimos encontrando una vez al mes, y fuimos conversando sobre lo que surgía en el momento: tanto dudas sobre el embarazo y el parto como la relación con su madre, con su pareja, su niñez, sus dudas, sus miedos… Fue como ir colocando las piezas de un puzle, un poner orden interno para poder entregarse más entera, más en paz a la crianza de su hija.
Claudia me contaba que los hospitales en Tailandia no eran para nada respetuosos en cuestiones de parto y desde el primer momento tuvo claro que quería parir en casa y buscó hasta que encontró a la matrona que la asistiría. Me pareció un acto de gran valentía.
 Os dejo con el relato de su parto, escrito por ella, con el relato de una mujer valiente y aventurera. Gracias Claudia por escribirlo. Acompañarte ha sido un hermoso y bello placer.
“El 16 de septiembre me desperté de madrugada para ir al baño y sentí contracciones, nada raro, teniendo en cuenta que estaba ya al final del embarazo, sin embargo sentí algo diferente con estas, y al volver a la cama me dormí con una sonrisa en los labios y una frase en la cabeza: ¨ya viene¨.
Efectivamente la pequeña Chloé llegó al mundo y a mi vida aquella misma tarde. 
Mi nombre es Claudia, y hace 10 meses aproximadamente, descubrí que estaba embarazada. Las que hayáis vivido ese momento sabréis la cantidad de preguntas, sentimientos, alegrías y miedos que invaden tu cuerpo. En mi caso más todavía, al vivir a 10,000km de mi familia y amigos, en Tailandia. 
En ese mismo momento decidí que necesitaba apoyo para digerir todo lo que venía, y así me puse en contacto con Mónica, que me acompañó durante todo el embarazo a través de Skype. Gracias a esto tuve el parto más bello que podía haber deseado, y mi hija llegó al mundo en nuestra casa, rodeada de amor. 
 Fue un martes, y su padre y yo nos levantamos hacia las 7, como de costumbre. Durante el desayuno yo le comenté que tenía contracciones y que creía que eran bastante regulares. Cuando se marchó a trabajar, yo puse música y me puse a bailar. Recogí el salón y preparé toda la lista de cosas que nos había dado la matrona. 
Mis padres habían venido para conocer a su primera nieta, y los últimos días había estado comiendo y pasando la tarde con ellos. Como no quería preocuparles (ya tenían bastante con el parto en casa y con estar en Tailandia) aquel día me fuí a comer con ellos. Lo que no pude fue quedarme a pasar la tarde… Les dije que estaba cansada y volví a mi casa. Al salir mi padre me dijo: ¨tienes más alta la barriga hoy, parece que aún no viene¨, y yo sonreí, aguantando una contracción que ya empezaba a ser fuerte. 
Al llegar a casa tenía contracciones cada 2 minutos, así que avisé a mi amiga Tanya para que viniera a acompañarme. ¨Podemos ver una película¨, le dije, ingenua y me acosté para tratar de dormir un poco. Justo antes de oír su moto ante mi puerta sentí un ¨pop¨, y rompí aguas. 
A partir de entonces fue todo montaña rusa. Yo dejé de percibir lo que pasaba a mi alrededor: recuerdo ver llegar a David, mi pareja, y a la matrona, y verles correr de un lado a otro para preparar la piscina de parto… 7 centímetros; las manos de Tanya masajeando mi espalda; el color marrón del sofá contra mi cara; respirar, respirar; una menos; mi niña Chloé; la piscina, por favor; veo los rayos del sol a través de las hojas del jardín y voy yendo profundo, profundo, hasta no percibir mas que el océano dentro de mi. 
Justo antes de meterme en el agua siento la necesidad de empujar. Lo digo en voz alta, como pidiendo permiso. En cada contracción veo la cabeza de mi hija bajando por un agujero estrecho, y espero impaciente el anillo de fuego. Aprieto las manos de David, que me sostiene sereno, sin decir una palabra, con la mirada. 
Con la mano siento la cabeza de mi hija a punto de salir, lo que me da la fuerza que necesito para terminar de empujarla al mundo con la siguiente contracción. La matrona avisa a David para que vea la cabeza fuera, oigo su exclamación, me incorporo y empujo un poco más, para recibir el pequeño cuerpo de Chloé en mis manos. 
Ha empezado a oscurecer, y la habitación está en penumbra cuando coloco ese cuerpecito húmedo, caliente, pegajoso, sobre mi pecho. Llora un poquito. Se retuerce y algo en su movimiento me resulta familiar, abre los ojos y me mira.

 

Claudia
27 Noviembre 1014
Tailandia

Relato de un parto en un… coche!

Te escribo aún emocionada por la experiencia que viví ayer…La mamá a la que tenía que acompañar en su parto en el Hospital Sant Joan de Deu de Barcelona dio a luz en el coche, en el parking del hospital, ella sola acompañada de su pareja, a un hermoso bebé de 4,8 Kg!  En tan solo una hora y media desde que rompió aguas. Yo no estuve en tan maravilloso acontecimiento, estaba paralelamente llegando al hospital en taxi y escuché como las enfermeras hablaban de una mujer que acababa de parir en el parking… Enseguida supe que eran ellos.  Pude acompañarlos en las primeras horas de vida, el piel con piel, las primeras succiones de calostro… Emocionante ver como siempre hay experiencias muy cercanas
que nos demuestran que Si se puede, que la naturaleza con su fuerza nos acompaña y que el bebé con su determinación atraviesa todas las puertas.

Y qué decir de la madre, contándome emocionanda y aún en shock por la rapidez de la expereincia, cómo dio a luz en el asiento trasero del coche, la cabeza asomando y luego el cuerpo que fue a parar a las manos de su marido.  Es importante mencionar que la madre estaba en la semana
41 + 5, a un día de la inducción, confiando plenamente, sin tirar la toalla, de que su hijo iba a nacer antes de la inducción, haciendo acupuntura, comiendo toneladas de chocolate, haciendo el amor con su
marido, caminando, expresando sus emociones, llorando cuando lo necesitaba, hablando con su hijo, revisando todo lo que tenía pendiente y al final sabéis lo que le funcionó?   Muy sabiamente el día anterior al parto decidió aislarse del mundo, de su madre, de sus hermanos, de sus amigos, de todos, se metió en la ‘cueva’ con su hijo, alejada de los miles de estímulos diarios y por la noche rompió aguas. La naturaleza es sabia y nosotras, si nos escuchamos, también.

Hasta pronto,
Mónica Manso

 

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El poder sanador de los rituales en el siglo XXI

Estos días me estoy releyendo el libro de Sonbofu Somé ‘Rituales africanos de bienvenida para la vida’. Hoy me gustaría compartir contigo dos pasajes del libro: uno en el que habla de la importancia de los rituales en la vida cotidiana y otro en el que nos comparte el ritual de su tribu para el proceso de nacimiento.
Parami los rituales son como actos psicomágicos, que llegan y actúan directamente en nuestro inconsciente  y deshacen los nudos del alma.
En palabras de Sonbofu:
‘Un ritual es una ceremonia en la que pedimos al espíritu que sea el motor, el supervisor de nuestras actividades. Es para nosotros una manera de encontrar un camino a la plenitud, la paz, la autoaceptación y la aceptación de los demás. El ritual nos permite conectar con el yo, con la comunidad y con las fuerzasque nos rodean. El ritual nos ayuda a eliminar las barreras entre nosotros y nuestro verdadero espíritu.
El propósito de los rituales es llevarnos a un lugar de autodescubrimiento y dominio de habilidades. En este sentido el ritual es para el alma lo que el alimento para el cuerpo físico.
Lo importante del ritual es nuestra intención y propósito al hacerlo, porque sin un propósito y una intención claros el ritual no tiene sentido.
Los rituales son una forma de oración continua. Nos ayudan a incorporar conscientemente una evolución espiritual saludable y genuina y vivir en lo sagrado de una manera que verdaderamente nos sane.
El ritual no se limita solamente a los pueblos indígenas, es el lenguaje del espíritu y tiene una dimensión universal.”
Sonbofu Somé
El proceso de nacimiento y su ritual
“Antes de la concepción siempre se asigna una partera a la futura madre. Su trabajo es supervisar cada etapa del embarazo de modo que para cuando llegue el momento del nacimiento, la partera esta en sintonía con la energía de la mujer y sepa lo que le espera. Es como si la partera también estuviera embarazada junto con
la mujer. En el parto la mujer y el niño deben alinear sus espíritus para hacer que el transito sea más fácil.
Unos días antes de la fecha en que se espera el parto, la partera hace algunos rituales. Ora al espíritu de todas las parteras que han pasado antes que ella para recibir sus bendiciones para el proceso de parto. Pide a los ancestros que este nacimiento sea lo más tranquilo posible.
Los partos por lo general suceden en el interior de la casa, cerca de los santuarios para la familia y el bebé, excepto en aquellos casos en que el bebé decide nacer en otro lado. Cuando el espíritu del bebe empieza a buscar su camino hacia este plano existencial, la madre comienza a sentir turbulencias, por lo
que el comité de bienvenida, los ancianos y las parteras ocupan sus lugares. Mientras esperan el primer signo de las contracciones las mujeres rodean a la futura madre y los hombres al padre. Sin embargo las mujeres son las únicas que participan en el nacimiento.
Un banco especial de parto es traído para que se siente la parturienta, o si no, simplemente se pone en cuclillas y tira de los brazos de las otras mujeres para apoyarse. La partera pone un poco de ceniza en las manos de la futura madre. Al entrar en el trabajo de parto todas lo hacen con ella.
Las mujeres hacen movimientos hacia abajo mientras cantan ‘Siento un espíritu en mi cuerpo, siento que presiona, siento que se mueve allí viene, mmm… Lo estoy dejando salir’.
Cuando el bebé sale, de inmediato se coloca sobre el vientre de la madre. Una poca de la primera sangre del parto se coloca en las manos de la madre y también en el altar de los ancestros. El primer llanto del bebe es recibido con mucho entusiasmo.”
Sonbofu Somé
Rituales africanos de bienvenida para la vida.
Un de los rituales que yo ofrezco es el ‘Blessinway” para la futura mamá que va a dar a luz, que llevo
tiempo siguiendo y estudiando y que pertenece a los indios Navajos.  Si deseas más información puedes leer sobre ello aquí.

Epidural consciente versus epidural indiscriminada

Hoy he acompañado el  nacimiento de Marina tras un parto inducido, largo, fluido, con epidural  y respetado, muy respetado.

La mamá quería un parto natural pero la falta de líquido amniótico precipitó los acontecimientos y dos días antes de la FPP desde el hospital le sugirieron la inducción. Después del quiebre inicial, la madre aceptó –ya lo sabía, pero no basta con saberlo- que en los nacimientos existe la posibilidad de que sucedan acontecimientos inesperados que tienen por misión ofrecernos grandes aprendizajes.

 Ella quería seguir intentando manejar el dolor con sus propios recursos a pesar de saber que la oxitocina sintética es prácticamente insostenible sin epidural. Todo y con eso ha estado más de 6 horas fluyendo con su dolor, con su fuerza, su determinación, la gran ayuda de su pareja, el respeto por parte de las matronas del hospital y mi acompañamiento.

Pasadas estas 6 horas y sabiendo que su cérvix aún no había borrado del todo y estaba lejos de empezar a dilatar, sus fuerzas mentales empezaron a fallar, y entró en una espiral de culparse a sí misma por no poder más… En ese punto la acompañé para salir de ese lugar de sufrimiento y llevarla a un espacio de compasión, respeto y amor hacia sí misma por la valentía que estaba demostrando.

Tras un periodo de dudas sobre si pedir la epidural o no, de hablarlas con su pareja, con la matrona y finalmente conmigo, decidió ponerse una suave dosis. A partir de ahí entramos en otro parto, obviamente más tranquilo, más relajado pero no por ello menos consciente o  desconectado. Borrar el cuello del útero fue lo que le llevo más horas, dilatar a completa tan solo tres y el expulsivo una hora más. Marina nació en un entorno respetado por todos  y la madre estuvo en todo momento presente, serena y haciendo equipo con su hija y con su pareja. Ya hace tiempo que le doy muchas vueltas al tema de la epidural. Las defensoras del parto natural, respetado o como quiera que lo llamemos la hemos demonizado y muchas mujeres también.  Si una mujer quiere un parto sin intervenciones y respetado y finalmente opta por la epidural por el motivo que sea, se siente que ha fallado, que ha fracasado y eso no es bueno, no le sienta bien, lo lleva a cuestas en el posparto, en su mochila emocional.
Una cosa es el uso indiscriminado y automático de la epidural y otra muy distinta el uso de la epidural consciente. Como dice la comadrona americana Pam England, en su libro Birthing From Within:
 “Dar a luz con consciencia no significa necesariamente sin la utilización de la epidural, significa estar abierta a cada momento y hacer aquello que necesita ser hecho, con todo el corazón. Puede ser sabio y compasivo para algunas madres pedir la epidural  en las siguientes circunstancias:

Cansancio exhaustivo de la madre: El parto ha durado más de 24 horas y el nacimiento del bebé no es inminente.  Una madre exhausta necesita dormir.

Falta de progreso: La dilatación se ha parado, aunque las contracciones hayan sido continuadas durante más de 4 horas.  En los casos en los que el parto se para o se bloquea y se han hecho todos los esfuerzos de manera natural para desbloquearlo, el uso de la epidural puede normalizar el parto.  El stress prolongado no sólo deja exhausta a la madre física y emocionalmente sino que también eleva los niveles de adrenalina. Este incremento de adrenalina neutraliza la oxitocina por lo tanto las contracciones se hacen más débiles y se ralentiza o se para la dilatación del cérvix.  En este punto el alivio del dolor permite a la madre tomarse un descanso muy necesitado y la oportunidad de rehidratarse si fuera necesario.

Parto inducido: el parto ha sido inducido o acelerado con pitocina.  Las contracciones simuladas artificialmente tienden a ser más intensas.  A esto se suma que cuando un cérvix está inmaduro y el parto es inducido, la dilatación puede ser más lenta haciendo de ello un proceso más largo y doloroso. El manejo del dolor se hace más estresante y difícil porque la madre está confinada en una cama ligada al monitor fetal.

En este tipo de situación, el alivio a tiempo del dolor baja los niveles de adrenalina y ayuda a la madre a relajarse profundamente.  Los niveles de oxitocina puede entonces que suban, y si esto sucede, las contracciones fuertes y efectivas necesarias para que un bebé nazca normalmente se reanudarán.

Hay que tener en cuenta también que a veces, cuando una madre ha entrado en un patrón anormal de parto (por eso se le administró oxitocina sintética), el alivio que da la epidural puede no ser suficiente para que un parto se vuelva a poner en marcha.
Y también, a veces, mujeres con el cérvix inmaduro progresan adecuadamente con la inducción de y pueden dar a luz sin epidural.  Por lo tanto, no asumas que necesitas pedir la epidural cuando hay inducción.  Espera y observa.”

La epidural sabiamente (o compasivamente) utilizada es una herramienta de manejo del dolor útil en nuestro tiempo, en nuestra cultura, donde parir se ha convertido en un proceso temido por muchas mujeres y donde la creencia de que el parto duele es tan potente, que no podemos todavía darle la vuelta.  Aunque estamos empezando.La clave, como siempre, está en la información. La información es poder y es una de las soluciones al uso indiscriminado de la epidural en la sociedad del siglo XXI.

Estoy muy contenta con este acompañamiento de hoy que me ha permitido conectar con todo lo aquí escrito. Y estoy contenta por este hospital en Barcelona (Sant Joan de Deu) que ha lanzado una apuesta en favor de las doulas y del parto respetado. Allí se huele, se respira una alineación de todo el personal a favor del parto no intervenido. Y eso significa que los tiempos están cambiando.  Me he sentido respetada y tenida en cuenta por las matronas en todo momento, incluso una de ellas me ha reconocido por ser la organizadora de los grupos de canto carnático y me ha preguntado sobre ello!
Definitivamente times are changing.
 MONICA-MANSO-LOGONAME
6 septiembre 2014

 

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Lo que me ha dado el canto carnático

Quiero empezar esta nueva temporada de Septiembre compartiendo el testimonio de una mujer que está viniendo al grupo de Canto Carnático para embarazadas.   Laura me envió este precioso texto sin yo pedírselo y fue una grata sorpresa para mi, Arianna y Vanesa, las tres facilitadoras del canto en Barcelona. Os dejo con él:

“Empecé a practicar canto carnático con la idea de prepararme para mi segundo parto. Era una asignatura que me había quedado pendiente del primero, ya que entonces no había profesionales formadas en Barcelona. Para mi suerte, justo cuando quedé nuevamente embarazada se abrió
un grupo guiado por tres profesionales, Arianna, Mónica y Vanessa, en las que confío plenamente.
 Había oído hablar mucho de los beneficios del canto para el parto, y algo, aunque poco, para el embarazo. Ahora, que faltan aún 5 meses para dar a luz, no canto para parir, canto para mí.
Cada sesión es diferente, porque el canto carnático tiene la capacidad de darme exactamente lo que necesito: si mi diafragma está bloqueado, lo libera; si estoy cansada, me energetiza; si estoy dispersa, me centra. He tenido hermosas experiencias de trance mientras cantaba; he conectado con mi claridad interior que me decía cuál era el siguiente paso; ha fluido mi creatividad como un grifo que se abre. Y siempre, siempre, salgo de las sesiones bañada en placer, en paz, habiendo despertado mi energía femenina en todos sus aspectos.
Es una experiencia íntima, individual, y a la vez el hecho de cantar en grupo es muy poderoso. Sentir las vibraciones sonoras (porque no es música lo que hacemos, es vibración) de tantas mujeres alrededor mío, cantando a la vez, subiendo y bajando las olas en que se convierten las escalas, me transporta a otro lugar de conexión con mi esencia y con el alma de mi bebé. No es lo mismo cantar en casa, sola, y sospecho que no es lo mismo parir cantando sola. Se necesita a más de uno para crear esta atmósfera que acompaña y transporta.
Con cada una de nuestras tres guías he aprendido algo diferente. Con Arianna, cómo la voz (y especialmente la A) abrían y distendían mi periné. Con Mónica, la importancia del movimiento, del dejarse llevar, de escuchar al cuerpo. Con Vanessa, la reveladora práctica de transformar un dolor físico a través del canto: el cuerpo se relajaba, el dolor se iba, y había vibración y… algo parecido al placer. Me veo capaz de tener un parto natural. El miedo se transforma en capacidad.
No he llegado a este punto con dos días de cantar, del mismo modo que no es igual cantar sola que acompañada. Hacen falta semanas, meses de práctica. El tiempo que nos da el embarazo. Y mientras
tanto, disfruto de cada parada en el camino, de cada encuentro semanal, de cada regalo que me da este viaje en espiral hacia mi interior.”
Laura

El grito es parte de la ceremonia de dar vida

Hace unos días hice un fascinante taller de escritura creativa con Esmeralda Berbel.  Cuando acabó el taller Esmeralda puso en mis manos uno de sus libros, ‘Alismas’ y me dijo ‘te gustará’. ‘Alismas’
es un libro de relatos que huele a tierra, a linaje y a tradición
oral.  No hace falta decir que tenía toda la razón, me encantó. Os dejo con un bello pasaje del final relacionado con el acto de dar a luz…
“Las mujeres de la aldea nacen a sus hijos rodeando el tronco de un árbol.  Paren a horcajadas,
con su propio grito, con la herencia de saber dar a luz.  La sangre que cae de su pubis violeta es para
el árbol. El grito es parte de la ceremonia de dar vida. Y el dolor de abrir los huesos, la hendidura, es el eterno
dolor de la transformación.  Cualquier mujer puede darse cuenta de la alegría del árbol al ver los frutos de las de su misma especie.

Luego las mujeres cantan cerca del árbol.  Los pechos rebosan de leche tibia, la placenta dormita en la tierra, las mujeres del valle hacen un círculo parecido a los círculos de media noche y entre ellas cuchichean un rezo muy antiguo.  Un rezo a la vida.

 Es normal que al amanecer hayan brotado crisantemos por todas partes y el sol nazca en las orillas y las alumbre y caliente la derramada leche.”
Del libro ‘Alismas’, Ellago ediciones.