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Palabras inspiradoras que permitirán a tus hijos volar libres

Hoy quiero regalarte un precioso poema sobre los hijos del autor libanés, Kahlil Gibran, que deseo que te inspire y te haga reflexionar sobre tu papel de madre.
La idea que transmite es la de no sobreproteger a los hijos, respetar sus decisiones y permitir que vuelen solos en el momento que así lo sientan. También hacerlos sentir acompañados en su proceso de crecimiento y prepararlos para dar el salto a vivir su propia vida.
Espero que te guste y te inspire a ayudar a tus hijos a ser su mejor versión.

 

Poema extraído del libro El Profeta por Kahlil Gibran.

Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la Vida
deseosa de sí misma.

No vienen de ti sino a través de ti,
y aunque estén contigo,
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tendrán sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti.
Porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual tus hijos,
Como flechas vivas son lanzados.
El arquero ve su blanco en el camino hacia el infinito, y
se dobla con su fuerza para que sus flechas
vuelen veloces y lejos.

Alégrate y deja que el arquero te doble;
porque si bien ama la flecha que vuela,
ama también el arco que se queda.

Un cálido abrazo,
Mónica Manso

P.S.: La imagen pertenece a la fotógrafa rusa Elena Shumilova.

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Cómo educar corrigiendo menos y conectando más…

Hoy me encontré con este poema y me encantó.  Lo he traducido al castellano y también os lo dejo en original, para las que estéis familiarizadas con el inglés pues la rima de las palabras es intraducible.  Deseo que os guste y os inspire.

“Si yo tuviera que
criar a mi hijo de nuevo,
construiría su autoestima primero, y la casa más tarde.
Pintaría más con los dedos, y apuntaría menos con el dedo,
Haría menos corrección y más
conexión.
Apartaria los ojos de mi reloj, y vería
más mis ojos.
Haría más caminatas
y volaría más cometas.
Dejaría de jugar seriamente,
y empezaría a jugar en serio.
Correría a través de más campos
y contemplaría más estrellas.
Daría más abrazos y menos
tirones de  brazos.”
Diane Loomans>
Versión inglesa

“If I had my child to raise all over again,
I’d build self-esteem first, and the house later.
I’d finger-paint more, and point the finger less.
I would do less correcting and more connecting.
I’d take my eyes off my watch, and watch with my eyes.
I’d take more hikes and fly more kites.
I’d stop playing serious, and seriously play.
I would run through more fields and gaze at more stars.
I’d do more hugging and less tugging.”
Diane Loomans

Es tan fácil que el día a día se nos coma, mirando el reloj contínuamente, intentando mantener lo que tenemos programado y consumidas por todas las cosas que ‘tenemos que’ hacer… Los días en que nuestros hijos son pequeños pasan tan rápido, que es importante permitirnos momentos de autética conexión para que nos regalen su presencia.

Con cariño,
Mònica Manso

 

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Es tiempo de escuchar a nuestro corazón

Para este 2013 más que nunca:
Es tiempo de escuchar a nuestro corazón de padres y madres para compañar a nuestros hijos.
Y por encima de todo es tiempo de escuchar a nuestro corazón para acompañarnos a nosotros mismos.
Es ahí donde reside nuestra fuente inagotable de sabiduría.

 

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Para una gestación consciente y creativa:

 

 

Acompaña y ama a tu hijo como si ya hubiera nacido. Conectad con él,
transmitidle vuestro amor, explicadle lo que os sucede, sea lo que sea, y
hacedle saber que vosotros os ocupáis de ello.
Esto le va a proporcionar seguridad y confianza tanto en sus padres como
en la vida.
Acoge tus emociones, las que vengan, transitándolas, sin aferrarse a
ellas, las emociones van y vienen, como las olas… Compartidlas entre vosotros y
con aquellas personas con las que sintáis sintonía. Escoged muy bien en quien
depositáis vuestra confianza.
Utiliza tu mente en positivo. Nuestras
creencias sobre nosotros y el mundo y las imágenes mentales también ejercen un
impacto importante sobre el desarrollo de vuestro hijo
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Cread constantemente las
imágenes  y pensamientos que os aporten
bienestar para vosotros y vuestro hijo.
Cuida tus acciones y las relaciones con los demás, especialmente en
la pareja, pues es la primera relación de la cual vuestro hijo aprende.
Desarrolla
y amplia tu capacidad para tener quietud, serenidad, tranquilidad, claridad.
Hemos venido a este mundo para
realizarnos en la felicidad y el gozo de vivir. Y para transmitirlo a las próximas generaciones. El futuro del mundo está en el vientre de sus madres.
La vida intrauterina es una etapa de gran potencial
para el desarrollo del ser humano.
Sus células se están
in-formando a la vez que formando
. Ofrécele una conexión intrauterina de
calidad para que así pueda desplegar todo su potencial.  
Mònica Manso
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Sonbofu Somé y el Ritual africano de bienvenida para la Vida.

Hace unos días descubrí a Sonbofu Somé, una de las voces más aclamadas de la espiritualidad africana, guardiana de los rituales de su tribu y su tierra, los Dagara de Burkina Faso. Sonbofu es autora de varios libros, conferenciante internacional y además ofrece talleres basados en estos rituales por todo el mundo (viene a Barcelona en Noviembre). Me llamó la atención y me pareció muy interesante un artículo escrito por ella y publicado en su web www.sonbofu.com sobre el ritual de la escucha para mujeres embarazadas. He hecho una traducción de un estracto de este artículo, te dejo con él, el link a su web y la información sobre su estancia en Barcelona.

“Me llamo Sonbofu. Soy de la tribu Dagara, de Burkina Faso. En mi tradición es costumbre que las mujeres embarazadas acudan al ritual de la escucha. El propósito de este ritual es escuchar al bebé que va a llegar, descubrir quien es, porqué ha venido en este momento, cual es su propósito, qué le gusta o disgusta, y qué pueden hacer los vivos para dar espacio a esta persona. Al niño o la niña se le otorga su nombre basado en esta información. A las niñas se les pone el nombre a las 4 semanas después de su nacimiento y a las tres semanas para los niños. En la tradición Dagara tú posees tu nombre hasta los cinco años, después el nombre te posee a ti. Tu nombre es una energía, tu nombre tiene una fuerza de vida, crea el paraguas bajo el cual vives. Por eso es importante escuchar al bebé antes de que se le ponga el nombre, porque el nombre debe coincidir con el propósito. Mi nombre, Sonbofu, siginifica ‘la guardiana de los rituales’.
Un bebé en Africa nace con un ritual y muere con un ritual. Tu vida está comprometida con los rituales. A menudo decimos en mi tradición que o estas haciendo un ritual o pensando en entrar en uno o estas en medio de uno, o acabándolo. El propósito del ritual es conectarnos con nuestra propia esencia, ayudarnos a estar en sintonía con el espíritu colectivo, o enmendar aquello que ha sido roto, aquellos cables que se han desconectado de nuestra vida, para que podamos empezar de nuevo. El ritual es al alma lo que la comida a nuestro cuerpo físico.”

Lee el artículo en inglés

Uno de sus libros que más me ha llamado la atención es: “Welcoming Spirit Home: Ancient African Teachings to Celebrate Children and Community” que además está publicado en castellano: ‘Recbiendo al espíritu: Rituales africanos de bienvenida para la vida.’ por Cudec Editorial.
Además Sonbofu es colaboradora de la película What Babies want. Lo que los bebés desean. www.whatbabieswant.com

Sonbofu vendrá a España en Noviembre, los días 17 y 18 para ofrecer el taller “Enseñanzas africanas sobre el amor y la amistad ” que tendra lugar en el Institut Gestalt de Barcelona. Habrá una Sesión informativa el 16 de noviembre de 2012.  Yo ya he reservado mi plaza!

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SOBRE LA IMPORTANCIA DE GATEAR

 

¿Os habéis dado cuenta de que muchos niños hoy en día no
gatean?
Veo a diario madres y padres
que interfieren en el proceso de desarrollo evolutivo de sus hijos e
hijas queriendo que caminen antes de tiempo, deseando que se hagan grandes
rápido y sean autónomos. La consecuencia es que la etapa del gateo, tan
importante para el desarrollo del ser humano a muchos niveles, se la saltan,
argumentando que ‘ no quiere gatear, sólo quiere caminar’, quitándoles la gran
oportunidad de estar en el suelo.  Es la
impaciencia que caracteriza nuestra sociedad occidental, patriarcal,
productiva. Una especie de resorte interno que no nos deja estar relajados
junto a nuestros hijos, contemplarlos, estar presentes sin interferir, dejando
que la naturaleza siga su curso…
El gateo desarrolla la visión, la tactilidad, el equilibrio,
la medida del medio y su adaptación, además de otras importantes
funciones.  Os dejo con esta información
que he encontrado (fuente: http://www.institutosfay.com/#Escena_1
) sobre la importancia de la etapa de gateo:
POR QUÉ ES IMPORTANTE EL GATEO
Crea rutas de información.
Conecta los hemisferios cerebrales.
El gateo es una base fundamental para el desarrollo educativo
del niño. Crea rutas de información neurológicas entre los dos hemisferios, es
decir, facilita el paso de información de un hemisferio a otro. Las rutas
creadas no sólo valen para funciones del movimiento sino que son precursoras de
conexiones que servirán para crear otras conexiones entre los dos hemisferios
para funciones cognitivas.
Sincroniza el brazo con el pie del lado contrario.
Desarrolla el patrón cruzado.
Es la función neurológica que hace posible el desplazamiento corporal
organizado del ser humano. Implica que el brazo derecho va sincronizado con el
pie izquierdo y el brazo izquierdo con el pie derecho. Se llama patrón cruzado
porque hay dos ejes cruzados, y mediante el apoyo en equilibrio sobre las dos
extremidades opuestas de uno se pueden desplazar las dos del otro eje y
encontrarles  nuevos puntos de apoyo que serán la base del siguiente
desplazamiento.
Una consecuencia importantísima es que ese movimiento implica que el de las
caderas y el de los hombros, que se mueven al avanzar gateando crea una
rotación relativa de la columna tonificando los músculos que permitirán
mantenerla erecta cuando el niño se ponga de pie.Permite saber dónde están las partes del cuerpo.
Desarrolla el sistema vestibular.
Este sistema manda señales de los dos laberintos del oído al cerebelo para
saber en qué posición está constantemente la cabeza. Así permite luego
referenciar (colocar) todo el cuerpo respecto a esa posición. Es la llamada
propioacepción o saber dónde están los puntos del cuerpo, lo que permite
moverlo, ya que sabemos donde está al principio y al final de cada movimiento.

Posibilita el enfoque de los ojos.
Desarrolla la convergencia visual.
Al mirar al suelo, el niño converge o enfoca los dos ojos a un mismo punto, a
corta distancia. Cuando mira adónde va, a unos 3 metros por lo menos,
coloca con los ojos la convergencia en un punto infinito. Es un ejercicio
muscular fantástico para los ojos que facilita la acomodación visual. Según
estudios de optómetras, el 98% de los niños con estrabismo no gatearon lo
suficiente de pequeños. También parece que los ojos vagos están relacionados
con un mal desarrollo de las convergencias.

Siente el tacto y luego podrá asir objetos.
Desarrolla la oposición cortical.
En el gateo, la cabeza está en un plano y la palma de la mano en otro. El niño
siente la tactilidad de la palma que ve, fundamental para desarrollar luego la
oposición cortical del dedo gordo de la mano, oponiéndose a los otros cuatro
dedos. Esa función en una mano es la que permite asir los objetos, la
manualidad fina, esencial para luego poder escribir. Al masajear la palma de la
mano envía información al cerebro de dónde está la palma y de cómo al moverla
para apoyarse va sintiendo diferentes sensaciones.

Se adapta al medio.
Le ayuda a medir el mundo que le rodea.
La distancia que hay entre los ojos y la palma de la mano al gatear es una
medida fundamental -la braza- en todas las civilizaciones. Con esa nueva medida
corporal, el niño mide el mundo circundante y se adapta al medio, porque lo mide
constantemente y va retomando información. Si entras de mayor en una casa donde
pasaste la infancia, te parece más pequeña de lo que era para ti porque
entonces, tu medida de braza, era menor.Un hemisferio será el dominante Ayuda a establecer la futura lateralización.
En el nivel de desarrollo posterior al gateo, comienzan los primeros procesos
de lateralización. Es necesario que uno de los hemisferios se convierta en el
dominante y el otro en el subdominante o servidor, para no tener que operar con
ambos a la vez. Al conectar los dos hemisferios gracias al gateo, se facilita
acudir más rápidamente a funciones más complejas que requieren de ambos
hemisferios y de áreas cerebrales no simétricas y diferenciadas. Un niño
pequeño que va a coger una naranja echa las dos manos a la vez. Una misma orden
llega simultáneamente a cada uno de los dos hemisferios. Un niño con un nivel
de organización superior coge la naranja con una mano o con otra, dependiendo
de si está a un lado o a otro o si es más diestro o zurdo.

CÓMO INFLUYE EN LA ANATOMÍA
Al gatear, el niño apoya su
peso en las palmas de las manos y soporta esa tensión en las articulaciones de
los hombros, de la columna vertebral, del fémur y la cadera. Aprende la
oposición a la gravedad. La formación de la articulación de las caderas, que
realiza con el arrastre y el gateo, es fundamental para cuando se ponga de pie,
pueda sustentar sobre esas articulaciones el peso del cuerpo. Y la función hace
que los huesos se calcifiquen.

¿LE PASA ESTO A TU PEQUE?
En el gateo el niño se apoya en
dos puntos. Para ponerse de pie tiene que estar bien organizado cerebralmente
para apoyarse en un punto y mantener el equilibrio. “Es muy típico que los
niños que se ponen de pie sin tener desarrollado todo el sistema, se queden
como confundidos o mareados, miren alrededor, se sorprendan de que no logran
mantener la posición, bajen al suelo y pasen una temporada gateando como locos
hasta que vuelven a ponerse otra vez de pie”, recalca Gardeta.
CURIOSIDAD: CUÁNDO EMPEZÓ
“Históricamente, el gateo sólo
fue posible con el asentamiento de pueblos nómadas”, afirma Gardeta. “Tener un
suelo limpio y seguro para el niño se ha conseguido muy recientemente en la
evolución humana. En los pueblos primitivos, dejar un niño en el suelo suponía
su muerte, porque se ponía al alcance de los alacranes, serpientes, etc.”.
Hasta mediados del siglo pasado, las madres echaban una mantita en el suelo y
echaban al niño. Hoy existen demasiados aparatos y cachivaches que evitan que
el niño gatee por el suelo.
CÓMO PROMOVER EL GATEO
El gateo a veces se utiliza como gimnasia. Pero no hay
ninguna línea o escuela que lo fomente como mecanismo de desarrollo de la
organización cerebral infantil. Se sabe que el movimiento tiene una importancia
esencial pero no se fomenta como se debería, dice Gardeta.
Busca un suelo limpio, seguro, acogedor, no frío, y mantén a
tu peque el mayor tiempo posible en el suelo, por ejemplo, una hora al día. El
solito empezará a aprender. También hay técnicas de estimulación para que aprenda
primero a arrastrarse y luego a gatear.
No le fuerces a ponerse de pie. Si no está preparado le crea
inseguridad, concuerdan los expertos. Es consciente de que le pones un desafío
para el cual no está preparado y fracasa. Lo mejor es que empiece a andar por
sí solo, primero dos pasitos, luego tres… “Poner de pie al niño, sentarle en
una sillita o montarle en un tacataca, sin que tenga la musculatura preparada
para mantener el tronco erecto, hace trabajar incorrectamente a un sistema que
no está maduro”, afirma Gardeta.
Uno de los sitios que le hace ponerse de pie es el corralito
porque no puede gatear. “No está mal tenerlo un ratito ahí pero luego hay que
dejar que el niño gatee, recorra la casa, que es lo mejor. Utiliza el cochecito
para llevar al niño de un sitio a otro cuando todavía no ha llegado a
andar”,  pero evita abusar de estos y otros aparatos que retardan el
desarrollo del movimiento, aconseja Gardeta.
Lo mejor es madurar y asentar cada una de las fases
anteriores al andar, que son arrastrarse y gatear. Si estas fases han sido
desarrolladas correctamente, cuando el niño se ponga de pie, no tendrá
problemas. Ahora los niños no tienen experiencia de luchar contra la gravedad
progresivamente y utilizar funciones que luego constituirán su movimiento,
explica Gardeta. Si no gatean no es que no se logre la organización cerebral
pero se retrasará el desarrollo.
Gatear con una pelota es mucho más efectivo que poner una
alfombra colorida en el suelo, porque cuando el niño es capaz de converger con
los dos ojos, el proceso superior es el seguimiento visual y seguido de
desplazamiento de un objeto que se mueve, aclara Gardeta.
¿CÚANDO DEJARÁ DE GATEAR?
Cuando el sistema de funciones
cerebrales necesarias esté lo suficientemente maduro por sí mismas o convenientemente
estimuladas, el propio niño se pondrá de pie, señala Gardeta. Los primeros
pasos suelen aparecer alrededor al año de vida, señala Gardeta. “Entre los 16
meses y los dos años se afirma la bipedestación. Pero no pasa nada porque
gateen.
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POLAROID DE VERANO (en el corazón)

 

 “Papá, coge un puñado
de arena en cada mano y dáselo de comer a las olas, les encanta!”
Pau estuvo dando de comer a las olas durante una hora… mientras,
yo, sentada en la arena, sin escuchar lo que decían (tan sólo el sonido de las
olas y el viento) contemplaba la escena:
A mi hijo de cinco años, acompañado de su padre, jugando con
las olas, saltando, fluyendo, riendo, revolcándose, siendo plenamente feliz en
armonía con el océano, siendo uno con las olas… en una playa inmensa, los dos
solos…Y las olas se acercaban a él, querían jugar con él, rozarlo, mecerlo,
tocarlo, ser alimentadas…
Respiré profundamente para hacer espacio en mi memoria
(visual, auditiva, corporal), miré al cielo y di las gracias. Gracias (A la Vida,
al Universo Al Gran Espíritu que todo lo habita o como queráis llamar a la
fuerza espiritual) por permitirme participar de este momento tan mágico.
Es mi polaroid de verano, guardada en mi corazón.
Todo esto sucedió en las desérticas playas del Delta del
Ebro.  No hace falta irse muy lejos para
encontrar quietud y soledad en el mar…
Mònica Manso
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La maternidad nos da alas

¿Sientes como la maternidad te da alas?
Somos superheroínas de lo cotidiano.
Y hacemos de lo ordinario algo extraordinario.
De la comida al baño, del cuento al canto, del llanto a la calma.
Con solo una palabra, un gesto, un abrazo,
llevamos volando a nuestros hijos al reino del corazón.
Un reino que quedará en su memoria de por vida.Especialmente dedicado a todas las madres que hemos decidido criar con
apego, para que nos pongamos una medalla por la valentía de nadar
contracorriente en nuestra sociedad patriarcal.
Mònica Manso
Imagen: Gioia Albano
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“El cuerpo dolor de los niños” por Eckhart Tolle

Navegando ayer por Facebook me encontré con este post donde se explicaba la visión de Eckhart Tolle sobre las ‘rabietas’ de los niños. Muy interesante.  El blog que lo publicaba también lo es, os dejo la referencia http://larutadelailuminacion.blogspot.com.es/:

“En los niños, el cuerpo del dolor a veces se manifiesta a través del mal
humor o el retraimiento. El niño se torna hosco, se niega a
relacionarse y puede sentarse en un rincón a chuparse el dedo o abrazado
a un muñeco. También se puede manifestar a través de accesos de llanto o
de pataletas. El niño grita, se tira al piso o incurre en
comportamientos destructivos. El hecho de no conseguir lo que desea
puede desencadenar al cuerpo del dolor, y en un cuerpo del dolor apenas
en desarrollo, la fuerza del deseo puede ser intensa. Los padres podrán
sentirse perplejos sin saber qué hacer y sin poder creer que su pequeño
ángel se ha convertido en un monstruo en tan sólo unos segundos. “¿De
dónde sale tanta desesperación?” se preguntan. Es, en mayor o menor
medida, la participación del niño en el cuerpo colectivo de la
humanidad, el cual se remonta al origen mismo del ego humano.Pero el
niño quizás recibió sufrimiento de los cuerpos del dolor de sus padres,
de tal manera que estos podrán ver en su hijo el reflejo de lo que hay
en ellos. El cuerpo del dolor de los padres puede afectar profundamente a
los niños altamente sensibles. El hecho de tener que presenciar
la demencia del drama de sus padres les provoca un dolor emocional
insoportable, de tal manera que son estos niños quienes llegan a tener
cuerpos del dolor muy densos en la edad adulta. Los padres que tratan de
ocultar sus cuerpos del dolor no engañan a sus hijos. “No debemos
pelear delante de los niños”, dicen, pero eso sólo significa que
mientras conversan educadamente, el hogar está cargado de energía
negativa. Suprimir el cuerpo del dolor es extremadamente tóxico, mucho
más que dejarlo manifestar abiertamente, y los niños absorben esa
toxicidad psíquica, la cual contribuye a acrecentar sus propios cuerpos
del dolor.

Algunos niños aprenden acerca del ego y del cuerpo del
dolor por la vía subliminal, por el solo hecho de vivir con padres
altamente inconscientes. Una mujer cuyos dos progenitores tenían un ego y
un cuerpo del dolor muy fuertes me dijo que cuando sus padres se
gritaban y se ofendían, a pesar de amarlos, ella se decía, “estas dos
personas están locas. ¿Cómo terminé yo aquí?” Ya tenía la conciencia de
la demencia de esa clase de vida. Esa conciencia le ayudó a amortiguar
la cantidad de dolor absorbida de sus padres.

Los padres suelen
preguntarse cómo manejar el cuerpo del dolor de sus hijos. La primera
pregunta, por su puesto, es si están manejando el propio. ¿Lo reconocen
dentro de sí mismos? ¿Pueden mantenerse lo suficientemente presentes
cuando se activa para poder tomar conciencia de la emoción a nivel de
las sensaciones antes de que pueda convertirse en pensamiento y, por
tanto, en una “persona infeliz”?.

Mientras
un niño sufre un ataque del cuerpo del dolor no es mucho lo que podamos
hacer salvo estar presentes a fin de no dejarnos arrastrar hacia una
reacción emocional y evitar así que el cuerpo del dolor del niño se
alimente de ella. Los cuerpos del dolor pueden ser enormemente
histriónicos y no hay que dejarse engañar por ellos. No hay que tomarlos
muy en serio. Si el cuerpo del dolor se activó por que no se le dio
gusto al niño, es preciso no ceder ante sus exigencias. De lo contrario,
el niño aprenderá que “mientras más desgraciado soy, mayor es la
probabilidad de obtener lo que deseo”. Esta es la fórmula para la
disfunción posteriormente en la vida. El cuerpo del dolor se frustrará
al ver que los padres no reaccionan y seguramente exagerará su ataque un
poco más, antes de tranquilizarse. Por suerte, los episodios del cuerpo
del dolor suelen ser más breves en la infancia que en la edad adulta.

Conviene
hablar con el niño sobre lo sucedido cuando se serene, o al día
siguiente. Pero no se trata de hablarle al niño sobre el cuerpo del
dolor. Lo mejor es hacerle preguntas
como, “¿qué te pasó ayer cuando no podías dejar de gritar? ¿Recuerdas?
¿Cómo te sentiste? ¿Te gustó esa sensación? ¿Tiene nombre eso que te
sucedió? ¿No? ¿Si pudieras darle un nombre, cómo lo llamarías? ¿Querrías
hacer un dibujo para explicar cómo fue? ¿Se durmió? ¿Crees que pueda
volver?”.

Estas son apenas algunas sugerencias. El
propósito de este tipo de preguntas es despertar en el niño su facultad
para observar, es decir, su Presencia. De esa manera, el niño aprenderá a
no identificarse con el cuerpo del dolor. También conviene que el padre
hable con el niño acerca de su propio cuerpo del dolor, en unas
palabras que el niño pueda comprender. La próxima vez que el cuerpo del dolor asuma el control del niño, se le puede decir, “ha regresado, ¿verdad?”
Se deben utilizar las mismas palabras que el niño utilizó cuando habló
al respecto y dirigir su atención hacia sus sensaciones. La actitud del adulto debe ser de interés o curiosidad, en lugar de crítica o condena.

No
es muy probable que con eso se pueda frenar al cuerpo del dolor y hasta
podrá parecer que el niño ni siquiera escucha. Sin embargo, en el fondo
quedará algo de conciencia, incluso durante los momentos en que esté
activo del cuerpo del dolor. Con el tiempo, la conciencia se irá
fortaleciendo mientras el cuerpo del dolor se debilita. El niño estará
desarrollando más Presencia. Un día quizá suceda que sea el niño quien
nos señale que nuestro cuerpo del dolor ha asumido el control sobre
nosotros.

Eckhart Tolle en “Una Nueva Tierra”.

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Hijo mío eres bienvenido

¿Cómo cambiaría la vida de los seres humanos si fueramos recibidos con estas palabras?


Hijo, hija mía,

Eres bienvenid@,

Eres importante,

Eres únic@,

Eres especial,

Tienes valor,

Tienes mucho que ofrecer al mundo.