, ,

Ante la duda, escoge el Amor

Si tomas tus decisiones desde el amor que brota en tu interior, tu vida cambiará. Escoge el amor siempre que puedas.

AMOR… esa gran palabra que tanto utilizamos hoy en día todos los que hemos escogido el camino del crecimiento personal en sus infinitas variantes… pero ¿Qué es realmente el amor? O mejor pregunta ¿Cómo lo experimentamos?

Para responder a ello te comparto un breve texto que encontré en ‘El pequeño libro de sabiduría de Don Miguel Ruiz’ y que me parece muy sencillo y a la vez profundo sobre la experiencia del amor:

“Allí donde voy no hago más que amar, porque así es como soy. Soy amor y por eso precisamente no necesito del amor. Lo mismo vale para ti y para todos, pero muchas personas no lo saben.

En realidad, nadie precisa del amor porque somos amor. Pero si no sabes que eres amor, en tal caso, seguirás buscando amor.

Lo más irónico es que crees que encontrarás el amor en otra persona, pero cuando sientes el amor siempre procede de tu interior, y no del otro.

El amor siempre procede de ti y lo que te hace feliz no es que el otro te quiera. Lo que te hace feliz es el amor que brota de tu interior. Este amor puede ser el amor a una persona, a un animal, a un lugar, a una idea, a lo que sea, No importa demasiado lo que sea. Se trata de amor, y tú eres amor.”

Nos hemos creído la ilusión de que estamos separados de este gran amor y que necesitamos que otros nos lo den para vivir.

Vivimos en un mundo dualista, de positivo y negativo, oscuridad y luz, masculino y femenino, amor y miedo y desde ahí vivimos nuestra vida, tomamos nuestras decisiones y aprendemos de ellas.

Una de las cosas que hemos venido a hacer aquí en la tierra es aprender de nuestra naturaleza dual para encontrar la unidad, que es el amor que brota desde nuestro interior. Cuando sentimos ese amor, somos uno con la fuente.

Detrás de cada decisión de cada paso que damos en la vida tenemos la capacidad de ser conscientes de que somos amor, o de ser inconscientes de ello.

Cuando elegimos ser conscientes y elegimos el amor, el amor a uno mismo, que está conectado con nuestra verdad más profunda, entonces desterramos el miedo de nuestras vidas y nuestras decisiones se tornan más sabias.

De esta manera nos conectamos con la libertad de ser quien soy en todo momento.

Cada vez que tomamos una decisión desde el amor, nos permitimos recordar que somos uno con el universo. Que estamos alineados con la vida y el camino que tiene para nosotros. Sea el que sea, nos entregamos a él, con amor.

A veces se necesita mucho coraje para escoger desde el amor y no desde el miedo, y ese coraje también está en tu interior, igual que el amor, forma parte de nuestra naturaleza humana. Recuérdalo.

En este mundo en el que vivimos se nos olvida fácilmente este gran amor interior, por eso estamos aquí, para recordarlo una y otra vez, una y otra vez.

Así es que cada vez que te acuerdes, cada vez que lo sientas dentro de ti: ESCOGE EL AMOR.

, , ,

6 claves espirituales para superar las crisis vitales

Si estás leyendo esto es porque te encuentras en un periodo de crisis personal o sientes la llamada de seguir leyendo porque a menudo pasas por ellas.  Te invito a seguir leyendo sólo si estás dispuesta a abrir tu mente y tu corazón.

La diferencia entre una crisis vital y una crisis ‘a secas’ es que la vital tiene que ver con momentos de cambio importantes en nuestras vidas, ya sea por causas externas : cambio de trabajo, separación de pareja, muerte de un familiar querido, cambio en las circunstancias económicas… o por circunstancias internas que tendrían que ver con los momentos de transición en nuestra vida: el paso de niña a adolescente, de mujer a madre o de madre a la mujer madura o con las enfermedades.

A veces, se entrecruzan ambas: por ejemplo una separación, acompañado de un cambio económico y unido al paso de la madre a la mujer madura, como está siendo mi  caso.

Mi vivencia interna en estos últimos dos meses ha sido dura: sensación de desorden interno, de perdida de referencias, ansiedad, miedos, angustia por el futuro incierto, ganas de retirada del mundo, pérdida de confianza en la vida y el sentirme dentro de una espiral  que me ha  llevado a caer muy profundo, en una cueva oscura…

Además se le suma la frustración de que en estos momentos ninguna de las herramientas que conozco y practico me sirven: ni la respiración consciente, ni la meditación, ni la lectura, ni el control de los pensamientos, nada… por más que busco no encuentro mi centro.

Pero por muy  oscuros y temidos que sean estos momentos, estos tránsitos, estos túneles que tenemos que atravesar, la luz siempre está al final de ellos.

La vida está compuesta de infinitos de estos túneles: de momentos de luz donde todo fluye y es gozoso y momentos de constreñimiento donde todo es incierto y parece que desapareces…

Y justo ahí, en ese gran vacío oscuro, es donde surgen todas las respuestas… si te dejas estar y lo vives con consciencia.

Os comparto las 6 claves que me han ayudado a superar mi última crisis, mi último túnel, y que quiero compartir contigo por si te resuenan y alguna te puede ayudar a ti a superar las tuyas:

#1  La tierra
Decidí bajar a tierra, andar descalza, sentarme en el suelo de mi patio,  dormir siestas en él, y entregar a la tierra mi estado interno de turbación para que lo transmutase.

No sé dónde  leí algo que me pareció muy curioso: que a la tierra la abonaba el estiércol, que al fin y al cabo es ‘mierda’ y la tierra lo agradece, es su alimento y lo transmuta en sus frutos. Así que parece ser que está bien dejar ir tu ‘mierda’ interior hacia la tierra para que la transmute, porque es su función.

Me llegó la propuesta, y así lo hice. Y te aseguro que funciona. Además la toma de tierra ejerce una fuerza contraria a la velocidad del pensamiento haciendo que este se ralentice y poco a poco ceda en su espiral de negatividad.

#2 La tribu
Compartí mi estado más profundo, mi verdad, mi vulnerabilidad con mi tribu de amigas presenciales y virtuales y es super poderoso ver cómo se activan las mujeres para cuidar de una hermana que sufre y darle consuelo y alimento para el alma.
Todas ellas con sus mensajes positivos y cuidado han sido mi sostén para atravesar este último túnel.

# 3 La entrega
Es un concepto nuevo en mi interior que estoy aprendiendo a experimentar. Entregar es ir un paso más allá de la confianza.  Es decir un SI en mayúsculas a todo lo que la vida trae y un permitir abierto y completo a que la VIDA, el universo, lo sagrado, la inteligencia universal o como quieras llamarlo, se encargue de resolver todos tus problemas por ti. Es ceder el control, un acto revolucionario que te invito a practicar. No solo con la mente sino también con el cuerpo. Es transformador.

# 4 El altar
Otra pieza clave para conectarme con mi ser superior, alma, espíritu o como quieras llamarle. Escoger las imagines y objetos que necesito en este particular momento para afianzar mi confianza y mi atención, da mucha fuerza y centramiento.

# 5 Los Oráculos
Siempre que estoy ‘mal’ consulto diferentes barajas de cartas femeninas junto con el I Ching y de verdad que es pura magia la información que llega a través de ellas.

#6 Acompañamiento profesional
Desde hace ya tiempo cuento con la ayuda de mi coach (chamana como yo la llamo) para atravesar esta etapa. Está siendo un proceso de lo más profundo y transformador. Y la forma en como ella me está sosteniendo  en este proceso no tiene precio.

Así que  con todo esto que acabas de leer he conseguido una vez más atravesar mi último túnel que forma parte de mi viaje a los 50 y siento que vuelvo a estar en la luz con nuevas comprensiones y ordenamiento interno. Ha sido como hacer un reset para volver a empezar desde otra espiral, con más luz, con más fuerza, más creativa, más sabia.

Hasta que venga el próximo túnel y se activen nuevas memorias, nuevos recursos, nuevas comprensiones.

Si alguna de estas  claves te puede ayudar me sentiré honrada.

Te invito a compartir en los comentarios para enriquecernos entre todas las que pasemos por aquí.

Con todo mi amor.

Mónica Manso

, ,

¿Sabes cómo cuidar tu vulva?

El pasado domingo realicé un taller de ginecología holística con la ginecóloga y obstetra Montse Català, fundadora de Mitjorn, casa de nacimientos. Para quien no la conozca Montse es una abuela sabia, con una niña interior juguetona y exploradora que hacen de ella una mujer única. Básicamente lo que hicimos en el taller fue explorar nuestras vulvas en una ambiente sagrado y de puro respeto.

Una a una las mujeres fuimos tocando y masajeando nuestros úteros y descubriendo nuestras vulvas ante el grupo, acompañadas de Montse, que con su espéculo nos mostraba y nombraba aquello que tan íntimo y tan desconocido nos es: los labios mayores, los labios menores, el capuchón, el clítoris, el himen, la uretra, la vagina y por fin el cuello del útero.

Cada mujer ofreció su tesoro a las demás para poder contemplar la diversidad de nuestra geografía íntima, para poder reconcérnosla y podérsela explicar a nuestras hijas.

En el taller también descubrimos la diferencia entre pólipos, y miomas, qué es exactamente el virus del papiloma, qué es un diafragama y un diu y como se coloca… como está sujeto nuestro útero por músculos y fibras, en fin, un tesoro de taller, ya que también pudimos hacer Chi Kun femenino acompañadas de Montse Guardiola que nos activó toda la zona para poder recocerla mejor.

Y a colación del taller, una de las mujeres que lo hizo conmigo, que además es gran amiga, Carol Izquierdo, facilitadora y enamorada de la terapia corparal llamada diafreoterapia, nos compartió un post de Marcela de vulvasapiens.com en el que se exponen unos cuidados sencillos que podemos aplicar a nuestra vulva. Te dejo aquí con ellos:

Por: Marcela de www.vulvasapiens.net

1. Destaparla

– Que le den el aire y el sol. Al estar tapada, la vulva está en continuo estado de humedad- flujo, restos de orina, sudor…

– Dormir sin bragas.

– Usar tanga lo menos posible (Las tangas son agresivas por el fuerte roce de la cuerda sobre la zona).

– Usar bragas de algodón, que favorece la respiración.

– Combinar el uso de pantalones estrechos con otras prendas que dejen pasar el aire.

2. Cuidarla

– Usar jabones suaves sin detergentes ni perfumes. Si te lavas más de una vez al día, sólo con agua.

– Después de lavarte, secar bien y, así como te pones cremas en la cara, utiliza una crema hidratante vulvar o, mejor, un aceite, puesto que el aceite produce una capa aislante de las humedades. Un simple aceite de almendras, barato, cumplirá esta función.

– Cuando vas al baño, no olvides secarte siempre de adelante hacia atrás, para no pasar gérmenes del ano a la vagina.

3. Mirarla

– Coge un espejo. La cara la ves, pero la vulva, no. Así como el espejo te da información directa sobre cualquier cambio que se produzca en la cara, al no mirarse nunca la vulva con un espejo, las mujeres ignoran muchas alteraciones que podrían resolverse fácilmente en sus inicios -por ejemplo, granos, grietas, o condilomas…

– Conócete a ti misma. El espejo no sólo sirve para detectar anomalías. También sirve para conocerse y “hacerse amiga”.

4. Lubricarla y humectarla

– El exceso de humedad puede ocasionar la proliferación de bacterias en la piel, pero la sequedad total también afecta el delicado equilibrio del hábitat microbial vulvar. Durante la fase premenstrual, el descenso de estrógenos puede resecar la zona, mantenla lubricada con aceites vegetales como el aceite de coco o de almendras.

– El aceite de coco es un aliado buenísimo para la lubricación de la vulva y la vagina[ii]; incluso hay quienes lo recomiendan para la lubricación anal. No se recomienda su uso con condones ni con juguetes sexuales.

– Evita los lubricantes que contengan parabenos[iii].

– Una manera de mantener la humedad vaginal en equilibrio se logra con la alimentación. Incluye en tu dieta alimentos ricos en isoflavonas, como la soya.

5. Dejarla despeinada

– Los vellitos de la vulva cumplen una función protectora de la piel vulvar y las membranas mucosas[iv]. El retirarlos no genera ningún beneficio para la salud ni tampoco redunda en una mayor higiene, aunque muchas mujeres crean que sí.

– Si por estética o por práctica cultural vas a depilarla, prefiere otras opciones al rastrillo, que suele asociarse con mayor irritación en la zona y las cortadas pueden ser peligrosas. Tanto el rastrillo, la crema, la cera, la depilación laser y la electrolisis pueden generar foliculitis moderada[v], es decir, inflamación del folículo (la raíz en donde nace el vello), o de las glándulas cebáceas.

– Puedes optar por recortar los vellos para mantener tu vulva acicalada.

6. Ducharla lo menos posible

– La historia de las duchas vaginales se remonta al año 1500 ANE; sin embargo, de un tiempo para acá se ha establecido que las duchas vaginales son innecesarias, incluso se las considera nocivas.

– Las duchas vaginales eliminan las bacterias buenas de la vagina y afectan su pH, lo cual puede generar inflamación pélvica, incrementa el riesgo de infección y de padecer vaginitis bacterial[vi].

– Algunas mujeres las usan como parte de un tratamiento con plantas y/o aceites esenciales, evitando los químicos de las duchas comerciales. Es importante no abusar.

7. Amarla y mimarla.

– Esto no requiere explicación, a la vulva le sientan de maravilla los cariños y mimos cotidianos.

Estos 7 consejos han sido escritos por Por: Marcela de www.vulvasapiens.net

La imagen se titula ‘El Origen del mundo’ de Gustave Coubet

,

Carta de amor a mi cuerpo

Este escrito lo he recogido del blog Evolución consciente y me ha gustado tanto que aquí os lo dejo:

“Querido cuerpo…

Gracias. Gracias por contenerme desde el momento en que decidí venir a esta gran aventura, porque sin ti nada de esto hubiera sido posible.

No recuerdo si te elegí, eso dicen, pero lo cierto es que no importa demasiado, porque, desde el minuto uno, fuiste el continente perfecto, sin rendirte al acto traumático de abandonar el que entonces era tu medio natural, luchando desde el primer momento por la vida, para permitirme ser, estar, para gritarle a la vida…¡estamos listas!

Gracias por hacer tu parte de forma silenciosa, por encargarte de mantenerlo todo a punto, sin darte importancia, como si nada.

 

Gracias por hacerme respirar aun en los momentos en que no había ganas, por realizar ese proceso alquímico de convertir lo que respiro, lo que como, lo que bebo en combustible para vivir.

Gracias por tus avisos, por tu dolor cuando erraba en forma de síntoma físico, por tu palpitar deprisa cuando me encontraba de frente con el amor, por tu sed cuando olvidaba hidratarme…

No siempre tuvimos una relación fácil…la ingratitud de la juventud supongo…

Y es que esos ojos que funcionaban tan bien, gracias también por ello, te miraban sin verte…

 

Perdona a mi joven ego por pensar que nunca eras demasiado perfecto, que podría ser más bella, más delgada, más lisa…

Perdona por sentir que no eras merecedor de las caricias, perdona por culparte de no recibir un amor cunado ni yo misma me amaba…

Perdón por esconderte y maltratarte, por los excesos, por los maquillajes…

Y mientras tanto, tú seguías sin fallarme, funcionando a pleno rendimiento, estirándote para dar cabida a la mujer que se estaba formando, preparándote por si, en mi libre albedrío, decidía prestarte para albergar otro cuerpo que un día contuviera otro ser.

Y a veces también te odiaba por ello, cada 28 días supongo… pero tú seguías sin rendirte, seguías siendo igual de eficaz, seguías conteniéndome y permitiéndome vivir…gracias de nuevo.

Y con el tiempo descubrí que el problema no eras tú sino yo, que era yo la que no estaba cumpliendo con mi misión, que tú eras perfecto y que era en otro lugar donde debía buscar el motivo de mi insatisfacción.

Que castigarte, juzgarte, encerrarte no era sino la proyección de lo que estaba haciendo con mi alma, con mi esencia…

Que la ceguera, la ingratitud de estar viva, de tener la capacidad de amar y ser amada, de tocar y ser tocada, de maravillarme con las diferencias y de ser la diferencia, me estaba haciendo equivocarme.

Que no estaba mirando en la dirección adecuada con esos ojos que tan bien veían.

Y hoy…que tan gastados funcionan menos bien, he aprendido a mirar, me he reconciliado con lo que soy, y puedo verte mejor.

Y ya no estás tan terso, y ya muestras alguna cana…

Y aparecen en ti

las huellas de la vida, las marcas de cuando ambos contuvimos otra vida, las marcas de cuando decidía someterte a rigurosas dietas para acabar atiborrándote de alimentos que en poco ayudaban para tu buen funcionamiento, y que aún así tú conseguías procesar…

Y ya no me parecen feas, y ya no me parecen desmerecedoras de amor, todo lo contrario.

Ahora te amo y me amo, amo el tandem que constituimos.

Y se que no es tarde, se que nuestra reconciliación es para siempre, empiezo a poner consciencia en tí.

 

En la parte interna, en cada órgano que trabaja paraque cada día pueda disfrutar de la vida, pueda crear mi vida…

En la piel, no importa cuan bronceada esté, ni cuan lisa, ni cuan luminosa… porque sigue permitiéndome sentir las caricias, el sol, el viento, el calor y el frío… porque sigue siendo vehículo del amor…

En mis sentidos, que me permiten deleitarme con aromas, saborear todo aquello que tú convertirás en combustible, dejarme llevar por la música o por el sonido del mar, ver la belleza que se esconde detrás de todo lo que me rodea, incluso detrás de mis propios ojos cuando miran la imagen en el espejo…

En mis manos que me permiten escribirte, ganarme el sustento, acariciar a los que amo, acariciarme a mi…

En mis piernas que me llevan, que me sustentan que me anclan a la tierra…

Y en esta consciencia no cabe otra cosa que la gratitud, la disculpa por los años de maltrato, el compromiso de cuidarte como tú lo llevas haciendo tantos años, más allá de la forma…

Se abre una nueva etapa, porque juntos en Amor, la vida se nos ofrece… y la vamos a saborear…”

Texto extraído del blog Evolución Consciente

 

, ,

Nuevas Maternidades para el día de la madre

En estos días en los que se celebra el día de la madre y en los que nuestra labor se hace visible, reconocida y valorada por el mundo de afuera (la sociedad), me gustaría señalar la importancia que tiene que este reconocimiento nos lo demos el resto del año a nosotras mismas. Recordar ofrecernos las palabras dulces, el cariño y los pequeños detalles con la misma compasión y devoción con la que cuidamos de nuestros hijos.

Por eso recupero hoy un texto titulado ‘Nuevas Maternidades’, para romper un poco con este día tan ‘ideal’ y bajar la maternidad al mundo real. Está escrito por Elena Plaes, colaboradora habitual de este blog. Os dejo con él.

Nuevas Maternidades. Por Elena Platillero

“La maternidad en el siglo XXI es difícil, muy difícil. Nuestra identidad como madres en la sociedad actual está constantemente condicionada. Vivimos cuestionadas por la familia, la pareja, el entorno laboral, los amigos, el sistema médico, el político, la Iglesia, la televisión y un larguísmo etc.

Nuestro rol como mujer-madre está bajo una supervisión constante. Nacemos mujeres, crecemos, y en algún momento de nuestras vidas nos planteamos ser madres, o no: ¿Quiero serlo? ¿Cuándo? ¿Me juzgarán? ¿Seré demasiado joven o demasiado mayor? ¿Podré hacerlo sola?

El deseo de la maternidad por la maternidad ha sido relegado a un tercer o cuarto puesto, incluso puede que más allá, en la larga lista de preguntas que nos hacemos ante este acontecimiento.

Ante esta soledad y falta de apoyo, las nuevas tecnologías y redes sociales ofrecen soporte. Los grupos de Facebook, Whatssap, blogs o webs sobre maternidad son información e intercambio de ideas y experiencias que vuelven a dotar a la mujer de aquella sabiduría heredada durante generaciones y que nos robaron en algún momento de los últimos cincuenta años.

Cincuenta años de medicalización del parto, de desinformación y alienación de la energía femenina en pos de su emancipación/realización dentro del sistema laboral patriarcal… Todo ésto provoca que las nuevas madres se planteen “nuevas maternidades”, intentando cambiar patrones heredados, cosa que a su vez crea conflictos internos, dudas y vacíos existenciales.

Estos nuevos círculos de mujeres cubren esos vacíos, aunque en cierta manera lo único que hacen es validar las propias intenciones de las madres y conseguir hacernos sentir menos solas en este viaje sin retorno que es la maternidad.

Las nuevas maternidades son una lucha constante entre la herencia cognitiva, la historia y las nuevas investigaciones. Es una auténtica “guerra de madres”: ¿colecho sí o no? ¿ mochila, carrito, foulard? ¿daré el pecho, o el biberón, ambas, de qué manera? ¿tendré un parto en casa o en el hospital? ¿alimentaré a mi hijo con papillas o utilizaré otro método?

El verdadero problema no son las múltiples opciones de las que dispone una madre hoy en día a la hora de plantearse su camino en este trance vital, sino los juicios, fáciles y gratuitos, externos e internos (¡ay, los internos!) repetidos como un mantra a lo largo de su infancia y adolescencia y que ahora, en plena madurez femenina, resuenan más fuerte que nunca, y la invalidan y niegan su capacidad y libertad de decisión.

Si obviamente partimos de la base del amor como motor de creación de una nueva criatura para éste, nuestro mundo, (esta premisa es importante: ser conscientes de que damos un hijo al universo y no a nosotras mismas, nos evitará muchos problemas en la crianza ya que les reconoceremos como seres libres desde el minuto cero después de ser concebidos y aceptados), si la base del amor está ahí, todas las opciones de crianza son buenas ya que el respeto hacia esa nueva vida será la que mueva a esa nueva madre que también está por llegar.

La maternidad es arrasadora, pero más fuerte aún es el amor de una madre por su hijo, si ese amor está presente, si la maternidad es llevada a cabo por el puro placer de la maternidad en sí misma, si te tomas el tiempo y el espacio como mujer y como madre para escucharte y escuchar las necesidades de tu hijo, sabrás lo que debes hacer. Lo sabrás por el simple hecho que lleva dentro de ti no generaciones, sino desde el principio de la creación.

Para poder llegar a este autoconocimiento, la mujer-madre debe reconocer su animalidad, afirmarla en su esencia y dejar que ésta le ayude durante el embarazo, para conectar con el bebé, durante el parto, para aceptar el trance y dolor como parte del ritual de paso, y en la crianza para reconocer su instinto.

La maternidad tiene momentos de felicidad absoluta, felicidad acompañada inevitablemente de dolor y sufrimiento y aprender a gestionar esos momentos es la mejor herramienta para conocernos a nosotras mismas.

¿Y cómo aprendemos a gestionarlos? Escuchando, observando, decidiendo por una misma, empoderándose, compartiendo y sobre todo dejándose acompañar, ya que como dice el conocido proverbio africano “para criar a un niño hace falta una tribu entera”. Todo esto para validarnos como mujeres, como madres capacitadas y capaces de continuar hacia adelante con estas nuestras nuevas maternidades.

Nosotras somos quienes tenemos la llave para darnos cuenta de nuestras pulsiones primarias, nosotras podemos llegar a la sabiduría ancestral para reconocer aquello que nos es válido o reprimible de esta nuestra lucha eterna entre la consciencia humana y el instinto animal.

La maternidad es una cuestión de sexo, no de género, y como tal se ve sometida por el sistema patriarcal. Parir y amamantar son decisiones que la mujer toma sobre su propia sexualidad y sólo ella tiene el pleno y libre poder de elección. “

Elena Platillero,
Soy Elena, mujer, doble madre, escritora, maquilladora y doula.
www.elenaplaes.com

, , ,

Mamás que inspiran: Eva Tallada, mamá adoptante, bailarina y mujer emprendedora

Hoy inauguro una nueva sección en el blog a la que he llamado ‘Mamás que inspiran’.
En ella entrevistaré a mamás anónimas, como tú y como yo, cuya historia puede ser inspiradora para todas. Espero que te quedes enganchada a esta sección y la esperes con ilusión cada mes. Creo que merecerá la pena.

Hoy te presento a Eva Tallada, mamá de Djeneba de 5 años. Eva es bailarina y profesora de burlesque, danza del vientre, tribal, fusión, danza hawaiana y muchas más y también es organizadora de eventos relacionados con la danza y el baile.

Eva y yo somos amigas desde hace casi 20 años. La conocí cuando trabajábamos en la promotora de conciertos Iguapop, en nuestra otra vida, cuando organizábamos conciertos de pop-rock, y compartíamos backstages: Oasis, Blur, Suede, Nirvana, Sonic Youth, Marilyn Manson, Coldplay… y muchos, muchos más. ¡Qué tiempos aquellos! ¡Los ’90 dieron para mucho!

Eva dejó la promotora antes que yo para dedicarse a su pasión: la danza. Yo la dejé 5 años después, en el 2006. Hemos mantenido la amistad desde entonces y hemos compartido muchas vivencias juntas. Entre esas vivencias se encuentra nuestra maternidad. Fui testigo de su proceso de adopción y hoy quiero compartir su historia porque sé que te llegará al corazón.

Con ella quiero hablar de dos temas esenciales: cómo vivió el posparto en la adopción y cómo compagina su empresa y su carrera artística con la crianza. ¡Que la disfrutes!

 

Pregunta: Eres mamá de Djeneba, una niña de 5 años, que nació en Mali y a quien adoptásteis cuando tenía 14 meses. Me gustaría que nos expliques cómo fue el primer año después de su llegada, o sea cómo fue tu vivencia del posparto de Djeneba.
Respuesta: Bufffff, fue intenso, muy, muy intenso. Cuando eres madre adoptante pasas, lo que algunas llamamos, un embarazo de elefanta, que normalmente dura 24 meses. Durante este periodo de tiempo los padres adoptantes estamos entretenidos en procesos burocráticos, combinados con periodos de angustia, situaciones que pueden darse en el país de tu futuro hijo o hija, que pueden hacer que todo se vaya al garete.
Así hasta que un día suena el teléfono y te dicen que te han asignado un niño o niña. A partir de aquí es como si estuvieras de parto, hasta que finalmente abrazas a tu hijo o hija, pueden pasar semanas, meses…. así que después de todo el proceso, después de toda la espera, el viaje, llegas a casa con tu ansiada hija.

El primer año decidimos no llevar a Djeneba a la guardería, nos combinamos su padre, nuestras familias y yo para atenderla y propiciar el vínculo. Los primeros 4 meses fueron duros, pero como estaba de baja pude pasar tiempo con ella. Aun así, llegué a sentirme muy, muy perdida.

Todas mis ideas preconcebidas sobre la maternidad se derrumbaron, todo el subidón contenido durante más de dos años, también cayó, y descubrí el “reverso tenebroso de la maternidad”: el cansancio, la sensación de “no voy a poder con esto”, los “no sé”.

Todo esto acompañado de la sensación de que no tenía derecho a estar cansada o quejarme, ¿pero cómo iba a estarlo? Por fin tenía a mi hija conmigo!! Así que yo misma me fustigaba y me sentía culpable cuando pensaba “sí, la quiero muchísimo y hoy no puedo más”.

 

Pregunta: Sé que Djneba enseguida quiso engancharse a tu pecho, y que hoy en día aún toma ‘tetita’, aunque nunca hubo relactación, ni lo pretendiste, me gustaría que me explicaras cómo fue tu vivencia de ésto.
Respuesta: Sí, ocurrió de una forma natural y preciosa. Fue a los dos meses de llegar Djeneba, estaba acunándola entre mis brazos, yo llevaba una camiseta holgada, ella tiró del escote y se enganchó a mi pecho. En ese momento supe que ella me había adoptado a mí como su madre. Fue un regalo precioso que me hizo mi hija. Cuando estaba intentando quedarme embarazada tenia clarísimo que quería dar pecho a demanda, y cuando supe que no tendría un hijo biológico fue una de las cosas que más me costó asumir.

Durante la formación que nos dieron en el proceso de adopción, una pediatra nos comentó cómo provocarnos la subida de la Leche, yo pensé en hacerlo si mi futuro hijo o hija era lactante, cuando supe la edad de Djeneba decidí no provocármela, y mira!

Ahora que tiene casi 6 años, sigue pidiéndome la tetita cuando la acuesto en la cama, es un momento muy nuestro, las dos recostadas y ella tomando de mi pecho.

En ese momento supe que ella me había adoptado a mí como su madre.

Pregunta: ¿Cuáles han sido los retos más grandes que has tenido que afrontar en tu camino de madre?
Respuesta: Sin duda desterrar ideas preconcebidas y aceptarme tal y como soy como madre. Entender que no existe la “mamá perfecta”, que todas hacemos lo que podemos, sabemos y sentimos, que esto es un proceso continuo de aprendizaje, y que sí, me equivocaré muchas veces, pero que si encaro esta etapa desde el amor y con el corazón abierto a aceptar, es maravilloso.

 

Pregunta: ¿Cómo te ha transformado como mujer y como persona la maternidad?
Respuesta: Ha sido una revolución a todos los niveles. La maternidad me ha hecho descubrir el amor más puro, y mi lado más oscuro al mismo tiempo. Me ha ido muy bien para salir del yo ego, y abrir la mirada. Como mujer me siento más serena y sabia. Y sin duda mi hija ha sido mi maestra.

Al poco de llegar Djeneba escribí:
“No tengo ninguna duda que nuestros hijos e hijas vienen al mundo con la misión de enseñarnos a ser mejores personas. Una responsabilidad demasiado grande para cargar en sus pequeñas espaldas, gracias Djeneba por ser mi maestra”.

Pregunta: ¿En qué etapa te encuentras ahora de tu maternidad? ¿por qué se caracteriza?
Respuesta: Estoy en una etapa muy bonita, serena y presente. He limitado mis clases para poder estar con mi hija, he dado prioridad a lo que me hace feliz que es disfrutar de la vida con ella y mi pareja.

La maternidad me ha hecho descubrir el amor más puro, y mi lado más oscuro al mismo tiempo.

Pregunta: Sé que te encanta bailar tanto como dar clases, ¿cómo has podido compaginar tu carrera artística y profesional con la maternidad?
Respuesta: Al principio fue muy, muy difícil. Me encanta mi profesión, soy autónoma y en el momento de tener a mi hija era co-directora de mi propio estudio de danza, que para mí era como otro hijo. Así que fue un periodo de renuncias, viví un duelo de separarme del mundo artístico, los Viajes, aunque los dos primeros años viajé por Trabajo, durante el postparto necesitaba espacio, aire, para mí.

Creo que ahora he conseguido el equilibrio, después de casi 5 años!!! Ya no tengo el estudio, he agrupado mis clases en dos días y trabajo en mi nuevo proyecto, Top Dance Events, gestionando talleres y eventos de danza que imparte el equipo de profesoras del proyecto, así me queda más tiempo para pasar con mi familia.

 

Pregunta: Empezaste por la danza del vientre y has pasado por el tribal, el burlesque, la danza hawaiana y mucho más, ¿te ha ayudado la danza a conectar más con tu feminidad? ¿de qué manera?
Respuesta: Me ha ayudado a conectar muchísimo. De jovencita era tímida, y no me gustaba mostrarme, soy muy alta y no pasaba desapercibida, cosa que odiaba. A través de la danza conseguí Seguridad y Autoestima. Llevo más de 17 años impartiendo clases a mujeres, y es maravilloso ver la energía que se genera, el empoderamiento brutal que tiene una mujer cuando se acepta y disfruta con su cuerpo y la conexión con la música y el movimiento. Me considero una privilegiada por ser testigo de este proceso en cientos de mujeres. Ellas me empoderan a mí, les estaré eternamente agradecida.

Las mamás adoptantes parimos desde el corazón.

Pregunta: ¿Qué consejo darías a las madres que se están planteando una adopción para el posparto y para todo el proceso?
Respuesta: No soy muy de dar consejos, creo que cada persona y cada proceso son muy diferentes. Pero si tuviera que dar uno sería que confíen en ellas mismas, las mamás adoptantes parimos desde el corazón, y no hay nada más poderoso que el amor y la confianza en una misma, y que sí, que pasarán por momentos difíciles, como todas las mamás, que busquen apoyo en la pareja, familia, amigas y grupos de mujeres. No estáis solas, y podéis.

Muchas gracias Eva por participar en esta entrevista.

Gracias a ti Mónica por darme la oportunidad de compartir mi experiencia.

, , , ,

10 consejos para preparar tu posparto

Prepararse para el posparto es tan importante, sino más, como prepararse para dar a luz.

Tras el nacimiento comenzarás a recuperarte de todas las alteraciones que la gestación y el parto han producido en tu cuerpo, harás frente a los cambios hormonales y, además, estarás totalmente inmersa en el proceso de cuidar y conocer a tu bebé. ¡Son muchas cosas al mismo tiempo!

Por esa razón te ofrezco estos 10 consejos con el propósito de que puedas abordar tu recuperación y el cuidado de tu bebé de la forma más cómoda posible.

Y si no puedes ver el video aquí van los consejos:

#1- Sumérgete en el piel con piel
Los beneficios de tener a tu hijo desnudo junto a tu pecho  —piel con piel contigo—, desde los primeros instantes de su vida hasta al menos los primeros quince días, han sido avalados por innumerables investigaciones científicas. Esta forma de contacto, no sólo favorece la lactancia materna y la hace más efectiva, sino que también regula y mantiene su temperatura, reduce la duración del llanto, mejora su estabilidad cardiorrespiratoria, estimula el vínculo y el apego con la madre y, lo más poderoso, le ayuda a desarrollar confianza en los que le rodean, en sí mismo y en el mundo.  Así que mantén a tu hijo piel con piel los primeros quince días. Será un regalo mutuo que os acompañará durante toda la vida.

# 2- Organiza las visitas
Las visitas pueden ser muy divertidas; sin embargo, durante los primeros días, también pueden llegar a resultar agotadoras.  Dependiendo de cómo haya sido tu parto, tal vez estés deseosa de mostrar a tu bebé y te veas con fuerzas para atender a tus visitas, o puede que te encuentres exhausta y con pocas ganas de ver a nadie. Recuerda que, ahora, tú y tu bebé sois lo primero, así que trata de organizar las visitas en función de tus ganas y fuerzas. Esto te ahorrará mucha energía que después vas a necesitar. Habla con tu pareja, decidid juntos cuáles son los mejores momentos para recibir visitas en casa, y permite que sea él quien haga de anfitrión. Intenta espaciar las visitas para que tengas tiempo de estar con tu bebé y tu pareja. Es vuestro momento. ¡Disfrutadlo juntos!

# 3- Deja comidas en el congelador
Intenta organizarte con antelación y preparar varias comidas para tener a mano,  como algunas sopas o platos fuertes que sólo necesiten ir acompañados de una ensalada fresca. Si cuentas con alguien que te ayude, como tu madre, hermana, suegra o amiga, ¡genial! Si no es así, prepáralas poco a poco tu misma, o tu pareja, y congela todo lo que puedas en función de la capacidad de tu congelador. Esta medida te simplificará mucho la vida durante los primeros días.

Si no tienes espacio para almacenar, haz una lista de establecimientos de tu barrio que ofrezcan buena comida para llevar, de manera que puedas recurrir a ellos en caso de emergencia.

#4- Planifica la logística del hogar para los tres primeros meses
A pesar de que, en estos primeros meses, todo el mundo nos aconseja relajarnos con las tareas de la casa, la realidad es que muchas de nosotras tenemos problemas para hacerlo. Sentarte a hablar con tu pareja sobre los posibles cambios y alternativas antes de que nazca vuestro hijo es una buena idea. También puedes optar por contratar ayuda extra, como los servicios de alguna empresa de limpiezas, o incluso llegar a un acuerdo con algún amigo para que te ayude con las tareas ligeras. Planificar los tres primeros meses te resultará de gran ayuda.

#5- Ten a mano el teléfono de una doula
Hazte con el teléfono de una doula que sea de tu agrado, y tenlo siempre a mano. Si, además, contaste con su apoyo durante tu embarazo, ya sabes que puedes contar con ella para el período postparto. En caso contrario, busca alguna que te guste, y recurre a ella cuando lo necesites.

 #6- Asiste a reuniones de grupos de apoyo a la lactancia y crianza
Localiza grupos de lactancia y crianza en tu ciudad para contar con un lugar donde encontrarte con otras mamás, compartir experiencias y resolver tus dudas. Son grupos donde podrás compartir miedos, expectativas, avances y logros en todo lo referente a la lactancia y crianza. Sin duda, conocer a otras mujeres que están en tu misma situación, te hará las cosas más fáciles. Como dice el proverbio africano: “Para criar un hijo hace falta una tribu entera”.

 #7- Pide ayuda a tus amigos
En los momentos en que todo se te hace cuesta arriba, apóyate en tus amigos y pídeles ayuda. Tu grupo de amistades más cercano siempre podrá echarte un mano, ya sea para poder darte un baño con más tiempo, ayudarte con la preparación de la cena o simplemente para charlar. Si necesitas ayuda, pídela!

 #8- Alimenta la comunicación con tu pareja
En esta fase es esencial que sigas comunicándote con tu pareja y tratéis de encontrar momentos para hablar de cómo os sentís. El nacimiento del bebé, a pesar de la alegría y todo lo positivo que conlleva, implica un cambio en la relación de pareja y menos tiempo de dedicación mutua. Practica cada semana el ejercicio de la semana __X__, y notarás una gran diferencia.

#9- Busca información sobre diferentes pediatra.
Plantéate cuáles son tus prioridades a la hora de elegir pediatra para tu hijo, y búscalo en función de éstas. Por ejemplo, disponibilidad, tipo de medicina que ejerce (holística, alopática, homeopática, etc.), trato, enfoque sobre la crianza, distancia a tu domicilio, etc. Una vez te hayas informado, puedes elaborar una pequeña lista de tres médicos para tener a mano en el futuro.

Pregunta a tus amigos con hijos: siempre podrán darte información de primera mano. Una vez que nazca el bebé y acudas a la consulta de un pediatra, siempre podrás probar con el número dos de tu lista si ves que el primero no te convence. Es importante que te sientas cómoda con el pediatra que elijas, y que esté en sintonía con tus ideas sobre la crianza. Piensa que necesitarás alguien que te inspire mucha confianza, pues deberá acompañarte en momentos cruciales.

#10 – La ambivalencia emocional y el cambio de identidad.
La maternidad puede generar cambios muy profundos en la vida de una mujer, aunque estos dependerán de las circunstancias personales de cada una. Puede reconectarte con tu infancia, con la relación con tus padres, con nuevos planteamientos acerca de las prioridades de tu vida, con tu profesión, etc. Permítete todo el espacio y tiempo que necesites para asimilar lo que está cambiando en tu vida y tu alma.

La ambivalencia emocional que acompaña al posparto va unida al duelo por la identidad que dejas atrás, así como por todos los cambios. Tal vez experimentes ganas de llorar o te notes irritada sin saber por qué. Ahora más que nunca, permítete llorar. Estas emociones son parte del proceso; deja que fluyan y no permitas que se queden estancadas en tu interior.  Busca entre tus familiares o amigos, aquellos que puedan y sepan escucharte. Si acudes a un grupo de lactancia y crianza, comprobarás que a muchas madres les pasa lo mismo y verás que no eres la única que pasa por esa montaña rusa emocional.

Y recuerda…

  • Descansa tanto como puedas. Has hecho un gran esfuerzo, y te lo mereces. Sigue los ritmos de tu bebé, e intenta dormir cuando él duerme.
  • La única responsabilidad que tienes ahora es la de estar disponible para tu bebé y disfrutar de él. Intenta mantenerte alejada de toda preocupación o exigencia externa, sobre todo del trabajo. De lo contrario, puedes llegar a gastar innecesariamente mucha energía y quedarte agotada.
  • Ten en cuenta que ni tu hijo es el bebé perfecto de tus sueños, ni tú eres la madre perfecta.
  • Tómate de vez en cuando un tiempo sólo para ti.
  • Ante cualquier duda o ansiedad que te surja, y por muy banal que te parezca, pide ayuda a otras mujeres, grupos de apoyo o profesionales especializados.

Me encantará saber qué te ha parecido en los comentarios del blog. Te animo a compartir con el máximo detalle tu respuesta. Muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

Muchas gracias por ver el video y compartir. Es un privilegio para mí tener un ratito de tu tiempo y tu atención. También te agradezco de corazón que contribuyas tan abierta y amablemente a los comentarios del blog.

Con todo mi cariño,
Mónica Manso

, , , ,

¿Sabes por qué la maternidad es un rito de paso?

Hoy te traigo una traducción que he hecho del inglés de una entrada del blog de Mystic Mamma, una mujer experta en Astrología y desarrollo espiritual, que cuando se convirtió en madre escribió unos artículos muy interesantes y profundos.

Aquí lo tienes, deseo que te agrade.

Ritos de Paso

El período del embarazo es uno de los períodos de crecimiento más potentes de nuestra evolución. Siempre lo describo como un camino hacia la iluminación… y déjame decirte que el camino no siempre es fácil. Las cosas suceden. Para que crezcamos y evolucionemos, tenemos que seguir avanzando en los proyectos de nuestra vida, y cuando te quedas embarazada, te estás preparando en todos los sentidos, mente, cuerpo y alma, para pasar a la siguiente fase de tu vida.

Tenemos en nuestra memoria colectiva esta imagen de mamás embarazadas que se muestran felices y libres. Hay momentos durante el embarazo que sí que experimentamos este estado de felicidad… pero la mayoría de nosotras, especialmente al principio, atravesamos un período de reajuste, de autoajuste y de alineamiento interior que tiene lugar con el fin de sintonizar nuestra energía con la de nuestro nuevo bebé.

La transición de la ‘doncella’ a la ‘madre’ es un camino enorme y los problemas emergen a la superficie. ¡Bienvenidas! Es normal, todas experimentamos esto. Aquello que surge debe ser abrazado y tenido en cuenta antes o después. Cuanto antes lo abordes, más claro estará y más fácil será el nacimiento.

El Embarazo y la Maternidad son un RITO DE PASO Y EL PARTO ES TU BÚSQUEDA DE VISIÓN.

No importa cómo lo hagas, en el parto siempre experimentas el “pasaje”. En el contexto mítico, es lo que Joseph Campbell llamó el “viaje del héroe”: una experiencia que es tan profunda que es como si viajáramos al centro de la tierra, al núcleo de la realidad, donde superamos retos y temores, y volvemos transformados y redefinidos por la experiencia.

El parto es realmente un viaje del héroe para cada madre y es un regalo que te define la vida.

No puedo expresar el poder que se activó en mí, a través de mi nacimiento. (Cuando digo mi nacimiento, me refiero a mi nacimiento como madre, así como dar a luz a un ser a este mundo!)

No podemos alejarnos de nuestro destino. Debemos plantar nuestros pies en el suelo, sentir nuestras raíces extendiéndose hasta el corazón de la tierra, levantar nuestros ojos hacia el cielo azul, sentir el sol besando nuestra cara y saber que somos mujeres, y tenemos el poder de superar cualquier cosa, porque estamos completas. Representamos a la madre tierra, a la madre divina, a la energía del amor personificada.

Nosotras, cada una a nuestra manera, brillamos con las cualidades de fuerza, poder, intuición, abundancia y amor incondicional. Somos la sal de la tierra, las raíces y las ramas, somos MUJERES, somos MADRES… ¡sé consciente! Nuestro tiempo ha llegado.

Este artículo ha sido extraído del blog Mysticmama.com y traducido del inglés por Mónica Manso.

, , , ,

Entrevista a Mònica Fusté: cuando una mujer decide parir libros en lugar de hijos

Hoy te traigo una entrevista en video a una mujer que me hace especial ilusión. Ella es Mònica Fusté, una mujer a la que sigo desde hace unos años porque para mí es la mezcla perfecta entre emprendiduría y crecimiento personal y espiritual. Es coach y autora de 4 libros además de una gran conferenciante y tiene un canal de youtube lleno de recursos. A mi Mònica no sólo me inspira, sino que me pone las pilas a tope siempre que leo un libro o veo algún video suyo, incluso a través de sus redes sociales. Su energía es tan vital, tan positiva y de tan alta vibración que te llega y te transforma.

¿De qué charlamos en la entrevista?

  • Del poder de la energía creativa y maternal de las mujeres puesta al servicio no sólo de hijos sino de ideas, proyectos, sueños, libros, y de la humanidad.
  •  Mònica no es madre de hijos biológicos, ella dice que sus libros son sus hijos y hacemos el paralelismo de las fases del proceso de creación que son super parecidas a las de tener un hijo.
  • Comentamos que los estereotipos están perdiendo fuerza y que el típico ‘me caso a los 30 + hipoteca + hijos’ ya no funciona, las nuevas generaciones vienen con aires de cambio muy fuertes con respecto a esto.
  • También hablamos de cómo las mujeres estamos despertando a una nueva conciencia de nosotras mismas, que estamos más conectadas y nos sentimos más libres para liderar nuestra vida y decidir tanto cómo queremos vivirla como si queremos ser madre o no. Aunque la presión social todavía existe y hay que ser muy valiente para tomar según qué decisiones.

¿Qué? ¿Te animas a verla? Guárdate un espacio de media hora y verás que acabas empoderada y con subidón. Espero que te guste tanto como a mí me gustó hacérsela.

>>Click aquí para ver la entrevista y salir con subidón<<

Parir libros en lugar de hijos
Me encantará saber qué te ha parecido en los comentarios del blog. Te animo a compartir con el máximo detalle tu respuesta. Muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

Muchas gracias por leer y compartir. Es un privilegio para mí tener un ratito de tu tiempo y tu atención. También te agradezco de corazón que contribuyas tan abierta y amablemente a los comentarios del blog.

Con todo mi cariño,
Mónica Manso

 

P.S: Si tienes amigas o familiares que crees que les puede interesar esta entrevista, por favor, comparte y así seremos todas más felices.

, ,

Escuchar la llamada de la mujer consciente

Algo importante nos está ocurriendo a las mujeres del siglo XXI. Estamos en un momento crucial de nuestra evolución que puede alterar el curso de la historia. Millones de mujeres alrededor del mundo lo están sintiendo: es lo femenino que está emergiendo y despertando en nosotras, es nuestra sabiduría profunda que quiere desplegarse en el mundo.

¿Sientes la llamada?

Quizás la sientas como una voz que te susurra un cambio en tu vida, quizás la notes como una sensación de vacío, tal vez tienes un impulso de evolucionar, de profundizar en ti, de ofrecer tus dones al mundo, o algo en ti que te está pidiendo sacar tu creatividad. Puede ser que desees experiencias más profundas de amor, intimidad y conexión, o simplemente lo único que quieres es sentirte más viva…

Sé que tienes que saltar algunas barreras…y no eres la única. La mayoría de las mujeres hoy en día experimentan una profunda brecha entre el gran potencial que quisieran desplegar en su vida y la forma en como su vida se muestra en realidad. Y es que, hoy en día, a pesar del increíble éxito profesional que hemos obtenido en los últimos 50 años, hay estudios que revelan que la sensación de felicidad en las mujeres ha decrecido considerablemente desde los años 70. Ahora tenemos más dinero, más educación, más libertad y más oportunidades que en ningún otro momento de la historia de las mujeres y aun así nos cuesta crear la vida que realmente queremos, aquella basada en el amor, la conexión profunda con nosotras y nuestro cuerpo, la expresión de nuestra creatividad y el tener un propósito que de significado a nuestra vida y a la vez sea una contribución al mundo.

A veces sentimos esta brecha como un fallo en nuestras vidas, como que no somos capaces de cambiar, pero en realidad es un problema colectivo que tiene que ver con nuestra evolución como mujeres. Esta brecha que sentimos es la llamada, escucharla y atenderla es el primer paso para evolucionar y co-crear la vida que realmente deseamos.

Como dice Chameli Ardagh:

“Podemos restaurar el equilibrio y la plenitud en nuestro mundo. Para que ello suceda, tenemos que romper el trance en el que hemos estado viviendo durante demasiado tiempo y estar dispuestas a escuchar esa voz profunda en nuestro interior.

Esta voz no nos habla en un lenguaje inteligente con conceptos prefijados, nos habla en un lenguaje que quizás hemos olvidado, pero cuando lo oímos, nos resulta tan íntimo como nuestra respiración. Es una profunda sensación de llegar a casa, y en este llegar a casa, podemos convertirnos en el hogar para otros: podemos convertirnos en el hogar para el mundo.”

Debido a la sociedad patriarcal en la que vivimos y de la que provenimos, llevamos miles de años cultivando valores como la productividad, la autoridad, la propiedad privada, el poder, la lógica, la razón, la planificación, la acción, los objetivos, la competencia…

Y es hora de empezar a cultivar otros valores que pertenecen más a la esfera de lo femenino: la contemplación, las relaciones igualitarias, la cooperación, la intuición, la creatividad, la vida pausada, las emociones, la receptividad, los vínculos profundos, el cuidado de mí, de mi cuerpo y del mundo, la hermandad entre mujeres y por encima de todo el amor.

Si ahora sientes tu corazón latir y la llamada aún más fuerte te diré algo: no estás sola, hay muchas mujeres que ya están caminando, encuéntralas y ¡únete a ellas!

Me encantaría saber de ti a través de los comentarios del blog donde puedes compartir: ¿Cómo estás viviendo tú esa llamada? ¿Te es fácil atenderla?

Te animo a compartir con el máximo detalle tu respuesta. Muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

Muchas gracias por leer y compartir. Es un privilegio para mí tener un ratito de tu tiempo y tu atención. También te agradezco de corazón que contribuyas tan abierta y amablemente a los comentarios del blog.

Con todo mi cariño,
Mónica Manso

Imagen @nickiecutronaphotography