Entrevista a Mònica Fusté: cuando una mujer decide parir libros en lugar de hijos.

Hoy te traigo una entrevista en video a una mujer que me hace especial ilusión. Ella es Mònica Fusté, una mujer a la que sigo desde hace unos años porque para mí es la mezcla perfecta entre emprendiduría y crecimiento personal y espiritual. Es coach y autora de 4 libros además de una gran conferenciante y tiene un canal de youtube lleno de recursos. A mi Mònica no sólo me inspira, sino que me pone las pilas a tope siempre que leo un libro o veo algún video suyo, incluso a través de sus redes sociales. Su energía es tan vital, tan positiva y de tan alta vibración que te llega y te transforma.

¿De qué charlamos en la entrevista?

  • Del poder de la energía creativa y maternal de las mujeres puesta al servicio no sólo de hijos sino de ideas, proyectos, sueños, libros, y de la humanidad.
  •  Mònica no es madre de hijos biológicos, ella dice que sus libros son sus hijos y hacemos el paralelismo de las fases del proceso de creación que son super parecidas a las de tener un hijo.
  • Comentamos que los estereotipos están perdiendo fuerza y que el típico ‘me caso a los 30 + hipoteca + hijos’ ya no funciona, las nuevas generaciones vienen con aires de cambio muy fuertes con respecto a esto.
  • También hablamos de cómo las mujeres estamos despertando a una nueva conciencia de nosotras mismas, que estamos más conectadas y nos sentimos más libres para liderar nuestra vida y decidir tanto cómo queremos vivirla como si queremos ser madre o no. Aunque la presión social todavía existe y hay que ser muy valiente para tomar según qué decisiones.

¿Qué? ¿Te animas a verla? Guárdate un espacio de media hora y verás que acabas empoderada y con subidón. Espero que te guste tanto como a mí me gustó hacérsela.

>>Click aquí para ver la entrevista y salir con subidón<<

Parir libros en lugar de hijos
Me encantará saber qué te ha parecido en los comentarios del blog. Te animo a compartir con el máximo detalle tu respuesta. Muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

Muchas gracias por leer y compartir. Es un privilegio para mí tener un ratito de tu tiempo y tu atención. También te agradezco de corazón que contribuyas tan abierta y amablemente a los comentarios del blog.

Con todo mi cariño,
Mónica Manso

 

P.S: Si tienes amigas o familiares que crees que les puede interesar esta entrevista, por favor, comparte y así seremos todas más felices.

Palabras inspiradoras que permitirán a tus hijos volar libres

Hoy quiero regalarte un precioso poema sobre los hijos del autor libanés, Kahlil Gibran, que deseo que te inspire y te haga reflexionar sobre tu papel de madre.
La idea que transmite es la de no sobreproteger a los hijos, respetar sus decisiones y permitir que vuelen solos en el momento que así lo sientan. También hacerlos sentir acompañados en su proceso de crecimiento y prepararlos para dar el salto a vivir su propia vida.
Espero que te guste y te inspire a ayudar a tus hijos a ser su mejor versión.

 

Poema extraído del libro El Profeta por Kahlil Gibran.

Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la Vida
deseosa de sí misma.

No vienen de ti sino a través de ti,
y aunque estén contigo,
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tendrán sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti.
Porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual tus hijos,
Como flechas vivas son lanzados.
El arquero ve su blanco en el camino hacia el infinito, y
se dobla con su fuerza para que sus flechas
vuelen veloces y lejos.

Alégrate y deja que el arquero te doble;
porque si bien ama la flecha que vuela,
ama también el arco que se queda.

Un cálido abrazo,
Mónica Manso

P.S.: La imagen pertenece a la fotógrafa rusa Elena Shumilova.

25 afirmaciones para perdonarte tus imperfecciones como madre

¿Cuántas veces te juzgas duramente tu papel de madre al día?
¿Cuántas veces piensas y repiensas en los errores que has cometido y te sientes culpable por no haberlo hecho mejor?

Hoy no vengo a hablarte de la culpa que nos acecha a las madres cada día, hoy vengo a hablarte de hacer un acto de amor por ti y te perdones por todos esos fallos que crees haber cometido.

Después del éxito del post sobre las afirmaciones positivas, hoy te traigo 25 afirmaciones para que te perdones tus imperfecciones como madre humana que eres. Están inspiradas en un artículo que circula por internet de Male Capetillo.

SIGUE ESTE RITUAL…

Escoge aquellas afirmaciones que más te resuenen, busca un lugar donde estés sola, pon música relajante, enciende un incienso y una vela, siéntate en postura de meditación o en una silla con los pies firmemente apoyados en el suelo, lleva una mano a tu corazón y otra a tu vientre y repite tus afirmaciones de perdón que hayas escogido como si fueran un mantra durante 5-10 minutos y deja que la vibración del perdón se expanda por tu pecho, tu vientre y por todo tu ser…

 

#1  Me perdono por perder mi centro ante mis hijos.

#2  Me perdono por no saber poner límites con serenidad.

#3  Me perdono por no encajar en el molde de la ‘madre ideal’.

#4  Me perdono por dar demasiado a la familia y al trabajo y demasiado poco para mí.

#5  Me perdono por todos los gritos que se me escapan.

#6  Me perdono por ser tan rígida con mis hijos, a veces.

#7  Me perdono por ser tan laxa con mis hijos, a veces.

#8  Me perdono por perder la paciencia con mis hijos.

#9  Me perdono por todo el tiempo que paso alejada de mis hijos.

#10  Me perdono por necesitar estar sola, a veces.

#11  Me perdono por no disfrutar de mis hijos en todo momento.

#12  Me perdono por no encontrar tiempo para mí.

#13  Me perdono por no cuidar mi cuerpo.

#14  Me perdono por no cuidar mi alma.

#15  Me perdono por compararme con otras madres.

#16  Me perdono por emitir juicios sobre otras madres.

#17  Me perdono por tener envidia de otras madres.

#18  Me perdono por no saber disfrutar mejor de la vida.

#19  Me perdono por no mirarme al espejo y decirme lo valiosa que soy.

#20  Me perdono por seguir mi mente y no seguir mi corazón.

#21  Me perdono por no ser más amable conmigo misma.

#22  Me perdono por ser tan rígida con mis hijos, a veces.

#23  Me perdono por no saber hacerlo mejor.

#24  Me perdono por todo porque soy inocente y siempre lo hago lo mejor que puedo.

#25  Me perdono….Soy inocente.

 

Me encantaría saber de ti a través de los comentarios del blog donde puedes compartir: ¿cuáles han sido las afirmaciones que más te han resonado?

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Con todo mi cariño,
Mónica Manso

 

P.S.: La preciosa imagen es de Anna Godeassi

La importancia de desarrollar nuestra madre interior

Hoy recupero un artículo imprescindible de Bethany Webster que tradujimos hace un años junto con Sophia Style e Isabel Villanueva

 

“La importancia de la madre interna, el duelo por lo imperfecto,
el encuentro con lo Incondicional.”
Autora: Bethany Webster(artículo original en ingles publicado en Elephant Journal)

 

Si pensamos en nuestro desarrollo personal, la relación con nuestra madre sirve como patrón para la relación con nosotras mismas. Como hijas, absorbimos de nuestra madre información sobre lo que sentía hacía ella misma, lo que sentía hacia nosotras, y lo que sentía hacia el mundo. Aprendimos a tratarnos de la misma manera que nuestra madre se trató a ella misma.

Nuestra tarea como mujeres conscientes radica en transformar la madre interna dentro de nuestra psique, creada a partir de nuestra madre biológica con sus limitaciones humanas, en la madre que siempre necesitábamos y queríamos.

 Podemos convertirnos en la madre que siempre quisimos hacia nosotras mismas.

De esta manera, somos capaces de aceptar las limitaciones de nuestra madre externa, porque nuestra madre interna se convierte en la madre primaria con la que podemos contar, de formas en que quizás nunca hemos podido contar con nuestra madre externa.

 Nuestra madre solo podía amarnos de la manera que podía amarse a ella misma.

En un momento dado, debemos enfrentar el hecho de que nuestra madre no pudo y no va a poder satisfacer nuestras necesidades de la manera que necesitábamos y queríamos. Esto significa pasar por un proceso de duelo. Un duelo por la forma en que tuvimos de compensar y sufrir la herida materna.

En el proceso de duelo, tenemos la oportunidad de darnos cuenta del hecho de que si nos sentimos amadas o abandonadas no fue por nuestra culpa. Sólo entonces podemos abandonar la lucha para demostrar nuestra valía en el mundo. En el proceso de duelo, también podemos tener compasión por nuestra madre y la carga que llevaba.

 Al sanar tu madre interna, transformas tu vida más allá de lo que puedas imaginar.

Al confrontar este dolor, podemos darnos cuenta de que lo que pensábamos que era nuestro dolor es en realidad parte del dolor de nuestra madre que nosotras hemos llevado por amor. Ahora podemos elegir dejar esta carga. De esta manera, en lugar de atenuar nuestro sentimiento de culpa, podremos sentir la confianza en nuestros cuerpos y en nuestros corazones para así desarrollar un sentido de auténtica plenitud y amor propio.

 Al convertirnos en la madre “suficientemente buena” para nosotras mismas, nos liberamos no sólo a nosotras mismas, sino también a todos aquellos que conforman nuestra vida.

Es un reto reconocer ante nosotras de que manera no fuimos amadas en nuestra relación con nuestra madre. Al recordar y ver lo cargada y abrumada que estaba pudimos pensar que éramos la fuente de su dolor. Esta “hija culpable” puede mantenernos estancadas. Una forma de liberar nuestra culpa es reconociendo la inocencia y legitimidad de nuestras necesidades infantiles. Es una forma de liberarnos de la vergüenza y bautizarnos a nosotras mismas en nuestra bondad y divinidad.

Una vez hemos atravesado el duelo por nosotras mismas, entonces podemos comenzar el duelo por nuestras madres y por todas las mujeres.

El duelo nos repone y nos fortalece.

Como mujeres, podemos sanar y darnos lo que nuestras madres no nos podían dar. Podemos convertirnos en nuestra propia fuente. El “dolor corporal” del colectivo femenino es sanado una a una. Y a medida que el dolor corporal femenino se cura, lo mismo ocurre con el dolor de la comunidad humana. Nuestra propia sanación no es sólo un regalo para nosotras mismas, también lo es para el mundo.

La herida de la madre es una gran oportunidad.

Conforme nos permitimos contactar con lo que se siente como un hambre antigua, inagotable para una madre inagotable, nos damos a luz a nosotras mismas en nuestra verdadera identidad – la matriz de luz- una fuente inagotable, desbordante de amor y abundancia que no depende de las circunstancias o condiciones. Entonces podemos vivir al servicio de lo que realmente somos- el amor mismo.

 

Bethany Webster es escritora y facilitadora y vive en el oeste de Massachusetts, puedes visitar sus blogs en: http://womboflight.com y http://embraceofbeing.com.

Traducción al español por: Sophia Style, Mónica Manso e Isabel Villanueva

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Cómo mantener tu relación de pareja en buen estado después de convertiros en padres

¿Tú también eres de las que has sentido como tu relación se tambaleaba cuando os convertisteis en padres? Si es así, sigue leyendo porque hoy te traigo 3 herramientas que yo utilizo con mi pareja para no volvernos locos y seguir manteniendo nuestra relación fuerte y viva.

Llevo en pareja 13 años y puedo decirte que para mí la pareja es el aprendizaje más grande que he venido a hacer a este mundo, más aún que el ser madre.

Él es el espejo de mi sombra y de todo lo que no me gusta de mí o de lo que me falta. Nuestros conflictos son muy potentes pues los dos tenemos personalidades muy fuertes y lo que nos ha salvado es que los dos nos comprometimos hace años a vivir la relación como un espacio de aprendizaje para seguir creciendo emocional y espiritualmente en este mundo.

Una de las pruebas más fuertes a la que nos enfrentamos, por supuesto, fue ser padres. Nunca antes nuestra relación había pasado una turbulencia tan grande como en los dos primeros años de nuestro hijo.

Mi pareja y yo tuvimos problemas de comunicación, de estrés, de intimidad… Era difícil para nosotros saber lo que nos estaba pasando. Él no acababa de entender la crisis tan fuerte que yo atravesé en el puerperio, me sentía invisible, agotada y para nada atractiva y yo no podía entender el estrés al que él estaba sometido al tener que proveer económicamente a su nueva familia, pues yo dejé de trabajar en el mundo de la empresa para dedicarme a la crianza de mi hijo.

Durante todos estos años acompañando a mujeres he comprobado que estos problemas de relación son muy comunes durante nuestra transición a la maternidad y paternidad. He descubierto que muchas de nuestras inseguridades son las mismas. Muchas de nosotras nos sentimos poco atractivas, muchas parejas discuten por cuestiones de dinero o por cómo criar a sus hijos y muchos de nosotros tenemos problemas para conectarnos y sobre todo comunicarnos con nuestras parejas durante todo este cambio tan rápido.

Llegado un punto crítico, mi pareja y yo tuvimos claro que algo teníamos que cambiar para mejorar nuestra relación así que empezamos a buscar formas de apoyarnos en lugar de confrontarnos y aquí te cuento las 3 herramientas que utilizamos para mantener nuestra relación en modo ‘ fuerte y sano ‘:

#1 Tomaros un tiempo juntos desde el momento 0

Aunque parece obvio, en la mayoría de los casos no lo hacemos y es imprescindible, es más es innegociable. Aunque el bebé tenga meses, hay que buscar un espacio aunque sea de una hora juntos y solos para comunicarse, sentirse, mirarse, salir a dar un paseo, a tomar algo, una cena, una comida, da igual, la cuestión es estar juntos y solos.

Dos reglas de oro para estos espacios: Os comprometéis a NO DISCUTIR y a no hablar de vuestros retoños.

Conforme los hijos van creciendo se amplía ese tiempo de estar juntos, y nunca, nunca se abandona.

#2 Mejorar la comunicación en pareja

Y digo mejorar porque la comunicación entre las parejas suele ser terrible. He trabajado con muchas parejas acompañándolas en procesos terapéuticos y te puedo asegurar que NO sabemos comunicarnos de una manera eficiente. No tenemos ni idea. Pero también es cierto que nadie nos ha enseñado…

Entonces ¿Cómo es una buena comunicación?

Primero y lo más importante: hablar de lo que te pasa a ti, de tus necesidades y de lo que sientes SIN estar apuntando con el dedo o criticando  lo que hace o dice el otro sólo vale decirle lo que te pasa a ti cuando tu pareja hace lo que hace o dice lo que dice.

Te pongo un ejemplo:

Un día tu pareja llega dos horas más tarde de lo habitual y no te ha avisado y no contesta al móvil.
Tú te subes por las paredes y te enfadas y cuando entra por la puerta le tiras la caballería por encima, le acusas, le gritas, le dices lo mal que lo has pasado, que no lo vuelva a hacer etc.

Ejemplo de buena comunicación:

Cuando vuelve respiras 10 veces y no dices nada. Buscas un espacio para los dos al día siguiente (o al otro) y le expresas tus sentimientos:

“Cuando llegaste tarde me sentí…asustada y necesitaba… llamarte para saber que estabas bien y al no saber nada de ti me conectó con … cuando mi padre de pequeña no aparecía hasta muy entrada la noche y yo sufría. Quería que lo supieras porque me pone muy en tensión y me enfada. Por favor mantenme informada la próxima vez.”

Esto requiere práctica y una buena gestión de las emociones pero te aseguro que merece la pena.

También requiere crear espacios de comunicación de una media hora a la semana, donde cada uno habla durante cinco minutos (y el otro sólo escucha sin interrumpir) y os vais alternando para expresaros todo lo que necesitéis decir desde lo que sentís sin acusar al otro.

Otro ejercicio que va muy bien para la relación de pareja y que a nosotros nos funciona mucho es decirnos algo positivo del otro al final del día. Puede ser algo que haya hecho, dicho, o simplemente que le has encontrado guapo o guapa. Esto hace que tu foco se centre en lo positivo y sales de mirar siempre la ‘paja en el ojo ajeno’ que sólo te lleva a enfadarte y sufrir.

# 3 No estáis solos. Podéis pedir ayuda

Preguntar a amigos cercanos que ya hayan pasado por lo mismo para recibir orientación, puede daros confianza y apoyo en un momento determinado, a la vez que consuelo al comprobar que no sois solo vosotros, que son emociones y situaciones muy comunes. Esto en mi caso fue de mucho alivio.

Y también acudir a un buen terapeuta de pareja puede salvar la relación de la hecatombe. Lo digo por experiencia, porque trabajo con muchas parejas y porque yo he acudido a terapia con la mía y supuso un punto de inflexión a la vez que nos dio muchos recursos para continuar.

Y para acabar, te diré un secreto: si tu pareja es del género masculino, has de saber que ellos también están sometidos a muchos cambios emocionales, aunque la mayoría no son del todo conscientes porque no están habituados a observar sus emociones. Siempre que trabajo con padres les animo a acudir a grupos de padres o montar el suyo propio, para tener un espacio donde expresarse y reconocerse. Ellos también necesitan ser vistos y reconocidos por nosotras. No lo olvides.

Espero te haya gustado y sobre todo te haya sido útil el post de hoy. Te animo a dejar tu comentario ya que tu testimonio puede ayudar a muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

También puedes compartirlo en redes o con otras madres y padres a los que creas que les puede hacer bien leer este artículo.

Muchas gracias por estar ahí, y dedicar tu tiempo a leerme.

Hasta pronto,

 

 

Mónica Manso es life coach experta en gestación parto y primera crianza y también doula. Su misión es acompañar e inspirar a las mujeres para que disfruten de un embarazo consciente, un parto positivo y una crianza feliz.

P.S.: La imagen es de Spiritysol

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Bienvenidas a la culpa de la madre

Por Elena Plaes

“Hay algo malo dentro de mí, que no sé qué es, pero estoy segura de que me hará herir a mi hijo o mi hija y seré castigada.”

Bienvenidas a La Culpa de la Madre.

Si cambiamos la palabra “hijo o hija” por “alguien”, veremos que no es una frase nueva, sino seguramente sea algo recurrente en nuestras vidas.

La vergüenza y la culpa nos persiguen desde niñas, pero en la maternidad es una bomba de relojería lista para detonar unas doscientas cincuenta veces al día.

La culpa viene de la imagen idealizada que nosotras tenemos de “cómo debería ser” una buena madre. Cada una viene de un lugar distinto y nuestro ideal materno es el resultado de nuestras carencias o riquezas afectivas en la infancia. De ésta manera, nuestra respuesta maternal para con nuestros hijos e hijas será en consonancia con nuestra madurez emocional y el reflejo de niñez que veamos en nuestras criaturas.

La culpa, la vergüenza y la preocupación por no llegar o no ser “la mejor” para nuestros hijos acaba haciendo mella muchas veces en nuestra salud física o mental y es ahí cuando lanzamos un HASTA AQUÍ de la manera más inverosímil.

La culpa inmoviliza el presente por algo que sucedió en el pasado o algo a lo que tememos del futuro; de éste modo hace que estemos mirándonos el ombligo constantemente sin levantar la vista para enfrentarnos a lo que realmente importa ahora: los ojos de nuestros hijos, y es justo ahí de dónde sacaremos fuerzas, dónde sentiremos la compasión y dónde encontraremos la alegría y las ganas de seguir cuando nos sintamos, hablando llanamente, una basura como madres.

¿Qué hacer entonces?

Deberíamos comprometernos a mirar en sus ojos y hablar desde el corazón, aceptar nuestras limitaciones y darnos permiso para sentir lo que sentimos mientras aprendemos a ser madres, trabajar con consciencia en nuestras emociones y prestar atención a nuestro cuidado personal (que te aseguro que poco a poco disfrutarás más después de la primera crianza si es que estás justo ahí), no hay prisas, ahora es ahora.

Que nuestros hijos e hijas vean nuestros defectos para permitirse los suyos y sepan más adelante enfrentarse a sí mismos.

Buscar apoyo y nutrición en otras mujeres y, sobretodo, DEJAR DE LEER.

Sí, cuando estés perdida, agobiada y sin capacidad para tomar una decisión por tí misma, apaga el móvil, cierra el libro, desconecta el ordenador… ponte cómoda, cierra los ojos y déjate fluir, pregúntale a tus madres espirituales y a tu corazón y siente su respuesta y su abrazo.

 

Buscad lo suficiente, buscad lo que basta. Y no queráis más.
Lo que pasa de ahí, es agobio, no alivio; apesadumbra en vez de levantar
.”
San Agustín de Hipona.

Me encantaría saber de ti y tu experiencia con la culpa a través de los comentarios del blog donde la puedes compartir para dejarla salir. Te animo a compartir con el máximo detalle tu respuesta. Muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

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Elena Plaes es doula, doula EOL y belly painter
www.elenaplaes.com

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30 afirmaciones para vivir una maternidad consciente

Hace ya muchos años que en diferentes momentos de mi vida me he apoyado y me apoyo en las afirmaciones positivas, a veces para superar ‘baches emocionales’ otras para motivarme para realizar alguna acción que me cuesta, otras para creer más en mí y en mis capacidades, para creer que es posible algo que a priori no me lo parece, para reprogramar mis creencias, o simplemente para recordarme lo que soy: una buena mujer y una buena madre que hago todo lo que está en mi mano para indagar en mi interior y ser mejor persona cada día.

Las afirmaciones son declaraciones que se utilizan para ayudar a tu mente, a tu subconsciente y a ti a estar más positiva sobre un tema en particular y por consiguiente alejar de ti los pensamientos tóxicos como la crítica y el miedo.

Seguro que tú, como yo, como todas las madres, tienes momentos que dudas de ti misma, que te sientes culpable, que te criticas y te juzgas y eso no te hace sentir bien y es más, sufres.

Por eso hoy te ofrezco estas 30 afirmaciones en las que apoyarte para vivir una maternidad consciente, que te acerque a tu poder interior y te aleje del sufrimiento.

Escoge las que más te resuenen y repítelas a diario, durante al menos 21 días, si es frente al espejo mejor. Y luego me cuentas.

Te dejo con ellas:

#1  Soy una madre fuerte y poderosa.

#2  Puedo encontrar el equilibrio en todas mis responsabilidades.

#3  Dentro de mí hay una mujer y madre sabia que conoce el camino.

#4  Honro y respeto la voluntad y las opciones de mis hijos.

#5 Aceptar que no puedo controlarlo todo me hace más fuerte.

#6 Soy digna de amor, no importa cómo se comporten mis hijos.

#7 Los errores son naturales y sirven para aprender a ser mejor madre.

#8 Puedo cometer errores con mis hijos y ser una buena madre.

#9 Soy una madre amorosa y me esfuerzo todo lo que puedo.

#10 La perfección no es necesaria para ser una buena madre.

#11 Mi responsabilidad en la crianza de mis hijos es compartida.

#12 Estoy donde necesito estar ahora mismo.

#13 Soy maravillosa tal como soy.

#14 Soy una mujer fuerte y a la vez vulnerable y eso está bien.

#15 Soy la madre perfecta para mis hijos.

#16 Mis hijos tienen la madre perfecta para ellos.

#17 Mis hijos están sanos y sólo por ello soy feliz.

#18 Tarde o temprano las cosas estarán bien. No tiene que ser hoy.

#19 No soy una madre perfecta, sólo soy una buena madre.

#20 El comportamiento de mis hijos no es un reflejo de mi propia autoestima.

#21 Mis hijos tienen su propia voluntad y hacen sus propias elecciones.

#22 Soltar mi responsabilidad de arreglarlo todo me da libertad.

#23 Mis logros como mujer y madre son muchos.

#24 Aquí y ahora es donde tengo que estar.

#25 No hay madres mejores que otras, en esencia todas somos iguales.

#26 La maternidad me muestra mi fuerza y poder.

#27 Conozco y respeto mi valía como mujer y madre.

#28 Creo una ambiente de paz para mí y para mi familia.

#29 Acepto el cambio.

#30 Busco soluciones a los retos de la maternidad y la vida con seguridad.

Una vez leídas estas afirmaciones me encantaría saber de ti a través de los comentarios del blog donde puedes compartir:
¿Cuáles han sido las que más te han resonado? ¿Te vas a atrever a ponerlas en práctica?

Si ya tienes tus propias afirmaciones te invito a  compartirlas aquí para que otras madres puedan utilizarlas también.

Te animo a compartir con el máximo detalle tu respuesta. Muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

Muchas gracias por leer y compartir. Es un privilegio para mí tener un ratito de tu tiempo y tu atención. También te agradezco de corazón que contribuyas tan abierta y amablemente a los comentarios del blog.

Con todo mi cariño,
Mónica Manso

P.S.: La preciosa imagen es de Catie Atkinson @Spiritysol

10 libros que no pueden faltar en tu camino de mujer-madre consciente

Mi amor por la lectura me viene desde que soy muy pequeña. Empecé con los cuentos y me encantaba recopilarlos. Primero aquellos finitos de tapas de papel-cartón (recuerdo uno en especial que se titulaba ‘Las flores de la pequeña Ida’) y después pasé a los más gruesos, de tapa dura, como los cuentos de Andersen con preciosas ilustraciones que me encantaban y que aún conservo. Luego vinieron las aventuras de los 5 y las novelas de misterio y desde ahí fui siguiendo sin parar de leer novelas de todo tipo y a partir de los 18 me llegaron los libros de crecimiento personal. Así empezó mi colección de libros que hoy llena varias estanterías de mi casa.

Para mi leer es un placer, y además sigo leyendo en papel, no logro acostumbrarme ni al Kindle ni al pdf. Necesito tocarlos, olerlos y sobre todo subrayarlos. Leo a la vez novela y libros de crecimiento personal, los voy alternando según tengo el día. Y lo más maravilloso es que me acompañan a todos los lados, están mi mesita de noche, en mi bolso y en mi maleta cuando viajo. Mi lema sería ‘No sin mi libro’.

Cada libro tiene una energía especial y un momento para ser leído, por eso los libros nos hablan de las etapas de nuestra vida y del camino que vamos recorriendo.

Escoger solamente diez libros para recomendaros, no ha sido fácil, porque hay muchos libros que me han influenciado en mi camino de mujer-madre. Así que hice una lista muy grande y la fui destilando hasta llegar a la que te ofrezco aquí hoy. Deseo de corazón que te inspire. Y creo que haré una segunda parte en otro post 😉 Ahí van:

#1 Ser mujer un viaje Heróico de Maureen Murdock

Leí este libro cuando estaba embarazada de mi hijo Pau, hace ahora 10 años. Fue el primer libro de feminidad que leí y me hizo reflexionar mucho sobre lo ‘masculinizada’ que yo estaba por aquel entonces, trabajando en el mundo de la empresa, estresada y siempre rodeada de hombres con los que tenía que tratar a diario y para hacerlo ‘me vestía’ con mi traje de dureza-y-eficacia-100% que me costaba una energía tremenda. Bien pues este libro me abrió los ojos a ver cuán imbuida estaba en este papel y me mostró el camino a seguir para ir poco a poco feminizándome y soltando la rigidez para poder cuidar de mi hijo. Maureen te muestra el camino para hacerlo paso a paso en este libro. Como dice la contraportada “El proceso se inicia cuando la mujer, rechazando su naturaleza femenina, tiende a identificarse progresivamente con los valores masculinos de nuestra cultura. Se produce así un doloroso alejamiento de sí misma que la lleva a adentrarse en los trasfondos oscuros de la”Diosa”. El hecho de tomar conciencia de este proceso permite a la mujer reconectar con lo femenino y elevarse nuevamente hasta alcanzar su plenitud.”

#2 La maternidad y el encuentro con la propia sombra de Laura Gutman

img_20161125_064753Este libro me lo leí cuando recién salió al mercado en el 2006, estaba embarazada de mi hijo, en mi cuarto mes y una amiga y compañera de la formación de Gestatl me lo regaló. Fue leerlo y sentir clarísimamente la llamada de que yo también quería hacer lo que hacía aquella mujer: acompañar a las madres en su camino de crecimiento personal hacia la maternidad. A este libro le debo ser lo que soy hoy. Así que le estoy profundamente agradecida. Siempre digo que este libro hay que tomarlo con cautela pues a veces la información que viene de él es impactante así que siempre aconsejo leerlo con cierta distancia y coger lo que te sirva y lo que no, dejarlo ir. Lo que si le debemos a Laura Gutman es que fue la primera en hablar del posparto como una experiencia transcendental en la vida de toda mujer y también le debemos el hablar del campo emocional tan profundo que se crea en la díada mamá-bebé. Para mí un must en el viaje a la maternidad.

#3 La educación prenatal natural de Marie Andree-Bertin

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Este libro es para mí uno de los imprescindibles para conocer las influencias de la vida intrauterina en el desarrollo del ser humano, aporta investigaciones científicas y te da muchas pautas para comunicarte con el bebé durante el embarazo y para prepararte para el parto y el posparto. Es un libro muy completo en el que aporta testimonios y en el que da muchas pautas a los padres para cuidar este periodo de la vida tan desconocido y tan importante. A mí me encantó, los franceses tienen un encanto especial para hablar de la vida prenatal, herencia de Leboyer imagino…

#4 Parirás con placer de Casilda Rodrigañez

A Casilda nos la recomendaron en la preparación al parto que hice en Titania Tascó hace 10 años. María, la comadrona facilitadora, nos habló de otro de sus libros: ‘La represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente’ (toma título!) Os aseguro que en aquel entonces no entendí nada y ni me lo acabé. Pero algo en lo más profundo de mí se revolvió. Pocos años después leí ‘Parirás con placer’ y ahí la autora me sedujo por completo y me dio la puerta de entrada a retormar ‘La represión del deseo materno’. Casilda habla como nadie del patriarcado y de como éste se ha generado y en Parirás con placer te explica a la perfección, basándose en estudios científicos, que los partos duelen porque nuestro útero está rígido y que está rígido porque nos hemos desconectado de él a causa de miles de años de represión de la mujer por parte del patriarcado. Y te explica muchas cosas más sobre el cuerpo de la mujer de una manera rompedora que nadie sabe hacer como ella. Imprescindible para una buena preparación consciente al parto.

#5 Lo que hacen las madres Naomi Stadlen
Este libro me lo regalaron cuando Pau tenía 6 meses y fue vital para mí en aquel momento leerlo. Porque por aquel entonces yo no sabía absolutamente nada de lo que se ahora. Me sumergí en la maternidad dejando mi trabajo en la empresa y con el ideal de que la maternidad iba a ser maravillosa y claro, me pegué una ost…a tremenda. En aquellos momentos ya no sabía quién era yo, ni dormía por las noches, estaba infinitamente cansada, el ideal se me había caído al suelo, sentía que me volvía loca por momentos estando 24 horas al día con mi hijo… muchas ya sabéis de que os hablo, y leer este libro me hico reconocer y reconocerme en cuantas cosas yo hacía como madre de las que no era consciente y me hizo tomar consciencia de que era una madre suficientemente buena. En el libro la autora, psicoterapeuta, entrevista a muchas madres y nos da una perspectiva sobre temas como la inseguridad materna; la necesidad de responder al llanto del niño; la capacidad de consolar; la falta de comprensión y apoyo social en aspectos como el cansancio extremo de la madre… Un libro que no se ha valorado lo suficiente y que conviene recuperar.

img_20161124_165901#6 La tienda Roja de Anita Diamant
Una novela maravillosa que toda mujer debe leer y que nos aporta mucha luz sobre el poder sanador de la energía femenina, sobre la importancia del linaje femenino y su transmisión, y sobre el conocimiento de nuestra naturaleza cíclica. Me la leí del tirón saboreando cada página. Si viste la película, es igual, lee el libro que es mucho mejor.

img_20161124_170025#7 Luna Roja de Miranda Gray
Bueno, Luna Roja es ya un clásico en la literatura sobre la naturaleza cíclica femenina. Yo que me creía tan inestable emocionalmente, cuando lo leí (antes de ser madre) entendí tantas cosas de mi…y dejé de sentirme inestable para pasar a sentirme cíclica. Miranda fue la primera en hablar de la importancia de nuestra sangre, de reconocernos cíclicas, de profundizar en las cuatro energías que nos habitan cada mes para utilizarlas a nuestro favor. Un libro que le da a la menstruación una dimensión muy profunda y que hace que nos reconciliemos con ella y la recuperemos como un valor para nuestra vida. Un libro imprescindible que no debe faltar en tu librería para profundizar en tu recorrido como mujer y sobre todo si tienes hijas. Que lo tengan a su alcance, que lo ojeen, para que ellas puedan expandir su sabiduría a las siguientes generaciones.

#8 Anatomía del Espíritu de Caroline Myss
Este libro me enseñó que somos cuerpo y me enseñó a vivir mi cuerpo como mi templo, como un don que hemos recibido y que hay que cuidar igual que cuidamos nuestra alma. Tendemos a pensar que el cuerpo físico está separado de nosotras cuando en el fondo es un reflejo cristalino de nuestras creencias, de lo que pensamos y sentimos.
Este libro nos invita a profundizar en ello y nos enseña a conectarnos con nuestra intuición, que habita en nuestro cuerpo, para lograr un mejor equilibrio en nuestra vida.

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#9 Nacidas para el placer de Mireia Darder

Mireia Darder pone de relieve en este libro lo poquito que nos damos placer las mujeres y por extensión cuanto sufrimos y lo poco nos cuidamos. Ella no habla exclusivamente de placer sexual sino placer en general de darnos momentos placer en la vida. O si no pregúntate ¿cuantas veces gozas durante tu día a día? Pues eso… Además Mireia nos cuenta sus vivencias personales lo que te da mucho más impulso y fuerza para ir a buscar ese placer ya! A mí me recordó en muchas cosas a Casilda Rodrigañez pues en muchas ocasiones el patriarcado no es que salga muy bien parado…

 

volver-al-amor#10 Volver al amor de Marianne Williamson

He descubierto este libro hace bien poquito y ya se ha convertido en uno de mis referentes espirituales. Sus enseñanzas están basadas en los principios Un Curso de Milagros y Marianne hace una traducción y una descodificación de este libro, que a veces cuesta de entender, para que te llegue su mensaje de una manera clara y directa.
He leído muchos libros de crecimiento personal y espiritualidad pero éste ha aparecido en el momento justo de mi vida para darme más luz y claridad en mi camino. Su mensaje es muy sencillo: la mente sólo puede servir a un amo: al miedo o al amor, tú eliges. Tú eliges vivir desde el miedo y la carencia o desde el amor y la abundancia. Todo es cuestión de perspectiva.

Y con éste potente mensaje me despido. Quizás conoces algunos libros de la lista, de los que te falten, te invito a leerlos, estoy segura de que te encantarán.

Con cariño,
Mónica Manso

p.d: ¿Estás embarazada o tienes alguna amiga o familiar que lo está?    Seguro te puede interesar este curso.  Tienes toda la información aquí

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De cómo sanar la relación con tu madre puede ayudarte en la crianza de tus hijos

Por Yadday Hermoso.

La relación con nuestra madre es una de las más importantes de nuestra vida y tiene una gran influencia no sólo en nosotras sino también en nuestra descendencia.

Recuerdo que los últimos meses de mi embarazo mientras realizaba la formación en constelaciones familiares y avanzaba en mi proceso personal, pensaba mucho en la importancia de estar en paz con la relación con mi madre y ocupar mi lugar dentro de mi familia (sistema familiar), no sólo por mí, sino también por la importancia directa que esto tenía para mis hijos.

Si integramos y aceptamos lo que viene de nuestra madre, vamos a estar más relajadas y disponibles para acompañar a nuestros hijos durante su infancia. ¿Por qué? porque ya no vamos a estar invirtiendo energía en pedir a nuestra madre más amor, más atención u otra manera de vernos o de tratarnos. Cuando aceptamos que lo que recibimos de ella fue suficiente nos situamos en la vida de una manera más fluida, en nuestro presente y sostenidas por nuestro pasado.

Voy a poner un ejemplo: imagina que acabas de tener un bebé, has decidido darle el pecho y colechar, pero resulta que a tu madre le da mucho miedo que duermas con el bebé ya que ‘es muy peligroso no vaya a ser que le vayas a asfixiar’ y además se va a ‘malacostumbrar y le vas a malcriar y no te lo vas a sacar de la cama hasta que sea adolescente’. Tú te has informado muy bien sobre los beneficios de la lactancia y el colecho para ti, tu hijo y tu familia y te encuentras ante una gran duda, porque tu instinto, lo que quieres y lo que te parece mejor es diferente a lo que tu madre quiere para ti.

Quieres hacerlo pero preferirías que fuera con la aprobación y bendición de tu madre. Es allí cuando surge en ti una gran encrucijada: sí lo haces y tu madre no lo aprueba te sientes incompleta porque te gustaría que ella estuviera contigo en esta decisión que es tan importante, pero sí la complaces o te conectas con su miedo, que no es el tuyo, lo que sucede es que te alejas de ti misma. Un gran dilema, y entonces ¿qué decisión tomar?

Es el momento de tener el coraje y la valentía de ser quienes verdaderamente somos y tomar nuestras propias decisiones.

Es cuando, amorosamente, podemos poner límites a nuestra madre, reconociendo que ella está movida por su propio miedo que tiene que ver con su propia historia, que es la suya y no la tuya. De esta manera dejamos su historia con ella, sin ninguna lealtad invisible que nos siga pesando y nos impida vivir en plenitud.

A partir de aquí llega el momento de establecer nuestros propios valores que conectan con quien somos verdaderamente a la hora de criar a nuestros pequeños.

Se trata de dar ese paso inclusive con culpa al principio, es el precio que pagamos por ser quien verdaderamente somos, de eso se trata crecer y de eso se trata vivir.

Cuando nuestra relación está en el lugar que es, no continuamos esperando que nuestra madre cambie porque no nos gusta su comportamiento ante determinada situación y abandonamos las expectativas de que viva su vida de manera diferente a como lo hace.

Nuestro gran reto es permitir que nuestra madre tenga sus dificultades y respetarla en sus dificultades. Podemos aceptar los miedos de nuestra madre y respetar su historia sin involucrarnos en ella, en lugar de seguir el mandato: ‘Si no estás bien yo tampoco estoy bien por lealtad a ti.’

Cuando aceptamos que lo que recibimos de nuestra madre fue suficiente tal cual y como fue, desde ese lugar podemos conectar con la fuerza en nuestro interior, esa fuerza que nace de nuestro convencimiento de que nosotras sabemos que es lo mejor para nosotras y que nosotras podemos confiar en nosotras mismas.

Lo mejor que podemos hacer por nosotras e inclusive por mejorar y sanar las lealtades invisibles, es hacernos responsables de nuestra vida y de nuestra felicidad, de hecho es la única manera.

Y así cuando sanamos nosotras, como simple consecuencia, estamos abriendo un camino de relaciones más sanas para nuestra descendencia.

Cuando logramos esto, como consecuencia inmediata, podemos estar disponibles para vivir una buena vida y ocuparnos de la crianza de nuestros pequeños, pero desde un lugar sano, donde los acompañamos sin buscar en ellos lo que no recibimos de nuestros padres. Los hijos están bien cuando están libres y se dedican a los suyo, no a acompañar nuestra soledad o nuestros miedos.

Si soltamos a nuestra madre hay posibilidades de que nuestros hijos hagan lo mismo en el futuro y estén más libres y vivan ligeros

Sanar la relación con nuestra madre es el paso más importante para estar verdaderamente presente en la crianza de nuestros hijos, resolviendo nuestros asuntos, damos espacio a una disponibilidad en nuestro presente, así de esta manera le estamos dando una antorcha liviana y con luz a nuestros hijos. Y sí ellos así lo deciden, puede pasar a sus descendientes, y así sucesivamente para que la vida continúe su curso perfecto.

El mejor regalo que puedes hacer a tus hijos es intentar ser mejor persona, estar más feliz con tu vida, posicionarte con lo que te da fuerza e impulsa la vida, y tener la libertad de hacer lo que tu espíritu quiere.

Artículo escrito por Yadday Hermoso, terapeuta en constelaciones familiares especializada en el vínculo madre-hija. www.yaddayhermoso.com

Si estás interesada en este tema, muy pronto lanzaremos el curso online ‘Sanando la relación con tu madre’ creado por Yadday Hermoso.  Puedes apuntarte aquí para ser de las primeras en recibir la promoción de lanzamiento.

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Qué tendrá la madre…

Hoy os quiero compartir un escrito precioso creado por Natalia Navarro y publicado en su blog ‘La que cuida de la Vida‘. Cuando lo leí me pareció que era una Oda a las madres y a través de ella Natalia pone en palabras todas esas labores invisibles que realizamos como madres y que a veces ni siquiera nosotras mismas somos conscientes de ellas.

Te dejo con su bello escrito, seguro que te llegará al corazón como a mi:

“Qué tendrá la madre…

¿Será su olor, su cuerpo para recorrer montañas y valles o en el que descansar?

¿Será su Voz, tan conocida, su mirada de amor, sus caricias que curan?

¿Serán los besos, los achuchones, las canciones y susurros?

Qué tendrá la Madre, que es buscada por todas las niñas y niños cuando necesitan comprender su rabia, su dolor o poner palabra a su alegría.

Madre que sostiene, con sus brazos o con la mirada. Que permite que su hija vaya un poco más allá, que juegue y descubra el mundo que ya no es Madre.

Madre selva, que te muestra los misterios de la noche, las caras poliédricas de la vida.

Madre agua, que se derrite de miedo, a veces, y otras de amor.

Madre fuego, que usa la fuerza que le otorgan, como don, para proteger a su cría.

Madre aire, que canta al corazón, que susurra y mece con su aliento.

¿Qué tendrá la Madre?”

Natalia Navarro *lqc*
Blog La que cuida de la Vida

La imagen es de Catie Atkinson de spiritysol