Mamás que inspiran: Eva Tallada, mamá adoptante, bailarina y mujer emprendedora

Hoy inauguro una nueva sección en el blog a la que he llamado ‘Mamás que inspiran’.
En ella entrevistaré a mamás anónimas, como tú y como yo, cuya historia puede ser inspiradora para todas. Espero que te quedes enganchada a esta sección y la esperes con ilusión cada mes. Creo que merecerá la pena.

Hoy te presento a Eva Tallada, mamá de Djeneba de 5 años. Eva es bailarina y profesora de burlesque, danza del vientre, tribal, fusión, danza hawaiana y muchas más y también es organizadora de eventos relacionados con la danza y el baile.

Eva y yo somos amigas desde hace casi 20 años. La conocí cuando trabajábamos en la promotora de conciertos Iguapop, en nuestra otra vida, cuando organizábamos conciertos de pop-rock, y compartíamos backstages: Oasis, Blur, Suede, Nirvana, Sonic Youth, Marilyn Manson, Coldplay… y muchos, muchos más. ¡Qué tiempos aquellos! ¡Los ’90 dieron para mucho!

Eva dejó la promotora antes que yo para dedicarse a su pasión: la danza. Yo la dejé 5 años después, en el 2006. Hemos mantenido la amistad desde entonces y hemos compartido muchas vivencias juntas. Entre esas vivencias se encuentra nuestra maternidad. Fui testigo de su proceso de adopción y hoy quiero compartir su historia porque sé que te llegará al corazón.

Con ella quiero hablar de dos temas esenciales: cómo vivió el posparto en la adopción y cómo compagina su empresa y su carrera artística con la crianza. ¡Que la disfrutes!

 

Pregunta: Eres mamá de Djeneba, una niña de 5 años, que nació en Mali y a quien adoptásteis cuando tenía 14 meses. Me gustaría que nos expliques cómo fue el primer año después de su llegada, o sea cómo fue tu vivencia del posparto de Djeneba.
Respuesta: Bufffff, fue intenso, muy, muy intenso. Cuando eres madre adoptante pasas, lo que algunas llamamos, un embarazo de elefanta, que normalmente dura 24 meses. Durante este periodo de tiempo los padres adoptantes estamos entretenidos en procesos burocráticos, combinados con periodos de angustia, situaciones que pueden darse en el país de tu futuro hijo o hija, que pueden hacer que todo se vaya al garete.
Así hasta que un día suena el teléfono y te dicen que te han asignado un niño o niña. A partir de aquí es como si estuvieras de parto, hasta que finalmente abrazas a tu hijo o hija, pueden pasar semanas, meses…. así que después de todo el proceso, después de toda la espera, el viaje, llegas a casa con tu ansiada hija.

El primer año decidimos no llevar a Djeneba a la guardería, nos combinamos su padre, nuestras familias y yo para atenderla y propiciar el vínculo. Los primeros 4 meses fueron duros, pero como estaba de baja pude pasar tiempo con ella. Aun así, llegué a sentirme muy, muy perdida.

Todas mis ideas preconcebidas sobre la maternidad se derrumbaron, todo el subidón contenido durante más de dos años, también cayó, y descubrí el “reverso tenebroso de la maternidad”: el cansancio, la sensación de “no voy a poder con esto”, los “no sé”.

Todo esto acompañado de la sensación de que no tenía derecho a estar cansada o quejarme, ¿pero cómo iba a estarlo? Por fin tenía a mi hija conmigo!! Así que yo misma me fustigaba y me sentía culpable cuando pensaba “sí, la quiero muchísimo y hoy no puedo más”.

 

Pregunta: Sé que Djneba enseguida quiso engancharse a tu pecho, y que hoy en día aún toma ‘tetita’, aunque nunca hubo relactación, ni lo pretendiste, me gustaría que me explicaras cómo fue tu vivencia de ésto.
Respuesta: Sí, ocurrió de una forma natural y preciosa. Fue a los dos meses de llegar Djeneba, estaba acunándola entre mis brazos, yo llevaba una camiseta holgada, ella tiró del escote y se enganchó a mi pecho. En ese momento supe que ella me había adoptado a mí como su madre. Fue un regalo precioso que me hizo mi hija. Cuando estaba intentando quedarme embarazada tenia clarísimo que quería dar pecho a demanda, y cuando supe que no tendría un hijo biológico fue una de las cosas que más me costó asumir.

Durante la formación que nos dieron en el proceso de adopción, una pediatra nos comentó cómo provocarnos la subida de la Leche, yo pensé en hacerlo si mi futuro hijo o hija era lactante, cuando supe la edad de Djeneba decidí no provocármela, y mira!

Ahora que tiene casi 6 años, sigue pidiéndome la tetita cuando la acuesto en la cama, es un momento muy nuestro, las dos recostadas y ella tomando de mi pecho.

En ese momento supe que ella me había adoptado a mí como su madre.

Pregunta: ¿Cuáles han sido los retos más grandes que has tenido que afrontar en tu camino de madre?
Respuesta: Sin duda desterrar ideas preconcebidas y aceptarme tal y como soy como madre. Entender que no existe la “mamá perfecta”, que todas hacemos lo que podemos, sabemos y sentimos, que esto es un proceso continuo de aprendizaje, y que sí, me equivocaré muchas veces, pero que si encaro esta etapa desde el amor y con el corazón abierto a aceptar, es maravilloso.

 

Pregunta: ¿Cómo te ha transformado como mujer y como persona la maternidad?
Respuesta: Ha sido una revolución a todos los niveles. La maternidad me ha hecho descubrir el amor más puro, y mi lado más oscuro al mismo tiempo. Me ha ido muy bien para salir del yo ego, y abrir la mirada. Como mujer me siento más serena y sabia. Y sin duda mi hija ha sido mi maestra.

Al poco de llegar Djeneba escribí:
“No tengo ninguna duda que nuestros hijos e hijas vienen al mundo con la misión de enseñarnos a ser mejores personas. Una responsabilidad demasiado grande para cargar en sus pequeñas espaldas, gracias Djeneba por ser mi maestra”.

Pregunta: ¿En qué etapa te encuentras ahora de tu maternidad? ¿por qué se caracteriza?
Respuesta: Estoy en una etapa muy bonita, serena y presente. He limitado mis clases para poder estar con mi hija, he dado prioridad a lo que me hace feliz que es disfrutar de la vida con ella y mi pareja.

La maternidad me ha hecho descubrir el amor más puro, y mi lado más oscuro al mismo tiempo.

Pregunta: Sé que te encanta bailar tanto como dar clases, ¿cómo has podido compaginar tu carrera artística y profesional con la maternidad?
Respuesta: Al principio fue muy, muy difícil. Me encanta mi profesión, soy autónoma y en el momento de tener a mi hija era co-directora de mi propio estudio de danza, que para mí era como otro hijo. Así que fue un periodo de renuncias, viví un duelo de separarme del mundo artístico, los Viajes, aunque los dos primeros años viajé por Trabajo, durante el postparto necesitaba espacio, aire, para mí.

Creo que ahora he conseguido el equilibrio, después de casi 5 años!!! Ya no tengo el estudio, he agrupado mis clases en dos días y trabajo en mi nuevo proyecto, Top Dance Events, gestionando talleres y eventos de danza que imparte el equipo de profesoras del proyecto, así me queda más tiempo para pasar con mi familia.

 

Pregunta: Empezaste por la danza del vientre y has pasado por el tribal, el burlesque, la danza hawaiana y mucho más, ¿te ha ayudado la danza a conectar más con tu feminidad? ¿de qué manera?
Respuesta: Me ha ayudado a conectar muchísimo. De jovencita era tímida, y no me gustaba mostrarme, soy muy alta y no pasaba desapercibida, cosa que odiaba. A través de la danza conseguí Seguridad y Autoestima. Llevo más de 17 años impartiendo clases a mujeres, y es maravilloso ver la energía que se genera, el empoderamiento brutal que tiene una mujer cuando se acepta y disfruta con su cuerpo y la conexión con la música y el movimiento. Me considero una privilegiada por ser testigo de este proceso en cientos de mujeres. Ellas me empoderan a mí, les estaré eternamente agradecida.

Las mamás adoptantes parimos desde el corazón.

Pregunta: ¿Qué consejo darías a las madres que se están planteando una adopción para el posparto y para todo el proceso?
Respuesta: No soy muy de dar consejos, creo que cada persona y cada proceso son muy diferentes. Pero si tuviera que dar uno sería que confíen en ellas mismas, las mamás adoptantes parimos desde el corazón, y no hay nada más poderoso que el amor y la confianza en una misma, y que sí, que pasarán por momentos difíciles, como todas las mamás, que busquen apoyo en la pareja, familia, amigas y grupos de mujeres. No estáis solas, y podéis.

Muchas gracias Eva por participar en esta entrevista.

Gracias a ti Mónica por darme la oportunidad de compartir mi experiencia.

¿Sabes por qué la maternidad es un rito de paso?

Hoy te traigo una traducción que he hecho del inglés de una entrada del blog de Mystic Mamma, una mujer experta en Astrología y desarrollo espiritual, que cuando se convirtió en madre escribió unos artículos muy interesantes y profundos.

Aquí lo tienes, deseo que te agrade.

Ritos de Paso

El período del embarazo es uno de los períodos de crecimiento más potentes de nuestra evolución. Siempre lo describo como un camino hacia la iluminación… y déjame decirte que el camino no siempre es fácil. Las cosas suceden. Para que crezcamos y evolucionemos, tenemos que seguir avanzando en los proyectos de nuestra vida, y cuando te quedas embarazada, te estás preparando en todos los sentidos, mente, cuerpo y alma, para pasar a la siguiente fase de tu vida.

Tenemos en nuestra memoria colectiva esta imagen de mamás embarazadas que se muestran felices y libres. Hay momentos durante el embarazo que sí que experimentamos este estado de felicidad… pero la mayoría de nosotras, especialmente al principio, atravesamos un período de reajuste, de autoajuste y de alineamiento interior que tiene lugar con el fin de sintonizar nuestra energía con la de nuestro nuevo bebé.

La transición de la ‘doncella’ a la ‘madre’ es un camino enorme y los problemas emergen a la superficie. ¡Bienvenidas! Es normal, todas experimentamos esto. Aquello que surge debe ser abrazado y tenido en cuenta antes o después. Cuanto antes lo abordes, más claro estará y más fácil será el nacimiento.

El Embarazo y la Maternidad son un RITO DE PASO Y EL PARTO ES TU BÚSQUEDA DE VISIÓN.

No importa cómo lo hagas, en el parto siempre experimentas el “pasaje”. En el contexto mítico, es lo que Joseph Campbell llamó el “viaje del héroe”: una experiencia que es tan profunda que es como si viajáramos al centro de la tierra, al núcleo de la realidad, donde superamos retos y temores, y volvemos transformados y redefinidos por la experiencia.

El parto es realmente un viaje del héroe para cada madre y es un regalo que te define la vida.

No puedo expresar el poder que se activó en mí, a través de mi nacimiento. (Cuando digo mi nacimiento, me refiero a mi nacimiento como madre, así como dar a luz a un ser a este mundo!)

No podemos alejarnos de nuestro destino. Debemos plantar nuestros pies en el suelo, sentir nuestras raíces extendiéndose hasta el corazón de la tierra, levantar nuestros ojos hacia el cielo azul, sentir el sol besando nuestra cara y saber que somos mujeres, y tenemos el poder de superar cualquier cosa, porque estamos completas. Representamos a la madre tierra, a la madre divina, a la energía del amor personificada.

Nosotras, cada una a nuestra manera, brillamos con las cualidades de fuerza, poder, intuición, abundancia y amor incondicional. Somos la sal de la tierra, las raíces y las ramas, somos MUJERES, somos MADRES… ¡sé consciente! Nuestro tiempo ha llegado.

Este artículo ha sido extraído del blog Mysticmama.com y traducido del inglés por Mónica Manso.

Entrevista a Mònica Fusté: cuando una mujer decide parir libros en lugar de hijos.

Hoy te traigo una entrevista en video a una mujer que me hace especial ilusión. Ella es Mònica Fusté, una mujer a la que sigo desde hace unos años porque para mí es la mezcla perfecta entre emprendiduría y crecimiento personal y espiritual. Es coach y autora de 4 libros además de una gran conferenciante y tiene un canal de youtube lleno de recursos. A mi Mònica no sólo me inspira, sino que me pone las pilas a tope siempre que leo un libro o veo algún video suyo, incluso a través de sus redes sociales. Su energía es tan vital, tan positiva y de tan alta vibración que te llega y te transforma.

¿De qué charlamos en la entrevista?

  • Del poder de la energía creativa y maternal de las mujeres puesta al servicio no sólo de hijos sino de ideas, proyectos, sueños, libros, y de la humanidad.
  •  Mònica no es madre de hijos biológicos, ella dice que sus libros son sus hijos y hacemos el paralelismo de las fases del proceso de creación que son super parecidas a las de tener un hijo.
  • Comentamos que los estereotipos están perdiendo fuerza y que el típico ‘me caso a los 30 + hipoteca + hijos’ ya no funciona, las nuevas generaciones vienen con aires de cambio muy fuertes con respecto a esto.
  • También hablamos de cómo las mujeres estamos despertando a una nueva conciencia de nosotras mismas, que estamos más conectadas y nos sentimos más libres para liderar nuestra vida y decidir tanto cómo queremos vivirla como si queremos ser madre o no. Aunque la presión social todavía existe y hay que ser muy valiente para tomar según qué decisiones.

¿Qué? ¿Te animas a verla? Guárdate un espacio de media hora y verás que acabas empoderada y con subidón. Espero que te guste tanto como a mí me gustó hacérsela.

>>Click aquí para ver la entrevista y salir con subidón<<

Parir libros en lugar de hijos
Me encantará saber qué te ha parecido en los comentarios del blog. Te animo a compartir con el máximo detalle tu respuesta. Muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

Muchas gracias por leer y compartir. Es un privilegio para mí tener un ratito de tu tiempo y tu atención. También te agradezco de corazón que contribuyas tan abierta y amablemente a los comentarios del blog.

Con todo mi cariño,
Mónica Manso

 

P.S: Si tienes amigas o familiares que crees que les puede interesar esta entrevista, por favor, comparte y así seremos todas más felices.

Escuchar la llamada de la mujer consciente

Algo importante nos está ocurriendo a las mujeres del siglo XXI. Estamos en un momento crucial de nuestra evolución que puede alterar el curso de la historia. Millones de mujeres alrededor del mundo lo están sintiendo: es lo femenino que está emergiendo y despertando en nosotras, es nuestra sabiduría profunda que quiere desplegarse en el mundo.

¿Sientes la llamada?

Quizás la sientas como una voz que te susurra un cambio en tu vida, quizás la notes como una sensación de vacío, tal vez tienes un impulso de evolucionar, de profundizar en ti, de ofrecer tus dones al mundo, o algo en ti que te está pidiendo sacar tu creatividad. Puede ser que desees experiencias más profundas de amor, intimidad y conexión, o simplemente lo único que quieres es sentirte más viva…

Sé que tienes que saltar algunas barreras…y no eres la única. La mayoría de las mujeres hoy en día experimentan una profunda brecha entre el gran potencial que quisieran desplegar en su vida y la forma en como su vida se muestra en realidad. Y es que, hoy en día, a pesar del increíble éxito profesional que hemos obtenido en los últimos 50 años, hay estudios que revelan que la sensación de felicidad en las mujeres ha decrecido considerablemente desde los años 70. Ahora tenemos más dinero, más educación, más libertad y más oportunidades que en ningún otro momento de la historia de las mujeres y aun así nos cuesta crear la vida que realmente queremos, aquella basada en el amor, la conexión profunda con nosotras y nuestro cuerpo, la expresión de nuestra creatividad y el tener un propósito que de significado a nuestra vida y a la vez sea una contribución al mundo.

A veces sentimos esta brecha como un fallo en nuestras vidas, como que no somos capaces de cambiar, pero en realidad es un problema colectivo que tiene que ver con nuestra evolución como mujeres. Esta brecha que sentimos es la llamada, escucharla y atenderla es el primer paso para evolucionar y co-crear la vida que realmente deseamos.

Como dice Chameli Ardagh:

“Podemos restaurar el equilibrio y la plenitud en nuestro mundo. Para que ello suceda, tenemos que romper el trance en el que hemos estado viviendo durante demasiado tiempo y estar dispuestas a escuchar esa voz profunda en nuestro interior.

Esta voz no nos habla en un lenguaje inteligente con conceptos prefijados, nos habla en un lenguaje que quizás hemos olvidado, pero cuando lo oímos, nos resulta tan íntimo como nuestra respiración. Es una profunda sensación de llegar a casa, y en este llegar a casa, podemos convertirnos en el hogar para otros: podemos convertirnos en el hogar para el mundo.”

Debido a la sociedad patriarcal en la que vivimos y de la que provenimos, llevamos miles de años cultivando valores como la productividad, la autoridad, la propiedad privada, el poder, la lógica, la razón, la planificación, la acción, los objetivos, la competencia…

Y es hora de empezar a cultivar otros valores que pertenecen más a la esfera de lo femenino: la contemplación, las relaciones igualitarias, la cooperación, la intuición, la creatividad, la vida pausada, las emociones, la receptividad, los vínculos profundos, el cuidado de mí, de mi cuerpo y del mundo, la hermandad entre mujeres y por encima de todo el amor.

Si ahora sientes tu corazón latir y la llamada aún más fuerte te diré algo: no estás sola, hay muchas mujeres que ya están caminando, encuéntralas y ¡únete a ellas!

Me encantaría saber de ti a través de los comentarios del blog donde puedes compartir: ¿Cómo estás viviendo tú esa llamada? ¿Te es fácil atenderla?

Te animo a compartir con el máximo detalle tu respuesta. Muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

Muchas gracias por leer y compartir. Es un privilegio para mí tener un ratito de tu tiempo y tu atención. También te agradezco de corazón que contribuyas tan abierta y amablemente a los comentarios del blog.

Con todo mi cariño,
Mónica Manso

Imagen @nickiecutronaphotography

25 afirmaciones para perdonarte tus imperfecciones como madre

¿Cuántas veces te juzgas duramente tu papel de madre al día?
¿Cuántas veces piensas y repiensas en los errores que has cometido y te sientes culpable por no haberlo hecho mejor?

Hoy no vengo a hablarte de la culpa que nos acecha a las madres cada día, hoy vengo a hablarte de hacer un acto de amor por ti y te perdones por todos esos fallos que crees haber cometido.

Después del éxito del post sobre las afirmaciones positivas, hoy te traigo 25 afirmaciones para que te perdones tus imperfecciones como madre humana que eres. Están inspiradas en un artículo que circula por internet de Male Capetillo.

SIGUE ESTE RITUAL…

Escoge aquellas afirmaciones que más te resuenen, busca un lugar donde estés sola, pon música relajante, enciende un incienso y una vela, siéntate en postura de meditación o en una silla con los pies firmemente apoyados en el suelo, lleva una mano a tu corazón y otra a tu vientre y repite tus afirmaciones de perdón que hayas escogido como si fueran un mantra durante 5-10 minutos y deja que la vibración del perdón se expanda por tu pecho, tu vientre y por todo tu ser…

 

#1  Me perdono por perder mi centro ante mis hijos.

#2  Me perdono por no saber poner límites con serenidad.

#3  Me perdono por no encajar en el molde de la ‘madre ideal’.

#4  Me perdono por dar demasiado a la familia y al trabajo y demasiado poco para mí.

#5  Me perdono por todos los gritos que se me escapan.

#6  Me perdono por ser tan rígida con mis hijos, a veces.

#7  Me perdono por ser tan laxa con mis hijos, a veces.

#8  Me perdono por perder la paciencia con mis hijos.

#9  Me perdono por todo el tiempo que paso alejada de mis hijos.

#10  Me perdono por necesitar estar sola, a veces.

#11  Me perdono por no disfrutar de mis hijos en todo momento.

#12  Me perdono por no encontrar tiempo para mí.

#13  Me perdono por no cuidar mi cuerpo.

#14  Me perdono por no cuidar mi alma.

#15  Me perdono por compararme con otras madres.

#16  Me perdono por emitir juicios sobre otras madres.

#17  Me perdono por tener envidia de otras madres.

#18  Me perdono por no saber disfrutar mejor de la vida.

#19  Me perdono por no mirarme al espejo y decirme lo valiosa que soy.

#20  Me perdono por seguir mi mente y no seguir mi corazón.

#21  Me perdono por no ser más amable conmigo misma.

#22  Me perdono por ser tan rígida con mis hijos, a veces.

#23  Me perdono por no saber hacerlo mejor.

#24  Me perdono por todo porque soy inocente y siempre lo hago lo mejor que puedo.

#25  Me perdono….Soy inocente.

 

Me encantaría saber de ti a través de los comentarios del blog donde puedes compartir: ¿cuáles han sido las afirmaciones que más te han resonado?

Te animo a compartir con el máximo detalle tu respuesta. Muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

Muchas gracias por leer y compartir. Es un privilegio para mí tener un ratito de tu tiempo y tu atención. También te agradezco de corazón que contribuyas tan abierta y amablemente a los comentarios del blog.

Con todo mi cariño,
Mónica Manso

 

P.S.: La preciosa imagen es de Anna Godeassi

La importancia de desarrollar nuestra madre interior

Hoy recupero un artículo imprescindible de Bethany Webster que tradujimos hace un años junto con Sophia Style e Isabel Villanueva

 

“La importancia de la madre interna, el duelo por lo imperfecto,
el encuentro con lo Incondicional.”
Autora: Bethany Webster(artículo original en ingles publicado en Elephant Journal)

 

Si pensamos en nuestro desarrollo personal, la relación con nuestra madre sirve como patrón para la relación con nosotras mismas. Como hijas, absorbimos de nuestra madre información sobre lo que sentía hacía ella misma, lo que sentía hacia nosotras, y lo que sentía hacia el mundo. Aprendimos a tratarnos de la misma manera que nuestra madre se trató a ella misma.

Nuestra tarea como mujeres conscientes radica en transformar la madre interna dentro de nuestra psique, creada a partir de nuestra madre biológica con sus limitaciones humanas, en la madre que siempre necesitábamos y queríamos.

 Podemos convertirnos en la madre que siempre quisimos hacia nosotras mismas.

De esta manera, somos capaces de aceptar las limitaciones de nuestra madre externa, porque nuestra madre interna se convierte en la madre primaria con la que podemos contar, de formas en que quizás nunca hemos podido contar con nuestra madre externa.

 Nuestra madre solo podía amarnos de la manera que podía amarse a ella misma.

En un momento dado, debemos enfrentar el hecho de que nuestra madre no pudo y no va a poder satisfacer nuestras necesidades de la manera que necesitábamos y queríamos. Esto significa pasar por un proceso de duelo. Un duelo por la forma en que tuvimos de compensar y sufrir la herida materna.

En el proceso de duelo, tenemos la oportunidad de darnos cuenta del hecho de que si nos sentimos amadas o abandonadas no fue por nuestra culpa. Sólo entonces podemos abandonar la lucha para demostrar nuestra valía en el mundo. En el proceso de duelo, también podemos tener compasión por nuestra madre y la carga que llevaba.

 Al sanar tu madre interna, transformas tu vida más allá de lo que puedas imaginar.

Al confrontar este dolor, podemos darnos cuenta de que lo que pensábamos que era nuestro dolor es en realidad parte del dolor de nuestra madre que nosotras hemos llevado por amor. Ahora podemos elegir dejar esta carga. De esta manera, en lugar de atenuar nuestro sentimiento de culpa, podremos sentir la confianza en nuestros cuerpos y en nuestros corazones para así desarrollar un sentido de auténtica plenitud y amor propio.

 Al convertirnos en la madre “suficientemente buena” para nosotras mismas, nos liberamos no sólo a nosotras mismas, sino también a todos aquellos que conforman nuestra vida.

Es un reto reconocer ante nosotras de que manera no fuimos amadas en nuestra relación con nuestra madre. Al recordar y ver lo cargada y abrumada que estaba pudimos pensar que éramos la fuente de su dolor. Esta “hija culpable” puede mantenernos estancadas. Una forma de liberar nuestra culpa es reconociendo la inocencia y legitimidad de nuestras necesidades infantiles. Es una forma de liberarnos de la vergüenza y bautizarnos a nosotras mismas en nuestra bondad y divinidad.

Una vez hemos atravesado el duelo por nosotras mismas, entonces podemos comenzar el duelo por nuestras madres y por todas las mujeres.

El duelo nos repone y nos fortalece.

Como mujeres, podemos sanar y darnos lo que nuestras madres no nos podían dar. Podemos convertirnos en nuestra propia fuente. El “dolor corporal” del colectivo femenino es sanado una a una. Y a medida que el dolor corporal femenino se cura, lo mismo ocurre con el dolor de la comunidad humana. Nuestra propia sanación no es sólo un regalo para nosotras mismas, también lo es para el mundo.

La herida de la madre es una gran oportunidad.

Conforme nos permitimos contactar con lo que se siente como un hambre antigua, inagotable para una madre inagotable, nos damos a luz a nosotras mismas en nuestra verdadera identidad – la matriz de luz- una fuente inagotable, desbordante de amor y abundancia que no depende de las circunstancias o condiciones. Entonces podemos vivir al servicio de lo que realmente somos- el amor mismo.

 

Bethany Webster es escritora y facilitadora y vive en el oeste de Massachusetts, puedes visitar sus blogs en: http://womboflight.com y http://embraceofbeing.com.

Traducción al español por: Sophia Style, Mónica Manso e Isabel Villanueva

Si te ha gustado este artículo quizás te interese nuestro curso online. Haz click en la imagen para más información:

 

Bienvenidas a la culpa de la madre

Por Elena Plaes

“Hay algo malo dentro de mí, que no sé qué es, pero estoy segura de que me hará herir a mi hijo o mi hija y seré castigada.”

Bienvenidas a La Culpa de la Madre.

Si cambiamos la palabra “hijo o hija” por “alguien”, veremos que no es una frase nueva, sino seguramente sea algo recurrente en nuestras vidas.

La vergüenza y la culpa nos persiguen desde niñas, pero en la maternidad es una bomba de relojería lista para detonar unas doscientas cincuenta veces al día.

La culpa viene de la imagen idealizada que nosotras tenemos de “cómo debería ser” una buena madre. Cada una viene de un lugar distinto y nuestro ideal materno es el resultado de nuestras carencias o riquezas afectivas en la infancia. De ésta manera, nuestra respuesta maternal para con nuestros hijos e hijas será en consonancia con nuestra madurez emocional y el reflejo de niñez que veamos en nuestras criaturas.

La culpa, la vergüenza y la preocupación por no llegar o no ser “la mejor” para nuestros hijos acaba haciendo mella muchas veces en nuestra salud física o mental y es ahí cuando lanzamos un HASTA AQUÍ de la manera más inverosímil.

La culpa inmoviliza el presente por algo que sucedió en el pasado o algo a lo que tememos del futuro; de éste modo hace que estemos mirándonos el ombligo constantemente sin levantar la vista para enfrentarnos a lo que realmente importa ahora: los ojos de nuestros hijos, y es justo ahí de dónde sacaremos fuerzas, dónde sentiremos la compasión y dónde encontraremos la alegría y las ganas de seguir cuando nos sintamos, hablando llanamente, una basura como madres.

¿Qué hacer entonces?

Deberíamos comprometernos a mirar en sus ojos y hablar desde el corazón, aceptar nuestras limitaciones y darnos permiso para sentir lo que sentimos mientras aprendemos a ser madres, trabajar con consciencia en nuestras emociones y prestar atención a nuestro cuidado personal (que te aseguro que poco a poco disfrutarás más después de la primera crianza si es que estás justo ahí), no hay prisas, ahora es ahora.

Que nuestros hijos e hijas vean nuestros defectos para permitirse los suyos y sepan más adelante enfrentarse a sí mismos.

Buscar apoyo y nutrición en otras mujeres y, sobretodo, DEJAR DE LEER.

Sí, cuando estés perdida, agobiada y sin capacidad para tomar una decisión por tí misma, apaga el móvil, cierra el libro, desconecta el ordenador… ponte cómoda, cierra los ojos y déjate fluir, pregúntale a tus madres espirituales y a tu corazón y siente su respuesta y su abrazo.

 

Buscad lo suficiente, buscad lo que basta. Y no queráis más.
Lo que pasa de ahí, es agobio, no alivio; apesadumbra en vez de levantar
.”
San Agustín de Hipona.

Me encantaría saber de ti y tu experiencia con la culpa a través de los comentarios del blog donde la puedes compartir para dejarla salir. Te animo a compartir con el máximo detalle tu respuesta. Muchas mujeres y madres increíbles vienen aquí cada semana para buscar inspiración y tu historia puede ayudar a otra mujer a tener un cambio significativo en su vida.

Muchas gracias por leer y compartir. Es un privilegio para mí tener un ratito de tu tiempo y tu atención. También te agradezco de corazón que contribuyas tan abierta y amablemente a los comentarios del blog.

Elena Plaes es doula, doula EOL y belly painter
www.elenaplaes.com

SI DESEAS PROFUNDIZAR MÁS EN ESTE TEMA, TE INVITO A CONOCER NUESTRO CURSO ONLINE

10 libros que no pueden faltar en tu camino de mujer-madre consciente

Mi amor por la lectura me viene desde que soy muy pequeña. Empecé con los cuentos y me encantaba recopilarlos. Primero aquellos finitos de tapas de papel-cartón (recuerdo uno en especial que se titulaba ‘Las flores de la pequeña Ida’) y después pasé a los más gruesos, de tapa dura, como los cuentos de Andersen con preciosas ilustraciones que me encantaban y que aún conservo. Luego vinieron las aventuras de los 5 y las novelas de misterio y desde ahí fui siguiendo sin parar de leer novelas de todo tipo y a partir de los 18 me llegaron los libros de crecimiento personal. Así empezó mi colección de libros que hoy llena varias estanterías de mi casa.

Para mi leer es un placer, y además sigo leyendo en papel, no logro acostumbrarme ni al Kindle ni al pdf. Necesito tocarlos, olerlos y sobre todo subrayarlos. Leo a la vez novela y libros de crecimiento personal, los voy alternando según tengo el día. Y lo más maravilloso es que me acompañan a todos los lados, están mi mesita de noche, en mi bolso y en mi maleta cuando viajo. Mi lema sería ‘No sin mi libro’.

Cada libro tiene una energía especial y un momento para ser leído, por eso los libros nos hablan de las etapas de nuestra vida y del camino que vamos recorriendo.

Escoger solamente diez libros para recomendaros, no ha sido fácil, porque hay muchos libros que me han influenciado en mi camino de mujer-madre. Así que hice una lista muy grande y la fui destilando hasta llegar a la que te ofrezco aquí hoy. Deseo de corazón que te inspire. Y creo que haré una segunda parte en otro post 😉 Ahí van:

#1 Ser mujer un viaje Heróico de Maureen Murdock

Leí este libro cuando estaba embarazada de mi hijo Pau, hace ahora 10 años. Fue el primer libro de feminidad que leí y me hizo reflexionar mucho sobre lo ‘masculinizada’ que yo estaba por aquel entonces, trabajando en el mundo de la empresa, estresada y siempre rodeada de hombres con los que tenía que tratar a diario y para hacerlo ‘me vestía’ con mi traje de dureza-y-eficacia-100% que me costaba una energía tremenda. Bien pues este libro me abrió los ojos a ver cuán imbuida estaba en este papel y me mostró el camino a seguir para ir poco a poco feminizándome y soltando la rigidez para poder cuidar de mi hijo. Maureen te muestra el camino para hacerlo paso a paso en este libro. Como dice la contraportada “El proceso se inicia cuando la mujer, rechazando su naturaleza femenina, tiende a identificarse progresivamente con los valores masculinos de nuestra cultura. Se produce así un doloroso alejamiento de sí misma que la lleva a adentrarse en los trasfondos oscuros de la”Diosa”. El hecho de tomar conciencia de este proceso permite a la mujer reconectar con lo femenino y elevarse nuevamente hasta alcanzar su plenitud.”

#2 La maternidad y el encuentro con la propia sombra de Laura Gutman

img_20161125_064753Este libro me lo leí cuando recién salió al mercado en el 2006, estaba embarazada de mi hijo, en mi cuarto mes y una amiga y compañera de la formación de Gestatl me lo regaló. Fue leerlo y sentir clarísimamente la llamada de que yo también quería hacer lo que hacía aquella mujer: acompañar a las madres en su camino de crecimiento personal hacia la maternidad. A este libro le debo ser lo que soy hoy. Así que le estoy profundamente agradecida. Siempre digo que este libro hay que tomarlo con cautela pues a veces la información que viene de él es impactante así que siempre aconsejo leerlo con cierta distancia y coger lo que te sirva y lo que no, dejarlo ir. Lo que si le debemos a Laura Gutman es que fue la primera en hablar del posparto como una experiencia transcendental en la vida de toda mujer y también le debemos el hablar del campo emocional tan profundo que se crea en la díada mamá-bebé. Para mí un must en el viaje a la maternidad.

#3 La educación prenatal natural de Marie Andree-Bertin

img_20161124_165742
Este libro es para mí uno de los imprescindibles para conocer las influencias de la vida intrauterina en el desarrollo del ser humano, aporta investigaciones científicas y te da muchas pautas para comunicarte con el bebé durante el embarazo y para prepararte para el parto y el posparto. Es un libro muy completo en el que aporta testimonios y en el que da muchas pautas a los padres para cuidar este periodo de la vida tan desconocido y tan importante. A mí me encantó, los franceses tienen un encanto especial para hablar de la vida prenatal, herencia de Leboyer imagino…

#4 Parirás con placer de Casilda Rodrigañez

A Casilda nos la recomendaron en la preparación al parto que hice en Titania Tascó hace 10 años. María, la comadrona facilitadora, nos habló de otro de sus libros: ‘La represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente’ (toma título!) Os aseguro que en aquel entonces no entendí nada y ni me lo acabé. Pero algo en lo más profundo de mí se revolvió. Pocos años después leí ‘Parirás con placer’ y ahí la autora me sedujo por completo y me dio la puerta de entrada a retormar ‘La represión del deseo materno’. Casilda habla como nadie del patriarcado y de como éste se ha generado y en Parirás con placer te explica a la perfección, basándose en estudios científicos, que los partos duelen porque nuestro útero está rígido y que está rígido porque nos hemos desconectado de él a causa de miles de años de represión de la mujer por parte del patriarcado. Y te explica muchas cosas más sobre el cuerpo de la mujer de una manera rompedora que nadie sabe hacer como ella. Imprescindible para una buena preparación consciente al parto.

#5 Lo que hacen las madres Naomi Stadlen
Este libro me lo regalaron cuando Pau tenía 6 meses y fue vital para mí en aquel momento leerlo. Porque por aquel entonces yo no sabía absolutamente nada de lo que se ahora. Me sumergí en la maternidad dejando mi trabajo en la empresa y con el ideal de que la maternidad iba a ser maravillosa y claro, me pegué una ost…a tremenda. En aquellos momentos ya no sabía quién era yo, ni dormía por las noches, estaba infinitamente cansada, el ideal se me había caído al suelo, sentía que me volvía loca por momentos estando 24 horas al día con mi hijo… muchas ya sabéis de que os hablo, y leer este libro me hico reconocer y reconocerme en cuantas cosas yo hacía como madre de las que no era consciente y me hizo tomar consciencia de que era una madre suficientemente buena. En el libro la autora, psicoterapeuta, entrevista a muchas madres y nos da una perspectiva sobre temas como la inseguridad materna; la necesidad de responder al llanto del niño; la capacidad de consolar; la falta de comprensión y apoyo social en aspectos como el cansancio extremo de la madre… Un libro que no se ha valorado lo suficiente y que conviene recuperar.

img_20161124_165901#6 La tienda Roja de Anita Diamant
Una novela maravillosa que toda mujer debe leer y que nos aporta mucha luz sobre el poder sanador de la energía femenina, sobre la importancia del linaje femenino y su transmisión, y sobre el conocimiento de nuestra naturaleza cíclica. Me la leí del tirón saboreando cada página. Si viste la película, es igual, lee el libro que es mucho mejor.

img_20161124_170025#7 Luna Roja de Miranda Gray
Bueno, Luna Roja es ya un clásico en la literatura sobre la naturaleza cíclica femenina. Yo que me creía tan inestable emocionalmente, cuando lo leí (antes de ser madre) entendí tantas cosas de mi…y dejé de sentirme inestable para pasar a sentirme cíclica. Miranda fue la primera en hablar de la importancia de nuestra sangre, de reconocernos cíclicas, de profundizar en las cuatro energías que nos habitan cada mes para utilizarlas a nuestro favor. Un libro que le da a la menstruación una dimensión muy profunda y que hace que nos reconciliemos con ella y la recuperemos como un valor para nuestra vida. Un libro imprescindible que no debe faltar en tu librería para profundizar en tu recorrido como mujer y sobre todo si tienes hijas. Que lo tengan a su alcance, que lo ojeen, para que ellas puedan expandir su sabiduría a las siguientes generaciones.

#8 Anatomía del Espíritu de Caroline Myss
Este libro me enseñó que somos cuerpo y me enseñó a vivir mi cuerpo como mi templo, como un don que hemos recibido y que hay que cuidar igual que cuidamos nuestra alma. Tendemos a pensar que el cuerpo físico está separado de nosotras cuando en el fondo es un reflejo cristalino de nuestras creencias, de lo que pensamos y sentimos.
Este libro nos invita a profundizar en ello y nos enseña a conectarnos con nuestra intuición, que habita en nuestro cuerpo, para lograr un mejor equilibrio en nuestra vida.

img_20161125_064604

 

#9 Nacidas para el placer de Mireia Darder

Mireia Darder pone de relieve en este libro lo poquito que nos damos placer las mujeres y por extensión cuanto sufrimos y lo poco nos cuidamos. Ella no habla exclusivamente de placer sexual sino placer en general de darnos momentos placer en la vida. O si no pregúntate ¿cuantas veces gozas durante tu día a día? Pues eso… Además Mireia nos cuenta sus vivencias personales lo que te da mucho más impulso y fuerza para ir a buscar ese placer ya! A mí me recordó en muchas cosas a Casilda Rodrigañez pues en muchas ocasiones el patriarcado no es que salga muy bien parado…

 

volver-al-amor#10 Volver al amor de Marianne Williamson

He descubierto este libro hace bien poquito y ya se ha convertido en uno de mis referentes espirituales. Sus enseñanzas están basadas en los principios Un Curso de Milagros y Marianne hace una traducción y una descodificación de este libro, que a veces cuesta de entender, para que te llegue su mensaje de una manera clara y directa.
He leído muchos libros de crecimiento personal y espiritualidad pero éste ha aparecido en el momento justo de mi vida para darme más luz y claridad en mi camino. Su mensaje es muy sencillo: la mente sólo puede servir a un amo: al miedo o al amor, tú eliges. Tú eliges vivir desde el miedo y la carencia o desde el amor y la abundancia. Todo es cuestión de perspectiva.

Y con éste potente mensaje me despido. Quizás conoces algunos libros de la lista, de los que te falten, te invito a leerlos, estoy segura de que te encantarán.

Con cariño,
Mónica Manso

p.d: ¿Estás embarazada o tienes alguna amiga o familiar que lo está?    Seguro te puede interesar este curso.  Tienes toda la información aquí

anuncio_videocurso-sin-nuevo

Un día vas a parirte a ti misma

Hoy os comparto un poderoso, intenso y femenino texto creado por Elena Plaes.

Lo más poderoso que vas a hacer en la Vida va a ser parir.

Si consigues mirarte a los ojos en tu propio reflejo para después cerrarlos y comenzar a bailar con tu sombra, rebuscar en tu historia y resistir firme, vas a parirte a tí misma.

Un día, vas a parirte a tí misma.

De repente algo te atravesará hasta estremecerte y erizará tu piel hasta que duela, y a partir de entonces, ya no podrás mirar hacia otro lado.

Demasiado tiempo dormida, demasiado tiempo perdida, demasiado tiempo sola.

Un día vas a ponerte de parto y un parto Mujer, es imparable.

Un parto es como estar en medio de una poderosa tormenta eléctrica, majestuosa, amenazante, oscura… y a la vez llena de luz cegadora, de energía concentrada en un sólo momento y en un sólo lugar.
Vas a notar que tus sentidos se agudizan y una maldita necesidad de sacudirte. No vas a poder dejar de moverte, de mover tus caderas, estirar tu columna, sacudirte y retorcerte, llorar y reír a la vez, gritar, cantar… En un parto todo vale, todo lo que tú necesites vale: ¡que no te acallen, que no te detengan!

Somos manada y en el viaje encontrarás a más, algunas perdidas, otras de parto a las que tal vez en ese momento no comprendas, y algunas recién paridas, con esa luz, con ese poder…
Somos manada y aprenderemos a cuidarnos, alimentarnos y darnos calor las unas a las otras.

En algún momento de la Vida deberás elegir entre la amargura y el amor hacia tí misma y justo ahí empezarás a gestarte. Buscarás y buscarás , probarás cosas que jamás te atreviste a probar, cada célula de tí se transformará mientras tejas consciente la vivencia de tu propia gestación. Olfatearás, agudizarás tu instinto, sentirás más intensamente y tu sentido del gusto cambiará por completo.

Posarás las manos en tu Útero, olvidado, pervertido con desprecio de siglos y que empezará a latir al compás de la nueva Vida que estarás creando y tu parto será húmedo y cálido, sin más desgarros ni cicatrices porque éste parto es la cura para amarte criatura.

Dadora de Vida es tu Naturaleza, te lo debes por todo lo que sufriste y sufrieron antes de tí. Escucha La Llamada, prepárate, acepta el desafío y Date a Luz. Luego explícalo, compártelo, cuéntalo, escríbelo, cántalo, báilalo, que nos llegue a todas y que todas nos nutramos de tí.

Un día Mujer, vas a parirte a tí misma.

Texto creado por Elena Plaes
www.elenaplaes.com

Imagen: Spiritysol

Tomando la fuerza de nuestras ancestras para el 2015

Cuando llega final de año solemos hacernos muchos propósitos de futuro que a veces logramos y otras no… Este año te propongo conectar con tus ancestras y pedirles que te den su sostén, apoyo y acompañamiento para este nuevo año, así te sentirás más respaldada para lograr tus propósitos.  Te invito a hacerlo a través de una sencilla meditación que puedes poner en práctica desde ahora mismo y puedes repetirla tantas veces como quieras desde hoy y a lo largo del próximo año.

Tómate un tiempo y un lugar para ti de unos 15 minutos sin que nadie te moleste. Prepara el espacio: con encender una vela o un incienso ya bastaría y si quieres algo más puedes poner alguna imagen u objeto que te conecte con tus ancestras, limpiar el lugar antes con salvia… o cualquiera otra
inspiración que te apetezca para condicionar el espacio para la ocasión.
Ponte cómoda ya sea en postura meditación o sentada en una silla o butaca. Lleva tu atención a la respiración. Puedes ir contando las respiraciones hasta llegar a 10 poniendo especial  atención al momento en que te vacías del aire que entra.  Ese momento de vacío entre una respiración y otra. Simplemente respira dejando pasar los pensamientos, ya los atenderás más tarde, este momento es para ti.
Empieza a visualizar detrás de ti a tu madre, tus  abuelas, tus bisabuelas, tatarabuelas y así vas poniendo a las mujeres de tu familia aunque nos las conozcas, no importa, vas imaginando mujeres detrás tuyo
hasta la primera mujer. Más allá de la relación que tengas con tu madre, permítete convocarla simplemente porque te dio la vida.
Tómate unos minutos para sentir como estás, que te llega… Son tus ancestras, tu linaje femenino.  El testigo de la vida ha ido pasando de unas a otras hasta llegar a ti, a través de infinitos cordones umbilicales, cada una dentro del vientre de la otra…
Empieza por darles las gracias por estar ahí, contigo, y diles que las has convocado para tomar de ellas su fuerza, su pasión, su feminidad, su coraje, su ilusión, su tesón… puedes poner tú tus propias palabras (valores) que deseas tomar para que te acompañen en el próximo año, en la consecución de tus propósitos. Y pídeles su apoyo y bendición para ello.
Cuando esté bien para ti les das las gracias y te despides de ellas. Tómate el tiempo que necesites para ir volviendo al lugar,  a tu centro, a tu cuerpo. Poco a poco empiezas a mover tus pies, manos, tu cuerpo y finalmente abres los ojos.
La fuerza de nuestro linaje femenino está ahí disponible para nosotras para cuando la queramos tomar.

Con cariño

MONICA-MANSO-LOGONAME