5 claves para conseguir llevar a término tus propósitos



Si, de verdad, tú puedes hacer realidad los propósitos que te planteas para este año. Yo confío en ti, igual que tú confías en mí cuando me lees, y sé que dentro de ti hay una mujer sabia que sabe el camino. 

 Hay una parte de ti que lo duda, ¿verdad? Te entiendo, a mí también me pasa, cada vez que me planteo un cambio en mi vida, ya sea interno o externo, hay una vocecita en mi cabeza que lo pone en duda y me dice ¿seguro que vas a ser capaz de hacer esto? ¿Cuántas veces lo has intentado antes y no ha funcionado? ‘Cada año en septiembre te planteas lo mismo y al año siguiente estás igual’ o ‘No es el momento de hacer esto’, o ‘mi hijo es demasiado peque’ o ‘es que nunca tengo tiempo’ o ‘que locura pensar que puedo yo hacer eso’ … 

¿Te suena algo igual o parecido? Esta voz interna que se despierta ante cada idea de cambio es aquella parte de ti que no quiere salir de tu zona de confort, que no quiere hacer esfuerzos, que es perezosa, o miedosa, o tan perfeccionista que mejor no intentarlo, o es catastrofista y piensa que va a salir todo mal…Es la parte de ti que te tira por la espalda cada vez que quieres dar un paso adelante. 

¿Sabes que es lo más importante para poder cumplir nuestros propósitos? 

Tan sólo 5 cosas: 

1- Desearlo profundamente, tenerlo muy claro sentir nuestro objetivo/ propósito en cada una de nuestras células bajo nuestra piel, con el cuerpo y el alma. 

2- Definirlo de manera clara, concreta y en presente. No vale me voy a apuntar a yoga o voy a coger más tiempo para mí. Tienes que especificar, voy a yoga los martes y los jueves de 18 a 19h. O me cojo tiempo para mí toda la tarde del último lunes de cada mes. 

3- Tener muy claro que vas a estar lidiando continuamente con esa voz interior que te tirará por la espalda cada dos por tres y ¿qué es lo que tienes que hacer? Ni caso. Ya te la conoces, es la voz del conformismo, y esta vez tú no te quieres conformar, quieres avanzar, así que amablemente le dirás: ‘gracias por tus consejos pero esta vez voy a avanzar porque es mi momento’. Así de fácil. Y sigues con tu objetivo. 

4- Perseverancia y Foco. Nunca tires la toalla. Intentarlo una y otra vez, cada día, hasta que lo logres. Y enfócate en él, que sea tu norte, tu brújula en el territorio de tu vida cotidiana. 

5- Comprométete con tu objetivo explicándoselo a una amiga o a una persona cercana a ti que te inspire confianza y con quien vas a rendir cuentas una vez al mes y a quien le explicaras tus retos, logros, fracasos y aprendizajes en el camino. Esto es super importante, es lo que te va a dar más fuerza e impulso. 

 Y ahora viene decidir en qué objetivo te vas a centrar. Te sugiero uno a uno. Poco a poco. Paso a paso. Foco, Norte, recuerdas? date a ti misma el regalo del tiempo y de disfrutar del camino… así que de toda la lista que tienes, prioriza el que más profundamente desees y escoge ese como el primero. Atrévete, es tu momento, yo se que tú puedes.

Y para liarla más todavía, te propongo que lo hagamos juntas durante los próximos cuatro meses hasta final de año y me lo cuentes en los comentarios en este post.  De esta manera tejeremos una comunidad de madres y mujeres unidas por un mismo propósito: hacer realidad nuestro objetivo porque es nuestro momento y queremos avanzar. Para ello te voy a contar el mío: Tiene que ver con mi deseo profundo de bailar y dejar a mi cuerpo expresarse en su totalidad. Para ello El último martes de cada mes asistiré a la clase de 5 Ritmos con Noelia Ruiz en el Institut del Teatre y Cada jueves de 20 a 21.30 a las clases de bioenergética con Luis Carbajal. Llevo AÑOS queriendo hacer esto y este año me comprometo contigo a que será una realidad. 

Ya te dije al principio del email que confío en ti, porque se hay una mujer sabia dentro tuyo que sabe el camino. Así que espero tus comentarios al final del post para enriquecernos todas, dar un paso adelante y avanzar en esta aventura maravillosa que es la vida. 

Ah! Y sobre todo, sobre todo NUNCA te pongas la excusa del tiempo. El tiempo no se tiene o se encuentra, el tiempo se crea.

 Si te ha gustado el post, por favor comparte! Sharing is caring.

Un abrazo,


La función sagrada de la madre y del padre

Llevo una temporada leyendo y releyendo el libro de Gabrielle Roth ‘Mapas para el éxtasis, enseñanzas de una chamán urbana’, un libro muy poderoso, escrito en 1989, que recomiendo a todas las personas interesadas en su crecimiento personal y espiritual. 

Hay un capítulo del libro fascinante titulado ‘Los cinco profesores sagrados en el viaje de la vida’ en el que se menciona la función sagrada de la madre y la función sagrada del padre. Me pareció que merecía mucho la pena transcribir algunos pasajes para el blog, así que aquí los tienes: léelos, paladéalos, déjatelos sentir y permite que su sabiduría te impregne...

 Los cinco profesores sagrados en el viaje de la vida 

 (…) "La historia de cada uno se despliega en ciclos naturales, y cada ciclo tiene un profesor o maestro natural: nacimiento, la madre; infancia, el padre; pubertad, el propio yo; madurez, la sociedad; vejez, el universo." 

 (…) "De estos cinco profesores sagrados (madre, padre, yo, sociedad, universo) aprendemos toda la sabiduría que necesitamos. Estos guías en el viaje de la vida son esenciales para nuestro desarrollo personal, son nuestros espejos." 

 La función sagrada de la madre 



(..) “El ciclo del nacimiento comienza con la concepción y dura hasta aproximadamente los cinco años. La madre es la profesora sagrada de este ciclo. Transmite las lecciones mediante su cuerpo, con el ejemplo, la orientación, la actitud, la energía, la vibración. Cuando una mujer olvida su función sagrada, esto es destructivo para ella, para su hijo o hija, su sociedad y su mundo. 

(…) Es la madre la que transmite el instinto maternal a los hijos, cuerpo a cuerpo. Es así de simple. El proceso comienza en el embarazo, cuando la conexión entre los cuerpos y las psiques es total. Ahí es donde el bebé tiene la primera experiencia de la presencia o ausencia del instinto maternal.” 

 (…)“El papel sagrado de una madre es respetar la unicidad o singularidad de su bebé y sustentar su sentido de valía personal. Lo alimenta cuando tiene hambre, no según un horario ideado por algún experto, y lo alimenta dándole lo que necesita y desea, no lo que se espera o por rutina. Le permite llorar cuando siente algún dolor o está triste, y dormir cuando está cansado. Así reconoce y refuerza la validez de los mensajes internos de su hijo/a. Le enseña a fiarse de sí mismo/a. De esta manera le transmite su instinto maternal sustentador, ayudándolo/a saber contestar espontáneamente las preguntas esenciales “¿Quién soy y qué necesito?” Cuando la madre hace su trabajo de honrar y respetar los instintos naturales de su hijo, (…) el niño se convierte en su propia persona, seguro de su valía y de su identidad única.” 

 (...) "Es tarea de la madre transmitir a su hijo/a este instinto autovalorador y autosustentador no ser su ‘madre’ el resto de su vida. En el ciclo del nacimiento hemos de aprender a ser nuestra propia madre integrando el instinto maternal. Esta función sagrada lleva unos cinco años. Una madre que está efectivamente presente para su hijo, le enseña a ser atento consigo mismo, a cuidarse, sustentarse y afirmarse. " 

(…)"Una madre sólo puede dar lo que ha recibido. Sólo puede enseñar a su hijo a cuidar de sí mismo todo lo bien que cuida ella de sí misma. Cuanto más se valoran y sustentan a sí mismas las mujeres mejores madres pueden ser.” 

La función sagrada del padre 



 (…) “Hayas sido herido o bendecido (o, muy posiblemente, ambas cosas) en el primer ciclo de la vida, luego pasas al ciclo de la infancia y necesitas conocer a tu padre como tu profesor sagrado. Él es una madre al revés, la autoridad ante la permisividad de ella, la línea ante el círculo de ella, el prudente ‘no’ mundano ante el cósmico ‘si’ de ella. Mediante tu madre se desarrolla tu imagen de ti mismo, mediante tu padre se define. Dentro/fuera, espera que llegue/ve a buscarlo, rendición/control, permisión/exigencia, femenino/masculino. Entre la madre y el padre aprendemos a bailar el tango de la vida.”

 (…)”La madre nos enseña a ser nuestro cuerpo. El padre nos enseña a expresar nuestro corazón al iniciarnos en el mundo de las relaciones con los demás; enseña el arte de relacionarse mejor con otra persona, porque es la primera persona exterior a nosotros con quien tenemos que relacionarnos, es decir, entablar relación. En el útero somos inevitablemente uno con nuestra madre. El padre está fuera de nosotros, es nuestro mejor amigo y nuestra tarea (y enseñanza) es conectar con él. En la creación de esta relación construimos el cimiento para todas nuestras relaciones personales futuras 

(…) más adelante en la vida nos relacionamos con las personas de la forma como nuestro padre se relacionaba con nosotros y nosotros con él. Es del padre de quien recibimos o no recibimos la capacidad de saber instintivamente la respuesta a la pregunta ¿Qué necesita esta otra persona de mí?"

(...)"El padre nos enseña a fijar límites, a trazar la raya, a sentir nuestra autoridad, nos enseña la capacidad instintiva para relacionarnos bien con los demás, nos enseña lealtad, compañerismo, comunicación y justicia." 

Gabrielle Roth 
 Del libro “Mapas para el éxtasis”. 1989

Nuevas Maternidades para el día de la madre




En estos días en los que se celebra el día de la madre y en los que nuestra labor se hace visible, reconocida y valorada por el mundo de afuera (la sociedad), me gustaría señalar la importancia que tiene que este reconocimiento nos lo demos el resto del año nosotras mismas. Recordar ofrecernos las palabras dulces, el cariño y los pequeños detalles con la misma compasión y devoción con la que cuidamos de nuestros hijos. 

Por eso te traigo hoy un texto titulado 'Nuevas maternidades', para romper un poco con este día tan 'ideal' y bajar la maternidad al mundo real. Está escrito por una de mis alumnas de la formación de doulas. Cuando lo leí me pareció muy potente así que le pedí permiso para publicarlo y ofrecéroslo.


Nuevas maternidades 
Por Elena Platillero

"La maternidad en el siglo XXI es difícil, muy difícil. Nuestra identidad como madres en la sociedad actual está constantemente condicionada. Vivimos cuestionadas por la familia, la pareja, el entorno laboral, los amigos, el sistema médico, el político, la Iglesia, la televisión y un larguísmo etc. 

Nuestro rol como mujer-madre está bajo una supervisión constante. Nacemos mujeres, crecemos, y en algún momento de nuestras vidas nos planteamos ser madres, o no: ¿Quiero serlo? ¿Cuándo? ¿Me juzgarán? ¿Seré demasiado joven o demasiado mayor? ¿Podré hacerlo sola? El deseo de la maternidad por la maternidad ha sido relegado a un tercer o cuarto puesto, incluso puede que más allá, en la larga lista de preguntas que nos hacemos ante este acontecimiento. 

Ante esta soledad y falta de apoyo, las nuevas tecnologías y redes sociales ofrecen soporte. Los grupos de Facebook, Whatssap, blogs o webs sobre maternidad son información e intercambio de ideas y experiencias que vuelven a dotar a la mujer de aquella sabiduría heredada durante generaciones y que nos robaron en algún momento de los últimos cincuenta años. 

Cincuenta años de medicalización del parto, de desinformación y alienación de la energía femenina en pos de su emancipación/realización dentro del sistema laboral patriarcal... Todo ésto provoca que las nuevas madres se planteen "nuevas maternidades", intentando cambiar patrones heredados , cosa que a su vez crea conflictos internos, dudas y vacíos existenciales. Estos nuevos círculos de mujeres cubren esos vacíos, aunque en cierta manera lo único que hacen es validar las propias intenciones de las madres y conseguir hacernos sentir menos solas en este viaje sin retorno que es la maternidad. 

 Las nuevas maternidades son una lucha constante entre la herencia cognitiva, la historia y las nuevas investigaciones. Es una auténtica "guerra de madres": ¿colecho sí o no? ¿ mochila, carrito, foulard? ¿daré el pecho, o el biberón, ambas, de qué manera? ¿tendré un parto en casa o en el hospital? ¿alimentaré a mi hijo con papillas o utilizaré otro método? El verdadero problema no son las múltiples opciones de las que dispone una madre hoy en día a la hora de plantearse su camino en este trance vital, sino los juicios, fáciles y gratuitos, externos e internos (¡ay los internos!) repetidos como un mantra a lo largo de su infancia y adolescencia y que ahora, en plena madurez femenina, resuenan más fuerte que nunca y la invalidan y niegan su capacidad y libertad de decisión. Si obviamente partimos de la base del amor como motor de creación de una nueva criatura para éste nuestro mundo (ésta premisa es importante, ser conscientes de que damos un hijo al universo y no a nosotras mismas, nos evitará muchos problemas en la crianza ya que les reconoceremos como seres libres desde el minuto cero después de ser concebidos y aceptados), si la base del amor está ahí, todas las opciones de crianza son buenas ya que el respeto hacia esa nueva vida será la que mueva a esa nueva madre que también está por llegar.

 La maternidad es arrasadora, pero más fuerte aún es el amor de una madre por su hijo, si ese amor está presente, si la maternidad es llevada a cabo por el puro placer de la maternidad en sí misma, si te tomas el tiempo y el espacio como mujer y como madre para escucharte y escuchar las necesidades de tu hijo, sabrás lo que debes hacer. Lo sabrás por el simple hecho que lleva dentro de tí no generaciones, sino desde el principio de la creación. Para poder llegar a este autoconocimiento , la mujer-madre de reconocer su animalidad, afirmarla en su esencia y dejar que ésta le ayude durante el embarazo, para conectar con el bebé, durante el parto, para aceptar el trance y dolor como parte del ritual de paso, y en la crianza para reconocer su instinto. 

La maternidad tiene momentos de felicidad absoluta, felicidad acompañada inevitablemente de dolor y sufrimiento y aprender a gestionar esos momentos es la mejor herramienta para conocernos a nosotras mismas. ¿Y cómo aprendemos a gestionarlos? Escuchando, observando, decidiendo por una misma, empoderándose, compartiendo y sobre todo dejándose acompañar, ya que como dice el conocido proverbio africano "para criar a un niño hace falta una tribu entera". Todo esto para validarnos como mujeres, como madres capacitadas y capaces de continuar hacia adelante con estas nuestras nuevas maternidades. 

Nosotras somos quienes tenemos la llave para darnos cuenta de nuestras pulsiones primarias, nosotras podemos llegar a la sabiduría ancestral para reconocer aquello que nos es válido o reprimible de esta nuestra lucha eterna entre la consciencia humana y el instinto animal. 

 La maternidad es una cuestión de sexo, no de género, y como tal se ve sometida por el sistema patriarcal. Parir y amamantar son decisiones que la mujer toma sobre su propia sexualidad y sólo ella tiene el pleno y libre poder de elección. "

Elena Platillero

Nutrir tu alma cuando eres madre



"En este momento del mundo y de nuestra historia, la mujer ha tomado el papel de nutrir a otros. Debemos encontrar un equilibrio. La Madre Tierra está lista y dispuesta a nutrir a sus hijas, pero sus hijas deben insistir en tomar el tiempo necesario para recibir esa nutrición para sí mismas ".
 Jami Sams 'The Thirteen Original Clan Mothers'

Con el fin de que seamos capaces de ser las mejores madres que podemos ser ( y cuando hablo de madres me refiero no sólo a madres de hijos naturales sino también a madres de proyectos, sueños, ideas), no debemos olvidarnos de cuidar de nosotras mismas y cultivar nuestras propias almas. Debemos crear la estructura interna que apoye y nutra el tiempo que necesitamos para nosotras mismas. 

Ya sabéis que soy una fan del autocuidado y que de tanto en tanto voy publicando textos y artículos relacionados con ello. Hace poco he tenido la oportunidad de leer el libro de Sharifa Oppenheimer ‘El Cielo en la Tierra: un manual para padres de niños pequeños’ y a continuación os traduzco un extracto que me encantó:

"La pregunta que cada madre y padre debe mantener viva a medida que criamos a nuestros hijos es: ¿Cómo cuido bien de mí, para que pueda cuidar bien para ellos? Los adultos también necesitamos dormir bien, comer sano, hacer ejercicio y tener un sentido y un propósito en la vida. Cada madre tiene que encontrar su propio camino y crear ritmos para ella, al igual que los creamos para nuestros hijos. Esto no es un lujo; se trata de un requisito."

 "Sabemos que nuestros hijos no imitan sólo todo lo que hacemos, sino también la manera en como somos como ser seres humanos. Nos imitan tanto las actividades más concretas como la esencia más sutil de nuestro ser. Esto puede ser un pensamiento paralizante! Sin embargo, si nos acercamos a nosotras mismas con el mismo humor y compasión que ofrecemos a nuestros hijos, vamos a ser capaces de apreciar nuestros éxitos en la búsqueda del equilibrio y a tomar nuestros fracasos con calma a medida que aprendemos de ellos". 

 "Otra puerta para equilibrar tu ritmo interno es participar en alguna actividad que realmente te nutra. Es fácil para los padres decir: "Pero cuidar de mi familia y disfrutar de la felicidad que esto me trae ya me nutre." Esto puede ser cierto, pero antes de tener hijos, había actividades que te gustaban, que te nutrieron. Encuentra una manera de mantenerlas en tu vida. O descubre nuevos caminos donde encontrar satisfacción."

"Tus hijos necesitan un modelo que sepa cómo encontrar la conexión alegre con una misma y con el mundo. Si te gusta tocar la guitarra o asistir a la ópera, si te gusta ir en bicicleta o observar un pájaro, date estos momentos. Con el tiempo, compartir lo que tú amas con tus hijos les mostrará cómo mantener este lugar de deleite infantil abierto en sus propios corazones a medida que maduran en la vida. Y tu entusiasmo se extenderá a todas las tareas diarias que tú haces con y para ellos". 

 Sharifa Oppenheimer. 'Heaven on earth: a handbook for parents of youg children' ('El Cielo en la Tierra: Un manual para padres de niños pequeños')

Harmonízate con tu ciclo menstrual

Os presento un nuevo ciclo de tallerres creados para profundizar en el conocimiento de nuestro ciclo menstrual.  A través de ellos veremos como podemos sacarle partido a este regalo tan potente que la naturaleza nos ha otorgado.  Serán presenciales y en Barcelona, así que os encontraréis el texto en catalán. 


 
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